Según los hallazgos, solamente 10 por ciento de empleados reciben casi la mitad, 48.9 por ciento, de las remuneraciones globales.

Agencia IPS. 07/2019. Lo que unos ganan en un año, otros necesitarían tres siglos para obtener lo mismo. Un nuevo estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela que, a escala mundial, el salario medio de los empleados en la mitad inferior de la distribución de ingresos es de apenas 198 dólares mensuales.

El reciente análisis mundial, elaborado por el Departamento de Estadística de la OIT con datos de 189 países, constata la gran disparidad de percepciones entre los trabajadores.

Según los hallazgos, solamente 10 por ciento de empleados reciben casi la mitad, 48.9 por ciento, de las remuneraciones globales, mientras a los trabajadores que perciben un salario más bajo sólo corresponden 6.4 por ciento de las retribuciones internacionales.

A este último dato se debe añadir que 20 por ciento de asalariados con las remuneraciones más bajas, unos 650 millones, cobran una cantidad inferior a uno por ciento mundial de ingresos laborales, monto que ha sufrido escasas variaciones en los pasados 13 años.

Otras disparidades

Del mismo modo, las nuevas indagaciones revelan que, en general, la desigualdad en las remuneraciones laborales a escala internacional disminuyó desde 2004.

Pese a ello, esta situación no se produce por una reducción de la inequidad en los países, sino a consecuencia de la ascendente prosperidad reportada en economías emergentes, como China e India.

Las conclusiones del estudio indican que, en general, la desigualdad en los ingresos continúa siendo un problema extendido en el mundo del trabajo.

El documento incluye dos nuevos indicadores que sirven para evaluar las principales tendencias en el mundo del trabajo tanto a nivel nacional como regional y global.

“Uno de ellos ofrece por vez primera cifras comparables a escala internacional del porcentaje del producto interno bruto que va a parar a los trabajadores -en lugar del capital- a través de salarios y rentas. El segundo analiza la distribución de los ingresos laborales.”

Los resultados principales muestran que a escala mundial la media de ingresos nacionales destinada a los trabajadores disminuyó de 53.7 por ciento en 2004 a 51.4 en 2017.

Al mismo tiempo, si se examina la distribución del salario promedio entre países, se observa que la proporción destinada a la clase media (60 por ciento de trabajadores) disminuyó entre 2004 y 2017 de 44.8 a 43 por ciento.

A su vez, la proporción que recibió 20 por ciento de salarios mejor remunerados aumentó de 51.3 a 53.5 por ciento.

Este último grupo de personas vio cómo crecía su participación en al menos un punto porcentual de la remuneración nacional en países como Alemania, Indonesia, Italia, Pakistán, Gran Bretaña y Estados Unidos.

Los datos muestran que, en términos relativos, el aumento de los salarios más altos va asociado con pérdidas para todos los demás, ya que tanto los trabajadores de clase media como los de ingresos más bajos ven disminuir su participación en los ingresos, afirmó Steven Kapsos, jefe de la Unidad de Producción y Análisis de Datos de la OIT.

Sin embargo, cuando aumenta la parte de los ingresos laborales de los trabajadores de rentas medias o bajas las ganancias tienden a ser generalizadas favoreciendo a todos, excepto a los que reciben los salarios más altos, añadió.

Por otra parte, los países más pobres tienden a registrar niveles más altos de desigualdad salarial, agravando las dificultades de las poblaciones más vulnerables.

De este modo, en África subsahariana 50 por ciento de trabajadores más pobres perciben sólo 3.3 por ciento de ingresos laborales, mientras en la Unión Europea el mismo grupo recibe 22.9 por ciento de esas ganancias pagadas a empleados.

El economista del Departamento de Estadística de la OIT Roger Gomis destacó que la mayoría de la fuerza laboral mundial subsiste con un salario notablemente bajo, e incluso para muchos de ellos tener un trabajo no implica disponer de los medios suficientes para vivir.

En el contexto global, el salario medio de los trabajadores en la mitad inferior de la distribución de ingresos es de apenas 198 dólares mensuales y el 10 por ciento más pobre tendría que trabajar tres siglos para ganar lo mismo que gana el 10 por ciento más rico en un año.