Tras hacer tablas, los detractores y defensores de los videos grabados con el celular en posición vertical proponen nuevas ventajas de este formato.

Santiago. 24/07/2019. Tras una batalla extrema y con muchas bajas, los detractores y defensores de los videos grabados con el celular en posición vertical se suben al podio millennial para reclamar la victoria. Desde el papá que sucumbió a los videos con filtro de perro de Snapchat, hasta la hija que suma followers con sus Bommerang, el viral más reciente o las empresas que usan las llamadas de Whatsapp como insumo laboral. Parte de este uso del video en 90 grados es la base del éxito de Facebook, que suma a sus 2.200 millones de usuarios los de Instagram que son otros 1100 millones. Otras redes sociales y desarrollos como el canal de videos de Instagram IGTV o la creciente Tik Tok de China también han priorizado compartir videos con el celular parado. Esta es la posición en la que el usuario realiza el scroll naturalmente por horas.

Entre los argumentos que sostienen los responsables de la App IGTV para mantener el uso de los videos verticales, está la proyección de que estos jamás desaparecerán porque su principal virtud es la “sensación más cercana y personal” de quien graba y quien es registrado. Si bien aún hay defensores acérrimos por la amplitud del campo, a una mayoría generacional le es indiferente un formato que tributa a la pantalla de cine, en tiempos en que lo digital ya olvida el antiguo telón y se centra en el resto de las pantallas de celular.

Desde el interior de la industria, Rodrigo Quevedo, director y productor de TV a cargo de programas como “Hacedor de hambre” en TVN, reconoce la influencia de este formato más orgánico a la mano del usuario como parte de una visión tecnológica y cultural propia de los más jóvenes. “Creo que netamente es un tema generacional, de diseño de los equipos y al que nos hemos ido acostumbrando. Ahora todo desarrollo se manipula de manera vertical y eso también ha afectado narrativamente la dinámica de las historias tanto en Instagram, Facebook, Snapchat o WhatsApp”, dice.

Por su parte, el director de la Escuela de Cine de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Miguel Ángel Vidaurre, comprende que los tiempos del espectador y la pantalla también van cambiando.  “¿Por qué formato vertical?. Esa ha sido una discusión bien interesante que se ha dado porque incluso a uno lo corrigen cuando graba y se dice siempre que se debe registrar de manera horizontal, porque es el “formato cine”, por decirlo de algún modo. Pero investigando y viendo festivales afuera, uno nota que el celular se construyó para ser vertical. Uno lo gira, para seguir el modelo del cine, pero en general cuando uno graba en celular, registra lo que va a ver después en el mismo celular y no en una pantalla de cine”, cree sobre este hábito creciente entre los millennials o los usuarios mayores, por igual.

El realizador del documental “Gringo Rojo” compara este debate con el de siglos pasados y sus cambios de paradigma: “Lo interesante es que, si uno presiona esa vía y empuja a la gente a filmar verticalmente, se produciría un cambio en términos de uso de espacio y proporciones. Es decir, si filmo verticalmente ya no tengo esa espacialidad de la pintura clásica típica que es propia de lo horizontal, ahora me acerco a una verticalidad donde debería aparecer otro tipo de narración”, cree.

En medio del auge de esta cultura audiovisual, la UAHC en conjunto con el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos realizarán un taller gratuito de registro documental y edición vertical para estudiantes de enseñanza media donde la temática principal será la migración y sus protagonistas.

Vidaurre, destaca que la importancia de este tema como motivo de creación y su vínculo con la tecnología audiovisual, adquiere una importancia capital: “En términos socio culturales, hace años que no teníamos una referencia así en términos de cambio poblacional, de criterio, etcétera. Los colegios ahora son lugares donde buena parte de la población es migrante y consideramos que la conexión entre lo migrante y el celular es algo muy directo, porque es un tema que se da todos los días”, señala.

El taller tendrá lugar desde el sábado 3 de agosto en la Facultad de Artes de la casa de estudios ubicada en Huérfanos 1869, Santiago. Los trabajos resultantes pueden formar parte de la selección para la Competencia de Cortometrajes Verticales que tendrá lugar en Muestra de Cine Migrante a realizarse en el Museo de la Memoria entre el 23 y 27 de octubre. Inscripciones hasta el 28 de julio en www.academia.cl