La diputada del PC apuntó que detrás de proyectos presentados por el gobierno está una intención pro empresarial, neoliberal, privatizadora.

Hugo Guzmán. Periodista. 14/05/2019. En estas semanas se están discutiendo proyectos gubernamentales sobre trabajo, pensiones, salud. ¿Cómo ve en síntesis las pretensiones del Gobierno más allá de cuestiones específicas de las leyes?

Es evidente que el gobierno de derecha es un gobierno pro empresarial, que no tiene interés en mejorar la calidad de vida de los trabajadores, y eso da cuenta del tipo de proyecto de ley que han presentado. No solamente desde la primera intención que mostró la coalición gobernante de cercenar la primera reforma laboral del gobierno de la Presidente Michelle Bachelet, donde eliminaron el derecho a la negociación colectiva, lo que hicieron fue sacar parte importante de la primera parte de esa reforma donde se le entregaba mejores condiciones de negociación a las y los trabajadores. Además, lo que vemos ahora en sus proyectos en materia laboral, con el proyecto de las pensiones, con el que fortalecen a las AFP, entregándoles más recursos para lucrar a costa de las cotizaciones de trabajadoras y trabajadores, mintiendo descaradamente diciendo que van a subir las pensiones de los adultos mayores, cuando eso no es así. Lo que hoy vemos es que este proyecto es engañoso, mentiroso, que lo que hace es tomar de rehén al Pilar Solidario para, con eso, tratar de hacer que los diputados y diputadas tengamos que aprobar una idea de legislar para subir un 10%, es decir diez mil pesos, el Pilar Solidario a costa de seguir entregando más plata de chilenas y chilenos, de su trabajo, de su esfuerzo, a las AFP que es una de las principales estafas a los trabajadores chilenos.

Pero el gobierno habla de “modernización laboral” y pone énfasis en la “flexibilización” de horarios…

Ése es otro de los inventos y elementos que da cuenta de que es un proyecto engañoso -que nadie podría desconocer que es un buen objetivo que los trabajadores tengan más tiempo para estar con la familia y tener una mejor calidad de vida-, porque eso es a costa de tener que salir más temprano de la casa y llegar más tarde al hogar, y eso claramente no le entrega más tiempo a los trabajadores. Eso de tener que negociar de manera individual con el empleador, no tiene con mejorar las condiciones de los trabajadores y su calidad de vida. No refleja una disminución de la jornada laboral, no es real. Más pensando en que los que tienen bajos salarios emplean horas en otros trabajos. A una le da pena cuando escucha palabras desde el gobierno que hablan de la mensualización de la jornada y que se podrían disminuir hasta en un 10 por ciento, lo que finalmente es un engaño, no es real. La única forma de reducir la jornada laboral es reducir en la semana las 45 horas a 40 horas. Eso es lo que proponemos y por eso el gobierno le hizo el quite a la discusión de la disminución de la jornada a 40 horas. Pero además disminuyen derechos laborales como los pactos de adaptabilidad, y con el proyecto del gobierno se ponen en riesgo. Están claro en la ley y establece negociación colectiva para determinar jornada laboral a través de los sindicatos. Cuando un trabajador se enfrenta con su jefe, con su empleador, para desarrollar una negociación, es evidente que hay una situación de asimetría en el poder. Es decir, el jefe siempre tendrá el sartén por el mango. Por algo se establecen espacios de negociación colectiva, con fuero sindical, para proteger la condición laboral de las y los trabajadores.

Frente a los proyectos del gobierno de derecha, la oposición progresista y de izquierda tiene mayoría en el Parlamento. Sin embargo, hay un sector que apoya estos proyectos, que le da luz verde a la idea de legislar. ¿Eso no genera incertidumbre, desconfianza de la gente?

Creo que hace rato la oposición no tiene mayoría en la Cámara de Diputados. Eso es así. Hay una condición ficticia que se fue configurando. De eso da cuenta la situación de que ante varios proyectos en que hemos creído tener mayoría para modificarlos o rechazarlos, no lo hemos logrado porque hay quienes votan en la línea del gobierno. Hay que ser honestos en esto, porque finalmente la oposición en su conjunto, todos, termina pagando los costos y las consecuencias, donde le decimos a la ciudadanía que vamos a aprobar, modificar o rechazar determinada iniciativa del gobierno, y termina ocurriendo todo lo contrario, precisamente porque hay sectores particularmente de la Democracia Cristiana y del Partido Radical que terminan dándole los votos al Poder Ejecutivo, al gobierno.

¿Eso no implica que esos sectores tienen complicidad o cercanía con políticas de la derecha y del empresariado?

