Lo que estamos viendo hoy es un estallido social fruto de años de políticas abusivas y promesas incumplidas de distintos sectores políticos que han llevado a nuestro país a escandalosos niveles de desigualdad.

Paula Correa Agurto. Periodista. 22/10/2019. Durante días, los medios de comunicación tradicionales nos están saturando con información sobre saqueos, los desmanes, el vandalismo, la violencia y el lumpen, e instalando voces de políticos, panelistas y expertos que dicen entender el malestar ciudadano y validar las movilizaciones, pero a la vez señalan que “no es la forma”, sin entrar a discutir los temas de fondo.

Lo que estamos viendo hoy es un estallido social fruto de años de políticas abusivas y promesas incumplidas de distintos sectores políticos que han llevado a nuestro país a escandalosos niveles de desigualdad. En síntesis, Chile se cansó de los atropellos en salud, educación, trabajo, vivienda, pensiones y tantos otros. Sin embargo, los medios oficiales evitan profundizar en la raíz de estas demandas y levantan un discurso de violencia que potencia el miedo, contribuyendo en gran parte de la confusión y el desorden que estamos viendo hoy día.

La Presidenta del Colegio de Periodistas, Margarita Pastene, se refirió a un cerco informativo y así es. Al hablar de “caos” se levanta una barrera de estupor que potencia la percepción de un desorden social y la necesidad de volver al status quo, es decir, bloquea e impide ver el origen del conflicto, nublando la perspectiva.

Al poner allí el foco, las y los colegas son funcionales a un modelo político y social que está en crisis y que las y los chilenos están cuestionando hoy en las calles. Mientras, el Presidente plantea que “estamos en una guerra contra un enemigo muy poderoso”, con lo que justifica la violencia posicionando a un enemigo interno. Si bien sus palabras fueron ampliamente rechazadas, “algo queda”. No está de más señalar que estos discursos sólo contribuyen a dividir y polarizar a la población.

En este escenario, mirar lo que está ocurriendo con un enfoque de derechos resulta fundamental. El centro debiera estar en el valor de la vida y en la dignidad humana.Colegas, paren de hablar de “destrozos”, “turba” y“antisociales” y pongamos el acento en la gente, las demandas ciudadanas y el fin de las desigualdades que hoy nos agobian. Eso es reportear para y por el pueblo del que somos parte.