Diputado de la DC dijo en entrevista que “no había garantías para aprobar la idea de legislar” en cuanto a la reforma de pensiones impulsada por el gobierno.

Igor Mora. Periodista. 07/2019. El mes de junio fue especialmente movido para el diputado de la Democracia Cristiana (DC) Raúl Soto. Desde la presidencia de la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados fue uno de los promotores de la conformación de una mesa técnica de toda la oposición para analizar la conocida “Reforma a las Pensiones”, impulsada por el gobierno. Desde esa instancia se alzó una voz unificada en contra de la iniciativa -de la DC hasta el Frente Amplio-, por considerar que el proyecto iba en beneficio de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) y no apuntaba a mejorar las bajas pensiones.

Sin embargo, y pese a los “pisos mínimos” que estableció la oposición, desde la DC insistieron en la necesidad de aprobar la idea de legislar el proyecto. Ante las diferencias, la Bancada Parlamentaria impuso su visión, sacó al diputado Soto de la Comisión y el proyecto finalmente fue aprobado en general gracias al voto falangista.

A un par de semanas de estos hechos que repercutieron en la relación general dentro de la oposición, el diputado Raúl Soto (representante del Distrito 15 de la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins) mantiene su visión crítica hacia el proyecto de gobierno, el que ha puesto el acelerador sobre la iniciativa para despacharlo antes de noviembre, tal como sostuvo el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg. Si bien ya no es parte formal de la Comisión de Trabajo, el parlamentario mantiene su presencia para incidir en la discusión de este proyecto considerado prioritario por el propio Presidente Sebastián Piñera.

El gobierno decidió acelerar el trámite de la reforma previsional al ponerle suma urgencia y poder despacharlo desde la Cámara en la primera semana de julio. ¿Cómo ve esta repentina celeridad?

Se ve el panorama bastante complejo. En lo personal, no comparto que el Ejecutivo esté tratando de apurar más allá de lo razonable una reforma que desde todo punto de vista es mala y deficiente. Incluso desde el punto de vista de las mejoras al Pilar Solidario se queda muy corto y debajo de las expectativas que tienen los pensionados de nuestro país. Por lo tanto, no solamente debieran acortarse los plazos -como se está haciendo hoy- de tal manera que los beneficios lleguen de manera más rápida a los pensionados, que es la principal motivación por la que están tratando de apurar la tramitación del proyecto. También debiera evaluarse el fondo de las propuestas de aumento de recursos al Pilar Solidario. Creo que debe haber una propuesta que se pueda mejorar, pero lamentablemente lo único que está haciendo el gobierno es poner una urgencia suma y tratar de que se apruebe rápidamente tal cual está, para pasar al debate de fondo del 4% de cotización adicional. Es complejo que un proyecto tan importante, tan prioritario para la ciudadanía y que es tan complejo desde el punto de vista técnico se pueda abordar en dos semanas, como lo está pensando el Ejecutivo.

Más allá de los tiempos legislativos ¿qué le parecen las otras indicaciones del Ministro del Trabajo, especialmente sobre el ente que administrará el 4%?

Nosotros ya sabíamos más menos cuáles eran las indicaciones que estaba pensando el Ejecutivo, que distan mucho de lo que habíamos planteado desde la oposición. Lo que se ha planteado en las indicaciones no es más que una pantalla para que las empresas privadas sigan lucrando con los ahorros previsionales de los chilenos y chilenas. Pueden ser o no ser las AFP, porque ahora podrán ser las cajas de compensación, las compañías de seguro, la banca privada y una serie de otras empresas privadas que ya están consideradas dentro de este proyecto. Lo que más bien se hace con la propuesta del Ejecutivo es la creación de un complejo público autónomo -como lo han llamado en su indicación- que lo único que se va a limitar a hacer es establecer el criterio para la administración y gestión de los recursos. Va a tercerizar a través de la licitación de estas carteras, a modo tal que sean nuevamente empresas privadas las que gestionen e inviertan los recursos y que se van a terminar llevando en su totalidad o, al menos, el 4% que está contemplado actualmente en el proyecto. En definitiva,  Desde la no cambia absolutamente en nada desde el punto de vista estructural del actual sistema de AFP. Por el contrario, más bien lo legitima y profundiza. oposición hablamos que fuera el ente público el encargado de gestionar y administrar la totalidad del 4%. No solamente fijar criterios y evaluar o licitar, sino que directamente gestionar los recursos y hacerlo bajo una lógica distinta. Que sea una lógica de solidaridad, de seguridad social. Decir que este ahorro adicional no vaya a las cuentas individuales, sino que a un fondo solidario que permita redistribuir los recursos de forma más justa y equitativa.

¿Qué le parece que el gobierno considere elementos de “solidaridad” no en el 4% adicional de cotización, sino que en un “seguro de dependencia” que haría subir la cotización individual en un rango que podría ir del 4,2 al 5,5%?

