El acuerdo entre el Ejecutivo con la directiva de la DC condujo a un nuevo momento la política de los consensos para llevar adelante regresivas reformas estructurales.

Hugo Fazio. Economista. 15/07/2019. La política de los consensos impulsada por el Ejecutivo para sacar adelante las reformas tributarias y de previsión, que le permitió la aprobación en general de ambos proyectos en la Cámara de Diputados, dio un nuevo paso al suscribir un protocolo de acuerdo con el presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, y el jefe de la bancada de diputados, Gabriel Ascencio, para el proceso de aprobación en particular de la reforma tributaria incluyendo la regresiva integración del sistema impositivo considerado por Sebastián Piñera y Felipe Larraín el “corazón del proyecto”. El compromiso de la directiva DC se alcanzó producto de negociaciones efectuadas desde el momento en que se aprobó la idea de legislar sin informarse públicamente y luego de redactarse sucesivos borradores.

El proceso fue desarrollándose a partir de la reunión efectuada a comienzos de septiembre entre Sebastián Piñera y Cieplan, centro dirigido por Alejandro Foxley, y que contó como “invitado especial” a Genaro Arriagada. Tanto Cieplan como Arriagada destacan entre quienes asesoran más directamente a Fuad Chahin. “Los que saben cómo funciona la máquina interna de la DC –constató el Diario Financiero-, no dudan en coincidir en que con esta directiva en que la figura fuerte, sin duda, es la del timonel, han logrado confluir el partido y Cieplan. De alguna manera, este think tank –agregó- ha influido en muchas decisiones del exdiputado o, al menos, las ha respaldado abiertamente” (05/07/19).

El protocolo se suscribió sin contar con la firma de los dos parlamentarios de la democracia cristiana miembros de la Comisión de Hacienda donde se debe desarrollar en primer término su proceso de aprobación en particular. Pablo Lorenzini  se retiró del lugar donde se suscribía el documento al llegar Sebastián Piñera y José Miguel Ortiz  no concurrió a la firma. Esto es un “portonazo”, manifestó Lorenzini a Gabriel Ascencio, según la versión de La Tercera “apenas entró, para sorpresa de los presentes, el Presidente Sebastián Piñera” (24/06/19). “No firmaré ningún protocolo de acuerdo –declaró por su parte Ortiz- hasta no ver las indicaciones. No firmaré un cheque en blanco”. El protocolo –agregó- es “vago y lleno de generalidades”. (26/016/19). A su turno, el diputado DC Víctor Torres adelantó que “con mi voto no cuentan” para “ninguna medida que implique un sistema tributario regresivo” (25/06/19). Para la aprobación del proyecto se precisa contar en la sala con mayoría simple (78 votos), cantidad que se alcanza al sumar a la representación de Chile Vamos la de diez diputados democratacristianos.

La falta de acuerdo persistió en la bancada de diputados DC. En los primeros días de julio, Chahin concurrió a un almuerzo en la Cámara llevando una minuta insistiendo en la aprobación de la reintegración, defendiéndola en la línea de argumentación del Ejecutivo, siendo rebatido por José Miguel Ortiz. “La directiva DC es osada –dijo- al afirmar que hay US$400 millones de recaudación progresiva porque no se conocen las indicaciones del informe financiero”. A su vez, Raúl Soto, que fuese removido de la Comisión de Trabajo, expresó: “Varios DC no vamos a aceptar la reintegración y eso impide tener acuerdo” (03/07/19). Al día siguiente el ministerio de Hacienda hizo llegar sus proposiciones, contemplando compensaciones por US$406 millones, monto absolutamente insuficiente frente al efecto fiscal negativo que tiene la reintegración, al reducir tributos a cancelar por los sectores de mayores ingresos de la población.

Felipe Larraín sostuvo que el “protocolo aterriza los temas que nos habíamos comprometido cuando se aprobó la idea de legislar. Veníamos conversando hace días, no se produjo por encanto. Espero –consultado por la no firma en el documento de Lorenzini y Ortiz- que el cumplimiento del protocolo con la DC también ocurra en la Comisión de Hacienda”. Aquí -recalcó- hay un acuerdo institucional, no vamos a partir de cero en el Senado” (30/06/19). Esta última formulación está en contradicción con un documento dado a conocer en la primera semana de julio por los jefes de los comités de senadores de la oposición, incluida la DC, los cuales elaboraron un documento de consenso con “mínimos comunes, a partir de un actuar coordinado en las reformas legislativas fundamentales”. Sobre la reforma tributaria expresan: “No estamos disponible para una rebaja impositiva para las grandes empresas ni tampoco para una política pública regresiva, como lo es reintegrar el sistema tributario”. El documento fue suscrito por las bancadas DC- PPD-PS-RD-Independiente del Senado, pronunciándose por “la acción conjunta como alternativa a las relaciones desarticuladas como oposición  que son la única manera de ejercer la mayoría en favor de la ciudadanía, ofreciendo un camino claro sobre el país que aspiramos” (04/07/19).

