“Es vulgar calumnia la imputación de que realizaron actos incompatibles con status diplomático”, dijo el canciller cubano Bruno Rodríguez.

Agencias. 20/09/2019. Estados Unidos ordenó la expulsión de dos diplomáticos de la misión de Cuba en las Naciones Unidas, “por abusar sus privilegios de residencia”. También impuso restricciones de viaje a los miembros de la misión permanente de Cuba en la ONU.

La vocera del Departamento de Estado de la Casa Blanca, Morgan Ortagus, dijo en un comunicado que los diplomáticos cubanos intentaron “conducir operaciones de influencia contra Estados Unidos”.

“Después de que dos miembros de la misión de la ONU en Cuba participaran en actividades perjudiciales para la seguridad nacional de estados Unidos, les pedimos que abandonaran Estados Unidos. Los miembros de la misión de Cuba en la ONU también están restringidos a permanecer en Manhattan. Nos tomamos en serio todos y cada uno de los intentos contra la Seguridad Nacional de Estados Unidos”, sostuvo Ortagus.

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez calificó de “injustificada” la expulsión y la limitación de movimiento al resto de la misión cubana en la ONU, y dijo que las acusaciones estadounidense son “una vulgar calumnia”. Señaló que la acción busca el cierre de las embajadas de ambos países y el endurecimiento del bloqueo.

“Rechazo categóricamente injustificada expulsión de dos funcionarios de la Misión Permanente de #Cuba en #ONU y endurecimiento de restricción de movimiento a los diplomáticos y familias. Es vulgar calumnia la imputación de que realizaron actos incompatibles con status diplomático”, indicó.

En tanto, El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que la Casa Blanca está tratando de impedir que llegue el combustible a la isla, al chantajear Estados Unidos a las empresas y a los cargueros que hacen negocios con el país caribeño.

Estados Unidos sigue incrementando la presión sobre la mayor de las Antillas con nuevas medidas coercitivas en el contexto del bloqueo económico, financiero y comercial contra la isla, impuesto por Washington desde hace más de medio siglo.

A  través de un comunicado la Misión Permanente en New York expresó que “rechaza categóricamente la expulsión injustificada de sus diplomáticos y el recrudecimiento de la política de restricción de movimiento para sus funcionarios acreditados en Nueva  York y  sus familiares”.

Y añadió que “con estas acciones, el gobierno estadounidense arrecia su hostil política contra la isla, lanzándose abiertamente a un curso provocador e injerencista contra Cuba. Continúa desconociendo que los principios de la diplomacia cubana no se negocian”.