Miles de seres humanos en el país viven en esas condiciones : niños, jóvenes, ancianos, hombres y mujeres.

Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

11/06/2019. Cada día en nuestro país algún suceso nos impacta, nos afecta la sensibilidad y la dignidad de seres humanos. Ya sabemos de la ocurrencia permanente – ya casi un hábito – de muy diversos delitos : estafas, asaltos, violaciones y múltiples expresiones de maltrato, de irrespeto a otros seres, y a la naturaleza. Nadie ni nada parece escapar a esos atropellos, a esos riesgos.

Y mientras tanto … lo banal, el sinsentido, y la mediocridad se han instalado a vista y paciencia.

Las llamadas leyes se han dictado para ser burladas. El dinero sucio manda. Decir que en todo impera la ley de la selva es casi un insulto a quienes en tiempos más pretéritos vivieron aquellas épocas.

Suele escucharse decir por algunas ‘ autoridades ‘ que ‘ el mundo cambió ‘, que la sociedad humana vive otros momentos. Lo que no se precisa es cuál es el cambio, y hacia adónde vamos … El lenguaje traiciona. Hay modificaciones en el decir. Hoy los miserables que viven en ‘ situación de calle ‘, a toda intemperie en estas frías noches, o que mueren esperando una digna o piadosa atención en un hospital son los llamados ‘ vulnerables ‘. ¡ Qué siniestros e indignantes eufemismos !

Hace un mes, en mayo, se conoció el caso de una joven mujer que en la capital de Chile fue brutalmente asesinada. Vivía en ‘ situación de calle ‘… Su cuerpo fue quemado. Otros miles de seres humanos en el país viven en iguales condiciones : niños, jóvenes, ancianos, hombres y mujeres. Para qué decir el abandono en que deambulan por las calles cantidad de perros famélicos, para ellos hay menos piedad.

Desacertadas, impropias son las expresiones que emite la funcionaria Jefa de la Oficina Nacional de Calle del Ministerio de Desarrollo Social. Ella declara : ” Ser mujer y estar en la calle es más grave que ser hombre y estar en la calle ” . Ningún ser humano debe ser objeto de crueldades, sea hombre o mujer, sea niño o anciano o joven. ¡ Compréndase éso ! No se haga diferencias. Compréndase que los paliativos no sirven, tampoco los eufemismos ¡ ¿ Hasta cuándo ? !

Miles son los niños que en este país llegan a las residencias – en verdad cárceles – del Sename, para sufrir allí los vejámenes más horrendos ( 1300 han muerto en esos ‘ piadosos ‘ hogares ). Son ellos los más abandonados, los más indefensos, los hijos de la miseria más brutal; son los menores que no protestan, los que no salen a marchar, los ignorados, los invisibles, los más ‘ vulnerables ‘.