Se extiende estallido social y Moreno apuesta por mano dura. Crisis por medidas neoliberales que afectan a la población.

Agencias. 08/10/2019. La situación en Ecuador tiende a agravarse. Ante la extensión del estallido social por las medidas económicas y laborales del gobierno, el Presidente Lenín Moreno apostó por la mano dura.

Para este miércoles está convocado un Paro Nacional en todo el país, en el que participar trabajadores, estudiantes, indígenas, profesionales, mujeres, quienes protestarán por el alza de combustibles (120%), término de la subvención, aumento en el cobro para las pensiones, proyecto de flexibilización laboral, y oleada represiva de parte de las Fuerzas Armadas y policiales.

Diversas organizaciones sociales, indígenas, sindicales, estudiantiles y políticas se están organizando para la convocatoria a paralizar este miércoles y miles se movilizaron a Quito, la capital, lo que obligó a Lenín Moreno a tener que escabullirse a Guayaquil.

El mandatario siguió tachando a los manifestantes de vagos y holgazanes, y en una salida mediática quiso responsabilizar de la situación en su país al ex presidente Rafael Correa y al jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro.

Este martes, miles de indígenas y campesinos de todo el país llegaban a Quito, la capital, y trabajadores, pensionados, estudiantes y organizaciones sociales y partidos políticos se sumaban a las protestas, mientras el mandatario corría a refugiarse en Guayaquil, ante el asedio social.

Ante las movilizaciones sociales, ocupación de edificios públicos e intentos de masas de gente de ocupar el palacio presidencial, el Presidente de Ecuador dijo que había un intento de golpe de Estado, lo que fue desmentido por la totalidad de dirigentes sociales, sindicales e indígenas, quienes reiteraron que están protestando por las subidas de precios, por el acuerdo del gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por medidas resrictivas de derechos laborales.

En su largo trayecto hacia  Quito, cubierto a pie y en vehículos, los indígenas de numerosas provincias bloquearon decenas de vías y ocuparon pozos petroleros en la Amazonia, provocando enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Para este miércoles, agrupaciones indígenas plantean una masiva manifestación en la capital ecuatoriana.

Ni el estado de excepción decretado por el gobierno el pasado jueves ni la presencia de los militares en las calles han sido suficientes para sofocar el estallido social que desencadenó el alza de los combustibles. Siguen marchas, protestas, actos políticos, corte de calles y carreteras, paralización de la actividad escolar, en distintos puntos de Ecuador.

“Nuestros pueblos y nacionalidades están movilizándose, avanzando a la ciudad de Quito para poder exigir y rechazar estas medidas que atropellan los bolsillos de todos los ecuatorianos”, manifestó el presidente de la Confederación de Indígenas, Jaime Vargas.

El presidente del Frente Unitario de Trabajadores, Nelson Erazo, criticó las declaraciones del domingo del ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, en las que advertía a los manifestantes de no desafiar ni provocar a las fuerzas armadas. “Ha declarado la guerra al pueblo”, calificó el sindicalista, asegurando que la movilización no parará hasta que el Gobierno rectifique.

Hay cientos de detenidos, decenas de heridos y por redes sociales se informó la muerte de varios ciudadanos que participaban en protestas.

Moreno quiere un préstamo del Fondo Monetario Internacional por 4 mil millones de dólares y se está ahorrando mil 400 millones al terminar los subsidios tradicionales a los combustibles, lo que iba en beneficio de millones de transportistas, trabajadores y ciudadanos.

También el mandatario ecuatoriano recurrió a estado de excepción y estado de emergencia, a restringir reuniones y manifestaciones, a fuerzas militares y policiales para intentar frenar el estallido social.

Este 9 de octubre será un momento importante en las jornadas de protesta en Ecuador.

El martes se mantienen bloqueadas carreteras en 17 de las 24 provincias ecuatorianas, de acuerdo con el Servicio Integrado de Seguridad ECU 911, y las clases están suspendidas desde el pasado jueves.

Las pocas imágenes en vivo que llegan de los acontecimientos en la capital ecuatoriana, silenciados por los grandes medios de noticias, muestran una masiva muestra de descontento social y fuertes medidas de represión por parte de las autoridades.

Algunos datos en medio de la crisis

En las redes sociales circularon este martes algunos datos en medio de la crisis política ecuatoriana, como que en su gobierno la deuda del país aumentó a 4 mil 200 millones de dólares, baja de un 20% en sueldos, alza de 554 mil millones en ganancias bancarias, y establecimiento de jornadas de 50 horas semanales para las mujeres y 52 horas en el caso de los hombres.

Con las decisiones de Lenín Moreno hay un alza de costos en diversos productos de más del cien por ciento, lo que afecta sobre todo a trabajadores e indígenas. También se ha producido el retiro de importantes subsidios, los cuales beneficiaban a un porcentaje importante de ciudadanos y familias ecuatorianas.