A la fecha, los aranceles cruzados entre las 2 principales economías del mundo alcanzan hasta un 25% sobre bienes valorados por US$250.000 millones de China y $110.000 de productos de EEUU.

Comisión Nacional de Economistas del PC. 17/06/2019.  En estado de alerta se mantienen los mercados a nivel internacional por las continuas escaramuzas entre Estados Unidos y China en el marco de la guerra comercial que iniciara el gobierno de Donald Trump en julio de 2018, al establecer aranceles sobre bienes chinos como represalia a las supuestas prácticas comerciales desleales de China, como la transferencia forzosa de tecnología para poder operar en el país asiático,  los que además buscarían disminuir el elevado déficit comercial que su país mantiene con Pekin, que en 2018 alcanzó los US$ 419.000 millones, 12% más que el año anterior.

A la fecha, los aranceles cruzados entre las 2 principales economías del mundo alcanzan hasta un 25% sobre bienes valorados por US$250.000 millones de China y $110.000 de productos de EEUU, lo que en el último caso representa casi la totalidad de las exportaciones del país norteamericano a China.

Adicionalmente, y entre otras jugadas agresivas por parte de Trump, el Departamento de Comercio de EEUU incluyó a compañía china Huawei, principal desarrollador de la tecnología 5G en el mundo, en una lista negra de empresas a las cuales las compañías estadounidenses no pueden vender sin autorización, lo que evidencia que esta guerra comercial en último término busca impedir la consolidación de China como potencia tecnológica y económica a nivel global.

A principios de mayo Trump amenazó con imponer nuevos aranceles, esta vez sobre US$325.000 millones en bienes no incluidos en las rondas anteriores, lo que se podría concretar si el presidente chino, Xi Jinping, no se reúne con élen la cumbredel G20 a fines de junio en Osaka. Ante esto, el gobierno chino, que manifestó estar preparado para responder con determinación, ha hecho sonar como posible “arma” el bloqueo de la exportación de tierras raras hacía EEUU, componentes esenciales para laproducción de una amplia gama de productos tecnológicos de origen militar y civil, y de las cuales EEUU exporta un 80% de su consumo total precisamente de China.

A la fecha, no son pocas las voces que advierten de serios riesgos económicossi la guerra comercial entre EEUU y China se agudiza, o si escala hacia otros países a los que Trump ha amenazado con imponer aranceles,como a México por el asunto migratorio o la Unión Europea por la importación de automóviles, lo que podría llevar a una profunda desaceleración de la economía mundial. Entre quienes ya han levantado una alerta se encuentra elFondo Monetario Internacional (FMI),que advirtió a principios de mesque producto de la guerra comercial el crecimiento del PIB mundial podría caer en medio punto porcentual durante 2020, lo que equivaldría a una pérdida de US$425.000 millones.

En Chile, el impacto de la guerra comercial entre EEUU y China no se ha hecho esperar, principalmente porque ambos países son los principales destinos de las exportaciones de nuestro país (43% del total de envíos al extranjero). Entre los meses de enero y abril de este año las exportaciones a EEUU disminuyeron en un 16% respecto a igual periodo de 2018, mientras que a China la caída alcanzo un 7,3%. A raíz de este conflicto, el Banco Central modificó su escenario base, el cual ahoracontempla un impulso externo menor al que la economía chilena recibió durante el bienio anterior.Ante esto, en el último Informe de Política Monetaria el BC ajustó a la baja su estimación para el PIB de este año, a un rango entre 2,75% y 3,5%, además del de la formación bruta de capital a 4,5%, muy por debajo del 6,2% proyectado previamente.