Debemos prepararnos para dar la pelea en los escenarios que se nos plantee: es la hora de las y los patriotas.

Carlos Casanueva

Profesor de historia 

14/08/2019. Es indudablemente la necesidad de sopesar la situación electoral interna de Estados Unidos a hora de analizar la actual coyuntura venezolana, ya que la decisión de Trump de ir a la reelección en noviembre del 2020, podría estar influyendo peligrosamente en la estabilidad de Venezuela, al provocar un aumento en la presión de la ultra derecha cubano-venezolana mayamera, clave en las aspiraciones reeleccionistas de Trump. La desesperación de Trump por congraciarse con los sectores más recalcitrantes de la derecha es tan evidente, que no solo no condenó el carácter inminentemente racista de la masacre en El Paso, Texas, por parte de un supremacista blanco, sino que ordenó redadas masivas a inmigrantes para su deportación a pocos días de la matanza.

Todo esto, mientras mantiene la guerra comercial con China, en un angustioso intento por cumplir sus promesas electorales, endosándole la responsabilidad de su fracaso al gigante asiático: “El presidente Xi, que es alguien que me gusta mucho, creo que quiere hacer un trato, pero, francamente, no va lo suficientemente rápido. Dijo que iba a comprar a nuestros agricultores, no hizo eso”, señaló hace unos días, en un absurdo intento de congraciarse con el sector productivo agrícola, bajo la premisa: Si el sector agrario norteamericano no ha logrado la recuperación que Trump prometió en su campaña, es porque China no ha cumplido.

En este contexto, el decreto de cerco comercial contra Venezuela y la amenaza con sanciones a cualquier Estado o particular que comercialice con el país, viene ser una suerte de señal a quienes piden sanciones aún más duras o la intervención directa, sin tomar en cuenta los intereses de la derecha política y económica venezolana, ya que las sanciones afectan no solo a la totalidad del pueblo venezolano, sino también a empresarios y operaciones financieras privadas.

Frente a ello las reacciones en Venezuela no ha hecho esperar y no ha sido solo el pueblo chavista el que con unidad y dignidad rechazó en la calle estas sanciones, ya que la defensa de la soberanía es algo mucho más transversal y definitorio del ser venezolano y venezolana, por lo que las críticas frente a esta profundización del bloqueo ha venido de varios sectores.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro, decidió suspender la tercera ronda de diálogo en Barbados con la oposición , revisar el mecanismo de diálogos y pasar a la ofensiva revolucionaria junto al pueblo y la ANC, ordenando al primer vicepresidente del PSUV Diosdado Cabello , revisar las medidas revolucionarias de respuesta ante este nuevo ataque y preparar las estructuras del PSUV y el poder popular organizado, junto a todas las fuerzas populares del gran polo patriótico GPP, para enfrentar esta arremetida imperialista.

Necesario es señalar que a nivel internacional la revolución bolivariana aumento los apoyos tanto desde gobiernos como desde el movimiento popular y partidos revolucionarios de todo el mundo con importantes eventos en Caracas en el mes de Julio ,con la reunión de los países de los NO alienados , quienes emitieron una declaración de respaldo al gobierno y rechazo a las sanciones unilaterales del imperio y con la XXV Asamblea del Foro de Sao Paulo que reunió a más de 750 delegados de más de 100 países de nuestra América y el mundo.

Ante este escenario, el pueblo no debe ni puede dejarse avasallar. Debemos prepararnos para dar la pelea en los escenarios que se nos plantee: es la hora de las y los patriotas. Rondón no ha peleado, pero se alista y prepara en el poder popular.