Es una nueva consecuencia de la globalización y el desarrollo científico al servicio de los intereses capitalistas.

Mauricio Gutiérrez

Trabajador Social

15/07/2019. El fenómeno de la automatización del trabajo, responde no solo un debate sobre el presente, sino también hacía pensar el futuro de lo que podría desarrollar la automatización en el mundo del trabajo, generando problemas sociales y económicos para una mayoría no menor la toda la sociedad.
La situación en la cual el desarrollo tecnológico y la robótica reemplaza las actividades que realiza el trabajo asalariado, es una nueva consecuencia de la globalización y el desarrollo científico al servicio de los intereses capitalistas.
El desempleo masivo pareciera ser el principal problema que acarrea esta tendencia mundial de la automatización del trabajo, y que los empleos que ofrezca los servicios se realizaran en cada vez peores condiciones laborales, con inestabilidad, precarización, flexibilización y tercerización laboral.
La velocidad con la cual avanza estos cambios en la vida cotidiana de la población, podría empeorar la calidad de vida de un porcentaje no menor de población en el mundo. La automatización según el Foro Económico Mundial (WEF) en Informe Future of Jobs 2018, eliminara unos 57 millones de empleo para el año 2025. El fenómeno de una tendencia potencial de pérdida de empleos, referencia WEF, que actualmente el 29% de funciones y tareas laborales lo que realiza sistema tecnológico, y que para el 2025 esta cifra significara la pérdida de 75 millones de empleos.
El WEF refiere que un 54% de trabajadores necesitara formación en habilidades en los próximos 5 años en áreas como el internet móvil de alta velocidad, la inteligencia artificial, análisis de big data y computo en la nube.
Según un estudio de McKinsey Global Institute (MGI), pronostico que entre unos 400 y 800   millones de trabajadores serán desplazados de sus puestos de trabajo en el año 2030 debido a la automatización.
Actualmente en Chile, se está generando una huelga histórica que están llevando a cabo el sindicado interempresa Lider (SIL), contra la gigante del sector privado Walmart. Donde esta última, registra un aumento de casi un 70% (más que el mismo periodo del año anterior) según reporta el sitio web banca y negocios, hasta el 31 de enero del 2019 tubo aumento considerable de utilidades expresadas en 3700 millones de dólares. El comercio en línea de Walmart aumentó 43% en el cuarto trimestre.
El SIL, es de una composición de alrededor de 17.000 trabajadores aproximadamente, donde el 60% son mujeres jefas de hogar, que deben pasar largas horas y extensas distancias de sus domicilios a sus lugares de trabajo, cumpliendo turno hasta altas horas de la noche.
La situación de varios locales de supermercados HiperLider, Lider Express, Ekono,  Central Mayoristas y bodegas Acuenta  dependientes de Walmart, mantiene en movilización a trabajadores por las amenazas directas de despidos debido a los reemplazos por tecnología automatizadas, aspectos que el sindicato ha colocado en el centro del debate nacional, de no seguir normalizando y más bien problematizando, integrando este rechazo a la transnacional, en su huelga siendo un requerimiento que representa las situaciones de riesgos que enfrentan asalariados/as del sector del retail.
Esta huelga dentro de sus reivindicaciones exige aumento salarial y mejoras a las condiciones de trabajo, demandando terminar con la polifuncionalidad laboral, que mantiene a trabajadores actualmente desarrollando condiciones de sobreexplotación, en la cual un trabajador/a cumple funciones de varios trabajadores, condiciones de trabajo que Walmart pretende profundizar y ampliar.
La emergencia de nuevos hallazgos científicos, como la electrónica, la tecnología digital y de la información, como el desarrollo de la biotecnología, nanotecnología, las impresoras 3D y la inteligencia artificial, todas estas transformaciones tecnológicas  pueden ser comprendidas que han sido el resultados del proceso de dominación del ser humano sobre la naturaleza, donde las fuerzas productivas en la sociedad desarrollan un dinámica con contradicciones sociales, donde la clase trabajadora se sitúa en reemplazo por el desarrollo tecnológico.
No obstante, seria a la inversa si estos cambios estuvieran con el objetivo de beneficiar a la mayoría de la población, promoviendo una organización del trabajo que podría permitir la reducción de jornadas laborales sin rebaja de sueldos, terminado con la cesantía, promoviendo el derecho al pleno empleo, con un reparto democrático de las horas de trabajo, en un contexto de desarrollo tecnológico, de la robótica y de la automatización para el bien estar del pueblo trabajador. Lo que implicaría de todas maneras, que la planificación esta por parte del conjunto de la clase trabajadora de la sociedad, utilizando de manera dialéctica el impulso de la
robótica y las nuevas tecnológicas para superar la producción capitalistas, la pobreza y la sobreexplotación de asalariados, donde la ciencia busque en distintos niveles por medio de la tecnología transformar las condiciones de producción favoreciendo el bien estar social de la población, y no el enriquecimiento  desenfrenado de los capitalistas, que es la dirección que está tomando las tendencias de automatización del trabajo asalariado.