El Partido Comunista de esa región recordó a la vida, el compromiso y legado de José Manuel Arriagada, José Gabriel Arriagada, José Manuel Carrasco y de Gilberto Ortega.

Los Ríos. 14/10/2019. El 12 de octubre del año 1973, en el Puente Pichoy que se ubica a 20 kilómetros de la ciudad de Valdivia, fueron asesinados José Manuel Arriagada Cortés, José Gabriel Arriagada Zuñiga, José Manuel Carrasco Torres y Gilberto Antonio Ortega Carrasco. Cada año, sus familiares y compañeros parten en caravana desde Valdivia para rendirles homenaje en el mismo lugar en que Carabineros de Chile acabó con sus vidas.

Se trata de un caso caracterizado por la brutalidad de carabineros de Lanco y Malalhue, quienes acusando que los detenidos políticos habrían intentado escapar cuando los trasladaban hasta Valdivia, asesinaron a tres de ellos con múltiples impactos de balas. Gilberto Ortega Carrasco ya estaba muerto producto de las torturas recibidas en el retén.

Desde hace varios años, el Partido Comunista de la Región de Los Ríos organiza una caravana para rendir honores a la vida, compromiso y legado de estos cuatro hombres. En la conmemoración, realizada en la mañana del sábado 12 de octubre, participaron familiares de las víctimas, la directiva de la Agrupación de Beneficiarios del Programa de Reparación y Atención Integral de Salud (Prais), el Partido Socialista de la Provincia de Valdivia y las Juventudes Comunistas de Los Ríos.

Raquel Soto, en representación de los beneficiarios del Prais, manifestó que “el reunirnos acá nos permite reafirmar y confirmar nuestro compromiso con la memoria, es por ello que como Agrupación de Beneficiarios Prais rendimos homenaje a los cuatro dirigentes sociales de Lanco, asesinados el 12 de octubre de 1973”.

“Como directiva hemos decidido retomar las acciones que sean necesarias para concretar los compromisos asumidos por el Ministerio de Obras Públicas para hacer de este monolito, un sitio de memoria”, señaló.

Posteriormente, luego de la lectura poética de Cassandra Pacheco, militante de las Juventudes Comunistas de Chile, tomaron la palabra Flor Carrasco y Abelardo Ortega, hija e hijo de José Carrasco y de Gilberto Ortega, respectivamente.

Flor Carrasco saludo y agradeció el homenaje, pidiendo “fuerza y esperanza para seguir luchando, para llegar a la justicia y a la verdad por todos nuestros seres queridos”.

Abelardo Ortega, luego de otra lectura poética, inició su intervención refiriéndose a la vida como una flor y a las semillas dejadas por estos cuatro hombres a través de sus hijos y familiares. Contó que cuando le preguntan si necesita de su padre en estos momentos, él responde que lo necesitó a los 13 años, cuando falleció, y que, tanto o más, también ahora. “Entonces, uno escucha a alguien de derecha, que dice ´no, si las las heridas hay que sanarlas´, pero ¿quién puede sanar una herida de este tipo? ¿quién? (…) ya los nietos míos saben lo que paso con su abuelo, ¿entonces algún día se sanará la herida?, nunca.”, expresó.

Junto con agradecer a los asistentes, Abelardo Ortega, transmitiendo la convicción de fraternidad que le dejó su padre, llamó a “trabajar unidos por nuestro bienestar, nuestra ideología y nuestras familias”.

Un crimen contra la humanidad

Wladimir Riesco, como abogado en el “Caso Pichoy”, destacó que este caso es uno de los primeros en que se utilizó la categoría de crimen contra la humanidad, lo que permitió determinar el carácter de imprescriptibilidad en homicidios como este. Sin embargo, en su criterio, con resultados insatisfactorios, con “condenas irrisorias, muy pequeñas en proporción a los crímenes cometidos”.

“Este caso se caracteriza por la especial brutalidad de carabineros, fue muy brutal el trato que le dieron a los compañeros, (…) el objetivo de estos crímenes era causar temor a la población, aterrorizarla para que nunca más nadie se acuerde de estos temas, pero fracasaron, porque mientras exista la descendencia y exista la militancia, esta historia nunca se va a olvidar”, indicó.

Marta Ormazabal, en representación del Partido Comunista de Chile en la Región de Los Ríos, señaló que “no queremos y no podemos olvidar, es una responsabilidad con nuestros compañeros, amigos y familiares, es una responsabilidad con el presente que vamos construyendo cada uno de nosotros y nosotras, y es una responsabilidad con el futuro, con las nuevas generaciones”.

La dirigente del PC enfatizó en la necesidad de levantar, hoy más que nunca, el nombre de las y los militantes que perdieron la vida en el periodo del dictador Pinochet. “Hoy tenemos un gobierno que quiere hacer creer a las personas y a la sociedad que la dictadura fue positiva, (…) queriendo validar actos tan crueles como los que hoy día estamos recordando”, declaró.

Juan Rocha, en representación del Partido Socialista en la Provincia de Valdivia, entregó un saludo y llamó a permanecer juntos. “La unidad es la que a nosotros nos va a conducir al éxito, creo que tenemos un momento histórico para ir cambiando la historia en cada una de las comunas, por lo tanto, el llamado simplemente es que sigamos unidos, sigamos fraternos”, indicó en la última intervención de la jornada.

El homenaje terminó con la presentación musical de Eulalio Cares, militante de las Juventudes Comunistas de Chile, quien compartió su tema “Canción a Camilo”, para luego tomar la habitual fotografía de toda la asistencia junto al monolito del Puente Pichoy, que todos los años se llena de banderas en honor a estos cuatro dirigentes que, como a tantas otras y a tantos otros, se les quitó la vida brutalmente durante las semanas posteriores al golpe de estado de 1973.