El centro de pensamiento ligado al PC presentó una abultada agenda que incluye presentación de una obra de teatro y un texto de balance del primer año del gobierno.

Gonzalo Magueda. Periodista. 08/07/2019. Un grupo donde estaban ex ministros del gobierno de Michelle Bachelet, académicos, economistas y dirigentes políticos se juntó el 1 de junio, al alero del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL), a escuchar la Cuenta Pública del Presidente Sebastián Piñera y luego redactaron un texto con el análisis de ese informe que titularon “Balance crítico”. Dos semanas después, el salón principal del centro de pensamiento ligado al Partido Comunista (PC), se repletó con la presentación de un libro de balance del primer año de gobierno de la derecha y donde expusieron el presidente del PC, Guillermo Teillier, el senador Alejandro Navarro y el vicepresidente de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), Mario Torrealba.

Fueron dos de las primeras actividades de este año que marcan una oxigenación del ICAL que pretende instalarse como un referente de debate, análisis y producción dentro del arco de centros de estudio y pensamiento del progresismo y de la izquierda. Es algo como una nueva partida y que tendría como objetivo incidir en las discusiones y reflexiones de la oposición y del mundo social y académico.

Esto incluye espacios para la cultura, y es así que el 20 de junio se presentó en las instalaciones de la entidad la obra de teatro “Marx en el Soho”, basada en el escrito de Howard Zinn, bajo la dirección y actuación de Hendrik Pastén.  El 27 de junio se programó el seminario “Comunidad indígena y marxismo: aportes de Alejandro Lipschutz al debate”, con la participación de destacados expertos. Está en proceso, según explican en el organismo, la reinvención de la Web de la institución que se espera esté operativa con nuevo diseño y contenidos a finales de julio. También este año serán editados números de la revista de ICAL, “Alternativa”.

Además, de acuerdo a directivos del organismo, se piensa fortalecer el análisis de coyuntura del acontecer nacional en diversidad de materias. Ya se publicó el libro  “Un año de gobierno de Piñera: Tiempos mejores, promesas incumplidas”, producido por el Grupo de Análisis de Coyuntura y Tendencias. Ese texto fue elaborado por los analistas Pablo Monje, Oscar Azócar, René Leal y Fernando Carmona. Actualmente cuenta con una moderna biblioteca con diversidad de libros, textos de estudio, colecciones de revistas y publicaciones y un reservado archivo con documentación del Partido Comunista.

Incidir en elaboración de propuestas

Para gestionar toda la actividad que se viene en el centro de pensamiento, se definieron cambios en su directorio. Al frente del organismo continúa el sociólogo César Bunster, como secretario ejecutivo asumió el trabajador social, Claudio Rodríguez, a cargo de comunicaciones el periodista Claudio De Negri; el economista Fernando Carmona es encargado de Investigación, el profesor Guillermo Scherping de Docencia y en administración Fidel Moscoso. A cargo de la OTEC de ICAL figura María José Meza. La ingeniera Aída Chacón es la responsable del vínculo con la Fundación Rosa Luxemburgo, específicamente en relación a una escuela sindical.

Esta institución, según se lee en su presentación, se plantea “promover y desarrollar el pensamiento crítico desde una perspectiva nacional, popular y latinoamericanista”. Fue fundada el 19 de diciembre de 1983, en plena dictadura, en un esfuerzo titánico de quienes la impulsaron desde sus inicios, bajo el alero del PC. Siempre se planteó que ICAL contribuyera a la docencia, la investigación y la extensión para llegar auna amplia audiencia y participación de intelectuales, estudiantes y trabajadores”.

Dados los desafíos políticos y electorales que se viene por delante, ICAL aspira a contribuir en la elaboración de propuestas programáticas para la oposición progresista y de izquierda, en planos como el municipal, de regiones y asuntos nacionales en materias de salud, educación, vivienda, pensiones y trabajo. También a activar foros y seminarios en los meses que vienen, así como cursos especializados en ámbitos sindical, entre otros.

Lipschutz

Alejandro Lispchutz Friedman fue un investigador de origen letón que llegó a Chile el año 1926 para desempeñarse como académico de la Universidad de Concepción. Antes de llegar, estudió y trabajó en las Universidades más importantes de Europa, dedicándose al estudio de la medicina experimental. Sus intereses transcendieron el ámbito convencional de la academia y  desde muy joven se sintió atraído por las ideas revolucionarias, ingresando al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso con el estallido de la Revolución de 1905.

Su compromiso político vinculado a su rol como investigador fueron una constante en el desarrollo de su trabajo, por lo que estando en Chile solicitó su ingreso al Partido Comunista.

Lipschutz se hizo rápidamente conocido por su aporte al desarrollo del estudio científico de la fisiología y la endocrinología, mérito por el que recibió el Premio Nacional de Ciencias en 1969. No solo realizó una labor pionera como investigador médico, también dedicó parte de su carrera al estudio de la etnología y la antropología, siendo precursor de ideas que hoy se podrían situar dentro de la antropología jurídica, como autonomía indígena y peritaje antropológico.

Alejandro Lipschutz fue un prolífico escritor. Publicó unos 600 artículos científicos y libros de divulgación sobre diversos temas. Escribió y pensó sobre los problemas de los Pueblos Indígenas de América, la antropología como ciencia, el rol de la Universidad y la enseñanza de la medicina, sobre el pensamiento de los más importantes filósofos marxistas y  el psicoanálisis; su interés por este último lo llevó a  conocer personalmente a Sigmund Freud y Carl Jung, a quienes no dudó hacerles llegar comentarios de sus trabajos.

Sus aportes en los campos de la medicina y la antropología, así como su enorme actividad literaria, le dieron fama y prestigio a nivel internacional, transformándolo en  uno de los personajes más importantes del siglo XX en Chile. Un mérito fue su capacidad de vincular el conocimiento y la labor del investigador con la búsqueda de la justicia, el desarrollo y la liberación de los pueblos.