En rigor, significa que las fechas, que los plazos no se cumplen. Ya es costumbre que autoridades de gobiernos hagan “promesas” que nunca se transforman en realidad.

Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

05/08/2019. En la historia humana y en los diferentes idiomas existen muy diversas expresiones que hacen referencia a modos de vida, y a costumbres de las comunidades hablantes.

Como sabemos el lenguaje es metafórico, se funda en la traslación de sentido (“llueve a chuzos”).

Una locución que nos viene desde muy pretéritos tiempos -desde siglos a. de C.- es “Para las calendas griegas”. Tal expresión se usaba en el período de los romanos “Ad calendas graecas”.

Los romanos quisieron contar el tiempo. Rómulo, el fundador de Roma, creó el calendario que en ese entonces el año tenía una duración de 300 días. Los griegos carecían de calendario, de “calendas”. Entre los romanos “calendas” era el primer día del mes, y correspondía cumplir con el pago de las deudas.

La estructura oracional “Para las calendas griegas”, plena de sentido en aquellas pasadas épocas mantiene la misma vigencia en los actuales tiempos. En rigor, significa que las fechas, que los plazos no se cumplen. Es habitual, ya una costumbre que en lo más específico, autoridades de los gobiernos hagan anuncios, “promesas” que nunca se transforman en realidad, así sucede en las más diversas áreas: medios de transporte deficientes, deficitarios que no se resuelven; pésima atención de salud a millones de chilenos -cerca de 10 mil fallecieron el pasado 2018, esperando años por cirugías y tratamientos-; pensionados que anhelan que sus miserables estipendios sean mejorados; servicios ferroviarios que todavía no existen y que fueron anunciados más de una década; presupuestos para la cultura incumplidos; gratuidad en la educación inexistente para miles de jóvenes universitarios que terminan con el calvario de las deudas, también prometidas de terminarse.

Pasan los siglos, los milenios y la citada locución latina es un mal hábito crónico, una cruel y muy actual realidad. Todo es para mañana, todo es para después. Es como decir que algo se cumplirá “cuando los elefantes vuelen”.

El egregio pensador cubano José Martí fue quien señaló a fuego la frase “La mejor manera de decir es hacer”. Lo que corresponde es menos anuncios, menos promesas, menos palabras…y a los hechos concretos.