Guillermo Teillier indicó que Allende “se apegó a la democracia, a la participación del pueblo en los asuntos del Estado y la producción”.

Equipo ES. 10/09/2019. El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, indicó que Allende “se apegó a la democracia, a la participación del pueblo en los asuntos del Estado y la producción” y sostuvo que “hay elementos de su ideario que están en el sustento de futuros proyectos de sociedad”. Afirmó que el golpe de Estado fue “alevoso contra un gobierno democrático y constitucionalista” y que hoy “emerge con fuerza el negacionismo y movimientos que mantienen la doctrina del pinochetismo”. El dirigente planteó, sobre el Ejército, que se espera que cumpla el compromiso “de no volver a intervenir como lo hizo en 1973”.

Se cumplen 46 años del golpe de Estado contra el gobierno de Salvador Allende. Algunos tienden a querer olvidar esta fecha. ¿Cuál sigue siendo su perspectiva histórica y política de ese suceso?

Un hecho deplorable, un golpe de Estado alevoso contra un gobierno democrático y constitucionalista. Primó la ambición personal de algunos mandos militares, la imposición del gobierno norteamericano y la mentalidad fascista de buena parte de la derecha chilena. Ni en 50 ni en 100 años, ni en la historia futura de Chile, podrá olvidarse esta página negra que dejó secuelas imborrables.

¿Qué le parece el surgimiento de organizaciones que reivindican el Golpe, la dictadura, a Augusto Pinochet, y que promueven tesis fascistas, ultranacionalistas, anticomunistas?

Desgraciadamente existen los que justifican el golpe, las desapariciones, las torturas, los crímenes, el genocidio político y social. Lo peor es que reivindican el golpe y al dictador Pinochet. Emerge con fuerza el negacionismo y se confirman movimientos o partidos que mantienen la esencia doctrinaria del pinochetismo. Uno de sus principales objetivos es el anticomunismo que esconde la defensa de privilegios ante la emergencia de los derechos de los trabajadores.

¿Ha cambiado ideológicamente la derecha, o sigue dispuesta a romper con marcos institucionales para evitar transformaciones y echar abajo gobiernos de izquierda?

Espero que la gran mayoría no, pero de que hay algunos que sí, los hay. El ejemplo vivo de América Latina  y la injerencia norteamericana en apoyo a fuerzas golpistas de derecha así lo indica.  Es esencial el fortalecimiento de la democracia, la participación, las reformas de nuestra institucionalidad y el cambio de la Constitución para crear un amplio arcode contención ante una posibilidad como esa.

En esa época fue complicada la relación con la Democracia Cristiana, inclusive su directiva apoyó la intervención militar. Ahora el presidente de la DC cuestiona el rol del Partido Comunista en la defensa de los derechos humanos. ¿Qué ha pasado en la relación con la DC desde el golpe de Estado?

Nunca ha existido un corte en las relaciones con la DC. En momentos no han sido buenas. Cuando se produjo un acercamiento fue posible el gobierno de la Nueva Mayoría. Para nosotros eso fue positivo, sin embargo, para un sector de la DC esto parece ser lo contrario y hoy día de nuevo estamos en una cuasi no relación, que puede tener consecuencias negativas para la oposición en los próximos procesos electorales.

¿Usted cree que las Fuerzas Armadas, doctrinariamente, podrían volver a jugar un papel sedicioso, de derrocar a un gobierno?

El actual Comandante en Jefe del Ejército planteó que bajo su mandato habría una mirada retrospectiva de los últimos 50 años del Ejército, con el objeto de depurarlo de la corrupción de los vestigios golpistas y violación a los derechos humanos. Es de esperar que sea un compromiso de no volver a intervenir como lo hizo en1973 y durante 17 años de Pinochet como dictador.

¿Dónde situaría en lo central el legado de Salvador Allende?

Se apegó a la democracia, a la participación del pueblo y los trabajadores en los asuntos del Estado y la producción, en la defensa de nuestras riquezas básica, en el fin del latifundio, la preocupación por  los niños y niñas. Su lealtad con el pueblo, su convicción de un futuro socialista, entre otros muchos.

¿La Unidad Popular como coalición, puede ser un referente, un ejemplo, un modelo, una circunstancia a seguir por la izquierda y el progresismo en los tiempos actuales?

Los tiempos y la situación del mundo y el país han cambiado, pero hay elementos sustanciales de su gobierno y su ideario que está en el sustento de futuros proyectos de sociedad y de desarrollo para Chile.

¿Qué piensa usted cuando dicen que el Partido Comunista fue el partido más leal con Salvador Allende, el más serio y realista en el gobierno de la UP?

Efectivamente nuestro partido fue muy leal con Allende y con el proceso. Fue jugársela con todo, como debe ser cuando se abraza una causa justa y con la forma que esta adquirió. Es satisfactorio que existe esa percepción. Creo que a todos, al final, nos faltó la prevención, la fuerza y la unidad para defender al gobierno. Pero siguiendo el ejemplo de Allende, no se perdió la dignidad y la lucha continuó, como debió ser, contra la dictadura y todo lo que significó el golpe.