La imagen captada por la fotoreportera Julia Le Duc, corresponsal de La Jornada de México es estremecedora. Recorrió el mundo causando estupor y rabia.

Hugo Guzmán

Periodista

 06/2019. 1.- La imagen captada por la fotoreportera Julia Le Duc, corresponsal de La Jornada de México es estremecedora. Recorrió el mundo causando estupor y rabia. Los cuerpos inertes, boca abajo, en una orilla del río Bravo, abrazados, semisumergidos, de Óscar Alberto Martínez Ramírez y de su hija Valeria, ahogados en el intento de entrar a territorio estadounidense. Una foto que sintetizó un drama que se convierte en tragedia. Que sinteriza lo que están viviendo los migrantes, sobre todo en esa zona de la región, donde miles intentan pasar de México a Estados Unidos.

2.- El hecho fue que Óscar Alberto, Valeria y la esposa y madre, Tania Vanessa Ávalos, decidieron cruzar el cauce (una vía ilegal habitual para los migrantes, sobre todo centroamericanos) para cumplir el objetivo de lograr “el sueño americano” (como dijo la hermana de Óscar Alberto). En otras palabras, intentar la oportunidad de un modo de vida mejor en algún lugar de Estados Unidos, pese a los índices de pobreza y de desprotección de los migrantes en esa nación. Familia modesta, angustiada por las precariedades de El Salvador, su país natal. Él, vendedor de pizzas y ella, cajera en un local de comida rápida. La hija, a merced de la decisión de sus padres en la búsqueda de una pretendida vida mejor. Óscar Alberto logro ir de una orilla a otra con su hija. Cuando regresaba por su esposa, la niña saltó al agua, porque seguramente sintió miedo de quedarse sola. Él no tuvo más opción que volver por la pequeña, en momentos que se acrecentó la corriente. Las fuerzas no le dieron. El río los arrastró y no aguantaron. Se ahogaron en el intento de cruzar la frontera. La madre y esposa observó todo desde el lado mexicano. La foto de Julia Le Duc bastó para que la historia se conociera/conmoviera. Un día después, en un auto/carroza fúnebre, sobre unas tablas rígidas de rescate, envueltos en una sábana blanca, los cuerpos de Óscar Alberto y Valeria fueron trasladados a una funeraria para los trámites y luego ser llevados a El Salvador. En algunas imágenes se vio a Tania Vanessa Ávalos caminando, llevando en sus manos los papeles legales.

3.- En reportes de prensa se recordó el caso de tres niños hondureños que murieron cuando volcó una balsa en el río Bravo, también en el intento de arribar a tierras estadounidenses. En Texas hace un tiempo murieron un niño y dos bebés en la odisea de entrar a EU. Vinieron a la mente los cientos de casos de niños y niñas migrantes separados de sus mamás y papás, algunos fallecidos en albergues de “la migra” estadounidense por falta de atención médica, otros sufriendo afectaciones psicológicas. Hay más de 13 mil menores de edad migrantes bajo custodia de autoridades de Estados Unidos. También se recordó y vino a la retina la imagen del niño sirio, Aylan Kurdi, de tres años, ahogado en una playa turca tras intentar llegar a Grecia en 2015.

4.- En Estados Unidos, cuyo gobierno implementa una política migratoria que contempla la construcción de un muro en la frontera con México, castigos arancelarios a los mexicanos si “no paran” la migración, la separación de menores de edad de sus padres, la expulsión violenta del territorio, la baja en otorgamiento de visados, el hecho y la fotografía del padre y la hija salvadoreños generó un debate de proporciones. En su estilo, el Presidente Donald Trumpo exclamó: “La odio”, refiriéndose a la imagen. Luego quiso sacarle provecho político y afirmó que “sé que eso podría terminar de inmediato si los demócratas cambiaran la ley. Deben modificar las leyes. Y así ese padre, que tal vez era un tipo maravilloso, con su hija, cosas como esa no sucederían”. Pero el reconocido líder del Partido Demócrata, Bernie Sanders, sostuvo que el caso es un ejemplo doloroso de tantos otros que demuestran el desprecio imprudente por la humanidad que proviene de las políticas (migratorias) de Trump. Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EU, expresó que la muerte del salvadoreño y su pequeña es una manifestación de comportamiento que está fuera del círculo del comportamiento humano civilizado. Indicó que su país olvidó obligaciones con la humanidad. Indicó que “hemos tenido muchos retos a la conciencia que no han alterado el debate de migración”. El legislador latino Julián Castro, manifestó que “ver la imagen de Óscar y su hija Valeria rompe el corazón. Pero también debería cabrearnos”. Estas situaciones golpean a México, países que es usado por centroamericanos para llegar a EU. El Presidente de esa nación, Andrés Manuel López Obrador, expresó que a medida que más migrantes son rechazados por Estados Unidos, “hay gente que pierde la vida en el desierto o cruzando el río Bravo”.

5.- En definitiva, este caso trágico se suma a otros que no solo se vive en la frontera mexicano-estadounidense, sino en Europa, África, Asia, en distintos puntos fronterizos (de mar, tierra, ríos) donde se agrupan miles de migrantes que escapan de la pobreza, la violencia, el autoritarismo y la falta de derechos básicos. Decenas de miles de niñas y niños sufrieron y murieron como Valeria. No todos los casos fueron/son registrados por algún fotoreportero, y quedan en el anonimato, la lista fría de fallecidos o algún relato. Otro caso revelador de que las políticas migratorias deben mejorar y los derechos de los migrantes deben ser respetados.