Cecilia González, presidenta del Sindicato 1 explicó la situación. Hay cerco policial. La idea de “matar a los sindicatos”. La marcha en Calama.

Equipo ES. Radio Nuevo Mundo. 16/06/2019. Las autoridades de la Corporación del Cobre (CODELCO) se niegan desde el martes pasado a dialogar. En la zona hay un cerco de Carabineros que incluye sobrevuelos de helicópteros y drones. La empresa impidió labor de personal de la Inspección del Trabajo. Unas 8 mil personas marcharon en Calama por derechos sociales y laborales. Son factores presentes en la huelga que están desarrollando los trabajadores de Chuquicamata, donde hay demandas sentidas que no tienen que ver con la entrega de un bono como quieren instalar las autoridades y algunos medios de prensa.

En conversación con panelistas del programa “De domingo a domingo. Sin restricción” de Radio Nuevo Mundo, Cecilia González, presidenta del Sindicato 1 de Chuquicamata explicó los ejes de los motivos que llevaron a la paralización iniciada el pasado viernes.

Indicó que uno es la participación que se quiere tener en la transformación de Chuquicamata. “Se va a cerrar la mina más grande a tajo abierto, van a salir mil trabajadores, y se van a reconvertir”, dijo la dirigenta y señaló que “queremos participar de ese proceso, saber qué pasará con esos trabajadores y participar en la solución y futuro de ellos y sus familias”. Planteó que aquello tendría costo cero para la empresa, “que nosotros seamos parte de las soluciones, se trata de conversar y de ver en conjunto las medidas de transformación” que, evidentemente, va a incidir en la realidad de quienes dejen de laborar.

“También estamos exigiendo igualdad entre los trabajadores”, planteó la presidenta del Sindicato 1, como otro eje de petición. Explicó que hoy “hay una diferenciación entre los trabajadores nuevos, que entraron después del 2010 y los antiguos, que vienen de antes”. Hay diferencias salariales y en beneficios. Frente a eso, “queremos acortar esas brechas, que exista igualdad en derechos”, sostuvo.

Otro eje de las demandas es el Hospital del Minero en Chuquicamata, que es de Codelco. Eso está en el contrato colectivo, hace años que existe y da un buen servicio a los trabajadores. El tema es que se está deteriorando su funcionamiento y todo apuntaría a que directivos de la empresa o quieren privatizar. Cecilia González indicó que “hay que considerar que el Hospital de Calama está colapsado y quieren echar a perder el de Chuquicamata que tiene buena atención, buenas instalaciones. Resulta que hace 15 meses se viene deteriorando, bajando el nivel de prestaciones, ya no es tan buena la atención primaria, hay problemas de infraestructura, y nosotros sostenemos que eso es porque lo quieren privatizar, entregarlo a privados”. Tal como ocurrió con el hospital de El Teniente. “Si esto cambia, nuestros compañeros ya no tendrán la atención debida” dijo la dirigenta. Apuntó que por las condiciones en que salen o están los mineros, las Isapres no los reciben o les cobran altas semanas en planes de atención, y ellos no quieren ir a usar cupos en Fonasa, existiendo la posibilidad de ser atendidos en el Hospital del Minero.

Ahí radican las principales demandas de los trabajadores que entraron en la huelga legal. La presidenta del Sindicato 1 estableció que “es mentira que nosotros estamos peleando por un bono de 14 millones, nuestras peleas son por varios derechos y situaciones. Además, el bono es de 11 millones, los otros tres es un préstamo, hay que devolverlo”.

La empresa no quiere dialogar

Cecilia González dijo que algo que entorpece todo es la actitud y la forma que asume su cargo el gerente Mauricio Barraza. “Lleva unos 17 meses la administración de Barraza, que trabaja a puerta cerrada, le molestan los sindicatos y cree que puede trabajar solo sin considerar a los trabajadores. Planteó una negociación colectiva anticipada que iba a afectar a los trabajadores de la empresa, así que los sindicatos se negaron y se fijó la negociación regulada”. Y ahora no niega a dialogar.

Añadió: “No hemos conversado desde el martes con las autoridades de Codelco, desde que ellos dijeron que no tienen nada más que decir. No hemos tenido acercamiento y se han abocado a decir que pueden mantener la producción, en base a prácticas antisindicales, obligando a algunos trabajadores a hacer sobre tiempos, alargando horas de trabajo, y no dejando entrar a zonas de la empresa a personas de la Inspección del Trabajo”.

La representante de los trabajadores planteó que “no sabemos cuánto va a durar esta huelga, pero es claro que hay una afectación a la división, a los trabajadores y al país. Hace diez años que no había una huelga, pero llegamos a este punto por la tozudez y la prepotencia de Mauricio Barraza y sus equipos”.

Aseveró que “jamás nos hemos negado al diálogo, siempre estamos abiertos, aunque ellos no quieren. A Codelco no le cuesta nada dialogar, pero quieren matar a los sindicatos de Chuquicamata, al movimiento sindical, quieren destruir las organizaciones de los trabajadores”.

8 mil marcharon en Calama

La dirigenta contó que el viernes se hizo una movilización en Calama. “Hicimos una marcha familiar en Calama, muy grande, como ocho mil personas, marcharon mineros, pobladores, indígenas, jóvenes. Nosotros reclamamos nuestras demandas, los pobladores sin casa exigieron respuestas y los indígenas denunciaron que Codelco los deja sin agua, no hay preocupación por lo sustentable y el medio ambiente. En Calama se seguirá luchando, no puede ser la ciudad patio de Chile”.

Indicó que eso es muestra de la capacidad de lucha y de reivindicación que existe en la zona, donde hay demandas sociales de distinto tipo que requieren de respuestas.

Al mismo tiempo, la presidenta del Sindicato 1 denunció el cerco policial que están viviendo en Chuquicamata, con una alta dosis de amedrentamiento en medio de la huelga. “Estamos rodeados de Carabineros, grandes contingentes, es como un Estado de Sitio, andan helicópteros y drones, nos vigilan, hay amedrentamiento”, sostuvo.

Denuncia: paralización en fundición

Cecilia González también quiso denunciar en el programa de Radio Nuevo Mundo que el 13 de diciembre del año pasado Codelco cerró la fundición porque tenía que ajustarse a norma medioambiental. Desde la empresa se dijo, incluso en el Congreso, que eso demoraría 60 días, y en marzo estaría funcionando.

“Estamos en junio y no pueden echar a andar la fundición”, manifestó la representante de los trabajadores. Hizo ver que ya hay 78 millones de dólares en pérdidas por esa mala gestión. Dijo que “lo denunciamos a Contraloría, al Ministerio de Minería, y nada, solo hubo intercambio de cartas y Codelco dijo que arreglaría el problema pero no pasa nada”. La empresa está vendiendo puro concentrado, y ahí se va oro, plata, y eso afecta. “Ahora quieren justificar su mala gestión, el mal trabajo, con nuestra huelga, cuando eso viene de antes” planteó González.

Se vienen días complicados en Chuquicamata, sobre todo ante la decisión de los directivos y gerentes de Codelco de no querer dialogar respecto a peticiones bien precisas que van más allá de un bono.