En lo coyuntural, asumimos hoy la necesidad de hacer los mayores esfuerzos que posibiliten desplazar a la derecha del gobierno.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

09/06/2019. Estos días estamos conmemorando los 107 años de la fundación del Partido Comunista de Chile y lo hacemos con la legítima satisfacción de haber cumplido a lo largo de la historia el rol de ser expresión política del proletariado y demás sectores populares, sin perder jamás de vista lo expresamente declarado en nuestra acta fundacional de 1912, que redactara Luis Emilio Recabarren. “La doctrina que cifra el desenvolvimiento de la humanidad, en que todos los hombres puedan disponer de los medios de producción: es el socialismo…Por lo tanto, realizaremos lucha política como un medio para arrebatar a la burguesía el poder político dominante en el actual estado de cosas”.

Esta lucha política, año a año, marcando continuidades, tiene también particularidades significativas. Sin duda la forma en que se ha expresado este enfrentamiento político en más de un siglo ha variado significativamente. Como constantes de nuestro accionar reivindicamos nuestra presencia en la organización de los trabajadores y otros sectores del movimiento popular (mujeres, pueblos indígenas, pobladores, etc), a la vez que nuestra persistencia por asumir los procesos electorales como espacios de expresión de nuestro ideario, para la generar así una consciencia popular favorable a los cambios.

Desde 1915 presentamos candidatos a las elecciones parlamentarias y hemos tenido representación parlamentaria desde 1921, con Luis Emilio Recabarren y Víctor Cruz. También en 1915 nos integramos a la FOCH y posteriormente participamos de la C.T.CH, la CUT (Central única) la CNS (Coordinadora Nacional Sindical) y la actual CUT (central unitaria). Ya en 1918 sabíamos lo que era integrar a diferentes sectores sociales y políticos en alianzas amplias, como lo fue la Asamblea Obrera de Alimentación Popular, donde el Partido a través de la Foch interactuó desde sectores sociales ligados a obras de caridad de la iglesia católica hasta sectores anarquistas que dirigían la federación de estudiantes de la U. de Chile. Alianzas con objetivos de más largo plazo, como el Frente Popular o la Unidad popular o acuerdos puntuales con otros sectores políticos y/o sociales, siempre han tenido como norte asegurar mejores condiciones de vida a la mayoría del pueblo.

107 años de vida han exigido una constante adecuación también a las formas de hacer la política, cuidando de no perder la razón de hacer política para los comunistas, preservando y actualizando los objetivos que definiera Recabarren. Un filósofo alemán contemporáneo, Jürgen Habermas, decía que la libre formulación y la discusión de argumentos a favor y en contra en cualquier área de deliberación política, transformaba la democracia en el régimen político más legítimo porque garantizaba la participación efectiva de todos. Pero en esta democracia se generó gradualmente el mercado de las ideas políticas dirigido al consumo de masas, surgiendo así la política-espectáculo que tiene connotados representantes en todo el espectro de nuestro criollo parlamento y con ello la posibilidad de manipulación de la opinión pública. Se sabe que en la comunicación política una mínima parte de lo que recibe el público es el mensaje denotativo (contenidos) y el 80 o más % tiene que ver con la forma y el contexto en el cual se entrega el mensaje. Así como Recabarren no concebía el accionar político sin la existencia de un periódico en el cual plasmar el mensaje, hoy son las redes y las páginas de Facebook y de WhatsApp, quienes de manera significativa cumplen este rol y así lo maneja la derecha, produciendo “tácticas de desinformación” particularmente activas en períodos electorales. Nuestro rol debe ser usar estos medios para informar y como una plataforma de la siempre vigente lucha ideológica.

En lo coyuntural, asumimos hoy la necesidad de hacer los mayores esfuerzos que posibiliten desplazar a la derecha del gobierno. A pesar de su accionar chabacano e ineficaz, su permanencia otro período presidencial, puede proyectar un modelo de desarrollo de sociedad fracasado durante un par de décadas más. Como siempre, será nuestra presencia en los movimientos sociales y la capacidad de implementar los lineamientos políticos del período, que integran la política de alianzas como elemento central, lo que posibilitará la derrota de la política de los empresarios y los cambios requeridos por los sectores mayoritarios del pueblo.