Batalla mediática apunta a tener preponderancia en la cuenta pública del Presidente Sebastián Piñera.

Hugo Guzmán

Periodista

 27/05/2019. 1.- El factor mediático apunta a tener preponderancia en la cuenta pública que el Presidente Sebastián Piñera entregará el primero de junio al país. Su equipo asesor se anotó un poroto al lograr que el Parlamento cambiara el horario del discurso presidencial para el “prime time”. El mandatario comenzaría a hablar alrededor de las 20:45 horas de este sábado. Comunicacionalmente supone que habrá más gente viendo el televisor o escuchando la radio, es decir, se piensa que el impacto en la población será mayor que en horario de mañana o mediodía. Claro que muchos andarán en el cine, cenas o carretes y probablemente no prioricen por escuchar a Piñera.

2.-Las versiones que transitan por los medios y entre los legisladores, es que La Moneda, con encargo especial a la Secretaría de Comunicaciones y el Segundo Piso, aspira a una estridente puesta en escena, a una bulliciosa amplificación mediática y un posicionamiento comunicacional fuerte de Piñera y los contenidos de lo que dirá. En eso estarían jugando a la ofensiva Jorge Selume (director de la Secom junto a un equipo con énfasis en redes sociales y apoyado por algunos periodistas con experiencia en medios de prensa), Cristian Larroulet (cerebro del Segundo Piso y hombre de confianza política de Piñera), Fernanda Otero (periodista a cargo de lineamientos comunicacionales de Palacio y asesora del mandatario en materias mediáticas) y Mauricio Rojas (ex ministro de Cultura que tiene influencia mediática y de ideas-fuerza que le gustan al Presidente). Claro que siempre hay más personas detrás del discurso (se le pide una minuta o resumen a cada ministerio), asesores eventuales y es posible que Sebastián Piñera le consulte algunas cuestiones a su esposa, Cecilia Morel.

3.- Nunca, realmente, se sabe cómo vendrá el discurso presidencial, las novedades, los énfasis y omisiones reales. Pero de las versiones extra oficiales, un nivel de filtración y especulaciones de personeros políticos, el Presidente apuntará a mostrar un sello de logros y de que le está cambiando la realidad a los chilenos: la modernización tributaria, laboral y de pensiones; programas como “Clase Media Protegida”, “Compromiso País”, “Aula Segura”. Junto a ello, un prioridad en seguridad, avance económico y preocupación por la gente. Por ahí salió el ministro Secretario General de la Presidencia hablando del inicio de “reformas institucionales” que apuntarían a planes y anuncios del mandatario respecto a modificar funcionamientos y mecanismos en elección de integrantes de la Corte Suprema, gestión de la Contraloría General, cambios en las Fuerzas Armadas y Carabineros. Aunque parece improbable que se llegue a niveles como plantear, al menos ahora, la rebaja del número de parlamentarios, como quiere un sector de la derecha.

4.- Un tema que estará implícitamente sobre la mesa son los pendientes o no logros de la administración piñerista y que se resumen en lo planteando por el presidente del Senado, Jaime Quintana, respecto a que “el Gobierno tendrá que demostrar si los ‘tiempos mejores’ han llegado o no a los ciudadanos”. Esto tiene que ver con que la economía no creció como prometió Piñera, tampoco la inversión, el desempleo ha estado en parámetros nada optimistas, el endeudamiento de los hogares aumentó, la subida de salarios apenas sobrepasa el 1%, hay serios problemas con la gratuidad en educación, y la gestión presidencial sigue evaluada a la baja. Hay hitos no menores, como el fracaso del Plan Araucanía con represión y montajes de por medio, serios cuestionamientos al tono represivo de “Aula Segura”, críticas a la ineficacia del proyecto de pensiones (que en realidad no las aumenta) y el criterio regresivo y restrictivo de la reforma laboral, las críticas al viaje de los hijos del mandatario a China y la participación de ellos en reuniones de trabajo, y un protagonismo ultraconservador en política exterior que estarían dando al traste con líneas de independencia y prudencia en esa materia.

5.- Un factor que pudiera estar presente y al cual Piñera querría sacarle jugo, es irse con todo en contra de un amplio sector de la oposición. Una de las claves mediáticas de La Moneda es insistir en que hay una oposición antipatriota, obstruccionista e ideologizada que no deja que avancen los proyectos y entorpecen la marcha del país. Esto, según algunos personeros de la derecha, incluidos periodistas y comunicadores que trabajan en el gobierno o cercano a el, le redituaría al mandatario. En esa línea, podría hacer un gesto a la Democracia Cristiana y al Partido Radical, aunque fuese más implícito que explícito.

6.- Como ocurre con estas cuentas públicas, más allá del interés real ciudadano (habrá que ver si el “prime time” cambia las cosas) y de contenidos más técnicos y extensos, se vendrá un debate fuerte entre oficialismo y oposición. Será la segunda patita de esto que parece acercarse a una batalla mediática de 24 horas.