El conjunto de conocimientos culturales debería prevalecer en todos aquellos que realmente están identificados con la política nacional.

Gonzalo Moya Cuadra

Licenciado en Filosofía

24/05/2019. La cultura política es un inmenso poder para la transformación social. El conjunto de conocimientos culturales debería prevalecer en todos aquellos que realmente están identificados con la política nacional o con un partido político. Sólo así podremos discernir y concretar nuestro acervo político – cultural, tan indispensable para enfrentar con lucidez a una derecha poco desarrollada intelectualmente. El Partido Comunista, trabajadores e intelectuales, ha aglutinado en sus filas a una seria pléyade de militantes que han enarbolado las banderas de la  solidaridad cultural. Ejemplos de consecuencia comunista hay muchos, chilenos y extranjeros. Entre ellos hay que destacar a Rafael Alberti,  gran militante del Partido Comunista Español, cuya poesía  es la expresión de un mundo lumínico de profundo humanismo y de un trasfondo emotivamente trágico, estructurada en  una sólida inteligencia doctrinaria. Hace casi veinte años el egregio compañero y demiurgo Rafael Alberti partió con su blanca melena hacia su nocturno nacer, rodeado de golondrinas sollozantes. De formación clásica y vanguardista, expresó su ser creativo en una gran literatura que hoy alcanza reconocimiento universal. Como Pablo Neruda y Pablo de Rokha, como Raúl Zurita y Vicente Huidobro, Rafael Alberti plasmó en sus poemas esenciales su fervor por el Hombre que levanta torbellinos igualitarios en prodigiosas palabras que muestran afirmaciones implacables y comprometidas. La obra de Alberti  se ha entronizado en la lengua hispana definitivamente, pues probó que fue un creador realizado y pleno, capaz de escribir poemas nostálgicos y amarantos., iluminando la razón con resplandores prodigiosos, forzando una poesía original y codiciada. Siempre se expresó con un verbo lleno de acción en el cual la libertad aparece con un grado superior de inteligencia. Bardo, un gran bardo, Alberti supo conversar con los pájaros del alba y escuchar las pisadas de los peces tenues. Sólo la cultura es el medio para construir sólidas propuestas sociológicas y estructurar un mundo justo y ético, como elemento de contribución para erradicar la corrupción que hoy impera en varios sectores políticos, olvidando que su esencia es trabajar con sistematicidad y calidad con el propósito de elaborar  leyes que beneficien a nuestro pueblo pobre y asfixiado por un sistema injusto e indigno. El Partido Comunista deberá proseguir estructurando prístinas  políticas culturales, como eje principal y racional para ayudar a construir con esfuerzo unitario, una sociedad más igualitaria  y claramente impregnada de translúcidos valores humanos.