El sacerdote jesuita falleció este sábado a los 102 años. Sus restos serán velados este domingo en el Museo de la Memoria. Las muestras de pesar y reconocimiento.

Equipo ES. 28/09/2019. Este sábado falleció a los 102 años el sacerdote jesuita, José Aldunate Lyon. El también conocido como el “cura obrero” es destacado por su intensa labor en defensa de los derechos humanos durante la dictadura. Fue creador del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo en 1983. Ya en democracia fue uno de los impulsores de la recuperación de Villa Grimaldi. Su lucha fue reconocida con el Premio Nacional de Derechos Humanos en 2016.

Sus inicios en el sacerdocio los dio de la mano del Padre Alberto Hurtado. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1935. Y fue un ferviente seguidor de la teoría de la liberación.

Aldunate nació en una familia acomodada de clase alta, estudió en el colegio jesuita Stonyhurst College, en Lancashire, Inglaterra y terminó sus estudios en el Colegio San Ignacio. Aunque lo dudó ingresó al seminario en Chillán y luego de varios años de estudios se ordenó como sacerdote en 1946 en Argentina.

Realizó sus primeras labores como religioso en la Acción Sindical Chilena, luego fue director de la revista “Mensaje” y también fue profesor de “Moral” en la Universidad Católica. Tras varias tareas el jesuita decidió no seguir ascendiendo en la Compañía de Jesús y optó por sumergirse en el mundo de los trabajadores. En 1973, acepta la invitación del sacerdote holandés Juan Caminada y llegó hasta Calama, la cuna del movimiento obrero. Así fue como el padre Aldunate decidió enseñar la moral, pero con la práctica.

En septiembre de 1973, se traslada a Concepción, contratado como ayudante de carpintero por una empresa constructora. En su segundo día de trabajo, el 11 de septiembre, se produce el Golpe de Estado en Chile de 1973; los militares allanan la población donde vive Aldunate, allanan su casa y se llevan libros y revistas que les parecen sospechosos, como los volúmenes de la Revista Mensaje.

En los inicios de la tiranía el cura obrero vivió en mediaguas que construía el mismo con otros sacerdotes. Pasó por la Villa México en Cerrillos, en El Montijo en Pudahuel y otras poblaciones.​ En 1984 se incorporó a la comunidad de jesuitas de La Palma, cerca de la Parroquia Jesús Obrero, en Estación Central.

En 1975 fundó la revista clandestina “No podemos callar”, donde informaba sobre lo que dictadura callaba. Luego la revista cambió de nombre y se bautizó como “Policarpo”, la publicación se entregaba de mano en mano y también circuló entre los exiliados de Paris. El medio se publicó hasta 1995.

Durante la dictadura, el sacerdote también participó en el Equipo Misión Obrera, junto a otros curas obreros. El movimiento realizaba retiros en Santiago, en los que participan laicos, religiosas y obreras. Algunos de los laicos del grupo son torturados y asesinados, como Catalina Gallardo y su marido Roberto. Asimismo el religioso lideró las protestas masivas contra el régimen militar durante los años ochentas, de la mano del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, que realiza 180 protestas pacíficas en siete años; la primera, en septiembre de 1983, tiene lugar frente a un centro de torturas ubicado en avenida Borgoño, donde desplegaron el lienzo “Aquí se tortura”.

El padre José Aldunate siempre estuvo al lado de las víctimas de la tiranía, siguió muy de cerca la lucha de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Participó de las marchas con fotografía en mano, acompañó a las madres, hermanas y esposas, hizo liturgias cuando aparecían los restos y también hizo ayuno en las huelgas de hambre.

Es por ello que su fallecimiento despertó un reconocimiento transversal y el pesar de todos quienes lucharon con su compañía durante los oscuros años de la dictadura.

El sacerdote será velado durante este sábado en la Iglesia San Ignacio ubicada en Padre Alonso de Ovalle 1494. Durante la jornada del domingo se realizará un velorio popular en el Museo de la Memoria y Derechos Humanos, en Matucana 501. Su funeral será el lunes 30 a las 11 de la mañana en la Iglesia San Ignacio.