Según la periodista y académica cubana Josefa Bracero Torres su país, junto a México y Brasil, fueron los primeros en América Latina en acceder al moderno invento de la televisión.

 

José Luis Córdova

Periodista

13/05/2019. Según la periodista y académica cubana Josefa Bracero Torres su país, junto a México y Brasil, fueron los primeros en América Latina en acceder al moderno invento de la televisión.

«Al igual que ocurrió con la radio (en 1922), la primera de la Antillas se convirtió en una escuela de televisión para todo el continente (desde 1950)», asegura la especialista. Al momento del triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959 el servicio estaba organizado en tres cadenas con 7 transmisores cada una en La Habana, Matanzas, Santa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba. La primera Gran Cadena Nacional se produjo en forma espontánea el 1 de enero y lo mismo ocurrió en abril de 1961 frente la invasión a Playa Girón.

Entre las primeras medidas revolucionarias se intervinieron solamente las radios y televisoras que mantenían una relación directa con la tiranía de Batista. El 1 de octubre de 1960 surge con carácter nacional el canal 4, CMBF Televisión Revolución. Años después asumió la frecuencia de Canal 2 y adoptó el nombre de Tele Rebelde que anteriormente tenía el canal de Santiago de Cuba y se mantiene hasta ahora en frecuencia nacional.

Sería largo enumerar los siguientes pasos adoptados para variar la orientación de los canales para el beneficio del pueblo y reducir la enajenación de conciencias a través de la manipulación de sensaciones, emociones y sentimientos para reemplazarlos con los valores de la solidaridad, el compromiso y la unidad que aún se mantienen en la televisión cubana.

Actualmente funcionan 5 canales nacionales: Cubavisión, Tele Rebelde, Canal Educativo, Canal educativo 2 (que comparte con Telesur de Venezuela) y Multivisión, además del canal internacional Cubavisión Internacional y 17 canales provinciales y 15 municipales.

Cualquier visitante de la isla caribeña puede hoy ver teleseries nacionales y extranjeras, documentales, cine clásico cubano e internacional y hasta algunos reality show extranjeros como el chileno «Doble Tentación», de gran audiencia por la participación de la modelo cubana Lisandra Silva, así como el espacio «Abracadabra sopa de palabras», al estilo de nuestro «Pasapalabras» (licencia internacional).

Pero lo más destacable es el sistema informativo, con noticieros en la mañana, tarde y noche con informaciones breves, sintéticas pero que abarcan sucesos desde Africa, Medio Oriente, Europa, América Latina, Oceanía, así como de las 16 provincias del país. Las noticias no demoran más de un minuto, incluido el audio y a menudo el despacho de reporteros desde el lugar de los hechos con una cobertura nacional e internacional envidiable.

¿Quién se entera en Chile de los acontecimientos que ocurren en países como Mozambique, República Dominicana, Vietnam, sino fuera por hechos curiosos o insólitos? La televisión cubana educa con mapas, infografías, fotos y videos desde cualquier parte del planeta donde ocurra un suceso trascendente. Desde luego, la mirada es con pensamiento crítico, orientado a los intereses de las masas, de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes sin prejuicios.

Recientemente, con ocasión de una marcha no autorizada del movimiento LGBTQ en La Habana, la televisión no tuvo problemas con emitir imágenes donde la autoridad intervino para dispersar a los manifestantes sin provocar represión ni mayores altercados como los mostrados interesadamente por la televisión chilena, malintencionada y desinformada, como si se tratara de una acción homofóbica del gobierno cubano. Basta con leer la nueva Constitución aprobada por la inmensa mayoría de los cubanos que contiene un artículo específico sobre los derechos de la diversidad sexual. ¡Qué lejos estamos de todo eso y de una televisión de calidad!