Lo que nosotros habíamos diseñado en la mesa técnica de la oposición, era que el 4% en su totalidad iba a ir a solidaridad. Lo que dijo el gobierno, ratificando lo que había preanunciado el Presidente Piñera en su Cuenta Pública -y desconociendo el acuerdo sostenido con la DC- es que ese 4% va a ir a las cuentas individuales. Eso lo ratifica el Ejecutivo en la discusión en la Comisión. Sí, efectivamente dejan abierta una pequeña ventana para un elemento solidario adicional, pequeño, que podría ser con el aumento que se haga más allá de este 4%. Pero ese es un tema que habrá que discutir, pero más allá de ese monto y de los elementos de solidaridad, yo creo que será insuficiente.

¿Cree que falló el diseño del gobierno al negarse a dividir la reforma previsional en Pilar Solidario por un lado, y las modificaciones al sistema de las AFP por otro? 

 En realidad, en los hechos lo que ha pasado es que el proyecto en su discusión se ha dividido. Se inició la tramitación con el Pilar Solidario y en ese sentido se ha dado una separación en dos partes del proyecto, de facto. Claro, nosotros lo que pedíamos era que el Gobierno separara el proyecto y ver rápidamente el pilar, para dejar el tema de la cotización adicional, que es un tema con muchas más diferencias desde el punto de vista técnico-político-ideológico, y también para un análisis mucho más profundo. Pero el gobierno legítimamente ha decido no hacerlo y en ese sentido como oposición debemos tener toda la sabiduría para que ambas partes del proyecto puedan salir de la mejor manera posible. Personalmente, tengo muy bajas expectativas a cómo este proyecto va a salir de la comisión y de la Sala de la Cámara de Diputados cuando haya que votarlo en particular. No tenemos el sartén por el mango. No tenemos la facultad de presentar las mayoría de las indicaciones que quisiéramos presentar porque es iniciativa exclusiva del Presidente de la República. Es el gobierno quien tiene el sartén por el mango y vamos a ver si están disponibles o no a cumplir con aquellas materias en las que se han comprometido.

 “Se cometieron muchos errores”

 La Democracia Cristiana elaboró un documento propio con elementos a considerar en el trámite de la reforma previsional. ¿Es suficiente este documento para recomponer la relación de la DC con el resto de la oposición, sobre todo después del quiebre que se generó tras la votación en general?

 Yo lo veo bien difícil. Lo que se acordó en la continuidad de la mesa técnica que se instaló el lunes 18 de junio, es tratar de mantener la coordinación y unidad en toda la primera parte de la discusión respecto del Pilar Solidario, donde hay más facilidades de unificar criterios. Pero evidentemente que las diferencias más sustantivas van a surgir con la discusión de la cotización adicional del 4%, porque ahí hay dos posturas. Una que surge de la mesa técnica, que es la postura unitaria de la oposición, y la otra que es la negociación paralela que inicia parte de la Democracia Cristiana, a raíz de la votación para aprobar la idea de legislar en la Sala de la Cámara de Diputados. Evidentemente hay algunos puntos de encuentro entre estas dos propuestas, pero hay elementos de desencuentro y eso podría generar divisiones, votaciones distintas o derechamente posturas políticas disímiles en esa parte del proyecto, que sin duda alguna la más importante es respecto del sistema de AFP. Un sistema que nosotros consideramos fracasado y obsoleto. Igualmente espero que se puedan ir aunando criterios en la medida que nos vayamos dando cuenta de que el gobierno no cumple y que está actuando de mala fe en este tema. Que una y otra vez da muestra que no está disponible para avanzar sustantivamente en los cambios que nosotros hemos exigido. En ese sentido espero que haya mayor voluntad para exigir más garantías al Ejecutivo a la hora de avanzar en la discusión.

¿Quedan temas pendientes con la bancada DC a propósito de la discusión de la Reforma Previsional? ¿O ya está superado el conflicto que se generó tras la votación en general del proyecto?

La página ya la dimos vuelta. Obviamente no fue fácil el proceso, pero uno cuando actúa en la vida con coherencia, con consecuencia y duerme tranquilo respecto a las decisiones que uno toma en la vida política, creo que eso al final del día tiene que dejarme tranquilo. Muchas veces puede originar costos políticos, pero en este caso con mucha responsabilidad asumo los costos políticos y también mis actuaciones. Yo preferí mantener mi posición y mi convicción sobre este tema, porque consideré que no había garantías para aprobar la idea de legislar. Mi bancada mayoritariamente opinó lo contrario en forma legítima, pero creo que se cometieron muchos errores respecto de las actitudes, a la formas y a las decisiones que se tomaron respecto de mi cargo como presidente de la comisión de Trabajo. Con el tiempo cada quien tendrá que hacer su mea culpa.

Entrevista que circula en edición impresa de El Siglo