Senadores de la DC, donde se debe discutir el proyecto de reforma tributaria luego de ser despachado por la Cámara y antes de conocerse el anterior documento conjunto, ya habían expresado su desacuerdo con la aprobación del protocolo. La jefa de los senadores, Yasna Provoste, afirmó que claramente “no somos partidarios de rebajar impuestos a las grandes empresas y a las superricos como se propone en el proyecto tributario del gobierno”. El Ejecutivo agregó “sabe perfectamente que esa potestad legislativa es de incumbencia de los parlamentarios y no de las directivas de los partidos. Por eso hemos señalado que no es  vinculante para los senadores de la DC. Llama la atención que el gobierno suscriba algo con alguien que no tiene potestad para cumplirlo” (29/06/19). Con anterioridad, el senador Francisco Huenchumilla expresó la preocupación por “la política que está llevando a cabo el presidente del partido, porque nos está haciendo votar exactamente como vota la derecha” (25/06/19).

A su turno, el expresidente Eduardo Frei adelantó que “puedo decir que todos los acuerdos son buenos”, aunque dijo que procedería a un análisis más acabado. El gobierno de Piñera mantuvo a Frei como embajador plenipotenciario de Chile para Asia-Pacifico. Igualmente, el exministro del Interior Jorge Burgos, también del ala más  de derecha de la DC, se pronunció a favor del protocolo suscrito, sosteniendo que sería “un concreto ejemplo de que es posible dialogar de modo fructífero para crear condiciones de habilitar avanzar al país. La obligación de los líderes políticos -expresó- es buscar las mejores soluciones posibles para los problemas que nos golpean” (29/06/19). Desde luego, sin demostrar como mediante un proyecto de ley regresivo se cumple con dichos objetivos.

Felipe Larraín para intentar respaldar la reintegración tributaria afirmó en un seminario que ”más de 900.000 pymes están pidiendo a gritos la integración”, buscando así aparecer que es una iniciativa que cuenta con apoyo en el “corazón de la reforma”. En el mismo seminario le respondió el senador Ricardo Lagos Weber. “Si el ministro quiere, que tome todo el paquete tributación pyme, le pone discusión inmediata y lo tiene aprobado el jueves que viene. Otra cosa –subrayó- es la reintegración, que es una rebaja del impuesto a los chilenos que les va mejor” (26/06/19).

El Ejecutivo se ha negado constantemente a despachar rápidamente por separado las modificaciones a las ´pymes, con lo cual en los hechos retrasó su aprobación, para mantenerlo como un mecanismo de presión, al igual como han hecho en la reforma previsional con la pensión básica solidaria. Es “llamativo”, expreso el diputado José Miguel Ortiz que en el protocolo se establezcan que se buscarán mecanismos para otorgar a las pymes sus demandas dado que “desde un principio” los parlamentarios de oposición de la Comisión de Hacienda lo han solicitado. Por su parte, Carlos Maldonado, presidente del Partido Radical, partido del cual algunos parlamentarios se han sumado a los acuerdos con el Ejecutivo en sus proyectos de reforma, calificó las conversaciones extralegislativas  de “complejas”, indicando que “al PR no le interesa ese camino. Esperamos las indicaciones. Queremos –añadió- un acuerdo de centroizquierda, pero las decisiones de la mesa DC pueden ir poniendo cuesta arriba eso” (26/06/19).

El sistema semiintegrado nació el año 2014 en la “cocina” de la reforma tributaria. La derecha lo privilegió para mantener mecanismos de elusión, dado que las empresas están obligadas a repartir utilidades solo en el porcentaje mínimo a que obliga la ley. Esta posibilidad no varía si se acordase la integración. En el mecanismo de base devengada, que establece el sistema de renta atribuida,  se elimina la elusión. Con la integración obtienen que en caso de repartir utilidades se pudiera descontar como crédito hasta el total de lo cancelado por el concepto de impuesto a las utilidades. Por tanto, la posibilidad de elusión, como se producía con el Fondo de Utilidades Tributarias subsiste y en el proyecto no se contempla ninguna disposición en sentido contrario. Se le concede un beneficio adicional si no eluden.

Desde luego, los dirigentes del gran empresariado expresaron su respaldo al   protocolo. El presidente de la Sociedad de Fomento Fabril, Bernardo Larraín, miembro del grupo económico Matte, lo calificó de un avance que “no desdibuja la inspiración original del proyecto de ley del Presidente Piñera”, añadiendo que la DC efectuó un aporte al proponer instrumentos nuevos (25/06/19). Efectivamente no desdibuja la formulación inicial sino que posibilita se abra camino. “Nosotros –dijo, por su parte, Alfonso Swett, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC)- valoramos y celebramos el protocolo.  Es un buen avance.  Yo valoro la posición de la DC (…)” (12/07/19).