En definitiva eso es básicamente. Dentro de la supuesta oposición de centro y de izquierda, hay sectores que tienen complicidad con el sector empresarial y la derecha. Eso debieran transparentarlo. Por eso no creo que haya una sola oposición, hay varias oposiciones. Y hay una oposición que es real frente a los proyectos pro empresariales y las políticas neoliberales, y que es la que se mantiene firme en sus posiciones. Y hay una supuesta oposición que es absolutamente leal y servil a las posiciones políticas de este gobierno. Yo creo que debiesen ser más transparentes y dejar de engañar al país, haciendo creer que hay una sola oposición, unificada, que es mayoría, cuando eso no es así.

¿Y qué hacer frente a eso?

Vamos a tener que salir a discutir más concretamente y transparentar posiciones frente a puntos determinados. Al mismo tiempo, deben ser las bases ciudadanas las que hagan un juicio más acabado de cuáles son las consecuencias de que este tipo de divagaciones y posturas que traen serios problemas para la población. Porque dar más plata a las AFP, no tiene una consecuencia para la oposición, tiene una consecuencia para los adultos mayores, que fueron estafados y que han tenido que vivir las consecuencias de pensiones de pobreza producto de las posiciones serviles al gran empresariado de este país.

Usted se ha preocupado del sector salud. ¿En síntesis, cuál es el panorama actual en salud respecto a proyectos, como Isapres, sector público?

Hay que tener una base fundamental de lo que significa este gobierno y para quien trabaja. No solo es de derecha y neoliberal, sino que es un gobierno pro empresarial. Y Sebastián Piñera no solo es uno de los hombres más ricos de Chile, sino que además trabaja para los más ricos y representa al empresariado, a grupos financieros. Por tanto, es evidente que las empresas, las Clínicas, las Isapres, que se enriquecieron  a costa de la salud de los chilenos durante todos estos años, claramente están contentas con la representación de este Presidente que acordó con ellos la configuración de los proyectos de ley en salud. La ley de Isapres no viene a resolver las discriminaciones arbitrarias que existen en Chile respecto al sistema de salud, sino que por el contrario, viene a esconder, a maquillar los mecanismos de discriminación que hay. Lo que había de determinar mecanismos de pre existencia para evitar que los enfermos ingresaran al sistema de salud privado, lo están enmascarando con otros mecanismos de ingreso. El proyecto del gobierno no elimina la discriminación, más bien la acentúa, la tabla de factores ahora se llama grupo de compensación. La segregación de los grupos ya no será sólo por edad, sino que se agrega la discriminación por enfermedad. La compensación será financiada por los cotizantes. Las pre existencias se disfrazan por el plan nuevo asegurado. Además se hacen modificaciones al plan de Fonasa, que tiene elementos importantes que se modifican y que se ingresan por espacios distintos. Unos se ingresan por el Senado y otro por la Cámara de Diputados, estamos hablando de este proyecto sobre Fonasa. En las modificaciones, se le permite a Fonasa incorporar, nuevamente, recursos al sistema privado, es decir, seguimos fortaleciendo el sistema privado a través de los recursos de todos los chilenos. Es decir, el sistema privado no se conforma con que ya se estén destinando una serie de recursos públicos a través de la compra de servicios, sino que además ahora Fonasa podrá destinar de manera legal recursos al sistema privado. Todo promovido por la iniciativa de este gobierno. Esto es insólito. Hacer parasitar al sistema de salud público es el objetivo de la reforma que quiere meter el gobierno y a nosotros nos parece que es insólito, no podemos seguir desfinanciando lo público, donde se atiende el 80% de la población, para financiar a los privados, que es el 20% y los más ricos.

Cuando empezó la campaña de Piñera, él y voceros de la derecha, analistas conservadores, dijeron que la derecha había recogido la agenda social, que el gobierno se preocuparía de esa agenda, de las pensiones, del empleo, de la calidad de vida, de la salud. ¿Pasó lo contrario?

Todo el mundo sabe, y quienes conocemos a Sebastián Piñera desde hace mucho, sabemos que es un experto en modificar la verdad y generar expectativas que no es capaz de cumplir. Él no tiene problemas en mentir, falta permanente a la verdad, hizo un engaño cuando presentó un programa de gobierno que se iba a hacer cargo de la clase media, de la agenda social, de resolver problemas de la ciudadanía. Él vino a resolver los problemas de los grandes empresarios que se vieron afectados con las reformas que la Presidenta Bachelet llevó adelante. Piñera está implementado una retroexcavadora para modificar la agenda social que estaba avanzando para ganar más derechos y en busca de mejorar la calidad de vida de la gente. Creo que eso ha quedado reflejado en la agenda laboral, de salud, de educación, pensiones, tributaria. Eso es una aberración del porte de un buque de parte de un gobierno que supuestamente decide estar preocupado de los que más lo necesitan y me da una tremenda angustia saber que hay medios de comunicación que le llevan el pandero a esta situación.