El Mercurio igualmente expresó su respaldo al protocolo tributario. “La búsqueda de acuerdos políticos en asuntos complejos –estimó- fue uno de los pilares del exitoso camino que recorrió la economía chilena en el período 1990-2013 (gobiernos de la Concertación y de Piñera).Lamentablemente esta estrategia fue relegada a un segundo plano durante el gobierno de la Nueva Mayoría. En este contexto, el protocolo suscrito por el Ejecutivo y la Democracia Cristiana para destrabar la reforma tributaria debe resaltarse”. Pero, el diario de los Edwards si bien considera “valorable” la búsqueda de un entendimiento entre el Ejecutivo y la DC en el tema previsional, criticó que en “aras del avance político se han acogido planteamiento discutibles”. Entre los cuales destacó crear un ente público estatal, el Consejo Público Autónomo, para licitar la gestión del 4% estatal, y sobre todo la “prohibición de que las AFP puedan ser licitantes”, lo que considera a “todas luces arbitraria” (29/06/19).

Rodrigo Valdés, exministro de Hacienda y actualmente académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, que fuese un activo propiciador de la política de los consensos durante el lapso que ejerció su cargo gubernamental, ha planteado “que la oposición debe abrirse a factores más allá de lo que está haciendo la DC en la Cámara de Diputados”. Afirmando en un largo artículo publicado por El Mercurio que “la integración es una herramienta más bien débil para incentivar la inversión, incluso podría incrementar el consumo por encima de la inversión. ¿No será mejor –añadió- en vez de integrar reducir este impuesto? Su planteamiento fue recibido con entusiasmo por representantes del gran empresariado. “Ambas propuestas –comentó inmediatamente Gastón Lewin, exvicepresidente de la Sofofa- suman. Si se tomara la determinación de discutir una baja a los impuestos corporativos habría un efecto inmediato en la inversión. (…) sería una gran señal para el sector privado” (01/07/19).

Al mismo tiempo, Valdés estimó que “en el caso de la reforma de pensiones también hay avances interesantes que permiten algún grado de optimismo” (30/06/19). Las aproximaciones en la reforma de pensiones van en la dirección que propició durante su gestión, reiterando así su apoyo a la política de los consensos y a mantener al máximo vigente el sistema de AFP, el cual descansaba precisamente en aumentar la cotización con cargo en el papel a los empleadores, que se reflejará negativamente en las remuneraciones líquidas, sin considerar los abultados recursos que se cotizan y no se destinan a beneficios previsionales.

Peor aún, el diputado DC Gabriel Silber, que busca el acuerdo con el Ejecutivo, propicia “que incluso la cotización sea sobre el 4%, un punto o un punto y medio más en solidaridad” (08/07/19), con lo cual incrementa el efecto negativo sobre los salarios líquidos. Se afecta realmente a las utilidades de los empleadores si su aporte previsional  se efectuara sobre las ganancias, tema que no se ha puesto en discusión. El ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, no descartó que consecuencia de las negociaciones se proponga un alza en las cotizaciones.

Poco antes, el presidente del PPD, Heraldo Muñoz, hizo llegar al ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, una propuesta de reforma previsional en la misma dirección, lo cual fue muy destacado por los ministros a cargo de las negociaciones. El escrito entregado propone un “incremento de las cotizaciones al 5,5%” (10/07/19), además de aumentar el porcentaje del pilar solidario, que se efectúa con cargo a gasto fiscal. “Valoramos la voluntad explícita del presidente del PPD de abrirse a un diálogo –declaró el ministro del Trabajo- para ser parte de un acuerdo para mejorar las pensiones. Hemos dado –agregó- demostraciones elocuentes y claras en el avance que hemos tenido con la DC de que hay ciertos aspectos que se pueden mejorar (…) en la medida de que mantengamos el corazón” (03/07/19).

La propuesta de Muñoz generó polémicas al interior del PPD. El camino, expresó el presidente del Senado, Jaime Quintana, “no son los acuerdos de a uno sino que fortalecer la unidad opositora” (03/07/19). En el tema previsional, el documento “Diálogos de centro izquierda” se pronunció por la  urgencia de “resolver las pensiones miserables que entregan las AFP’s y crear un verdadero sistema de seguridad social. Esto no se soluciona –agregó- mediante un proyecto que reitera la decisión política de no modificar el sistema previsional. El rol del Estado, para avanzar en un sistema mixto, debe materializarse en la creación de un nuevo ente público, garante de la seguridad social, y con el potencial de hacerse cargo del total de la cotización, abriendo verdaderas opciones de elección para los cotizantes” (04/07/19).

Por su parte, Sebastián Piñera buscó que se suscriba con la DC también un protocolo de acuerdo para las pensiones. Esta idea, ya efectuada antes de su viaje a Israel, Palestina y Japón, lo reiteró durante el trayecto en el avión presidencial a los parlamentarios de ese partido que participaron en la comitiva, Ximena Rincón y Gabriel Silber, que fue incorporado a la Comisión de Trabajo donde se realizará la discusión en particular. Piñera destacó durante la gira la postura “más dialogante” de la DC.