Cuando las organizaciones del movimiento social pierden capacidad de generar propuestas que sean asumidas y compartidas por sus asociados, pierden su representatividad.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

07/05/2019. El actual gobierno persiste en su intento de profundizar la actual situación de extrema desigualdad en nuestro país, a través de una serie de iniciativas legislativas. Entre las últimas iniciativas se encuentra una reforma al sistema de salud, que en síntesis busca mejorar la situación en el mercado para las ISAPRES.  Es “un maquillaje… [que]…mantiene a la clase media del país subsidiando a los empresarios de las ISAPRES” dice el documento “Propuestas de base para la salud que queremos” firmado por diferentes partidos políticos de oposición. El mismo proyecto transforma Fonasa en una correa de traspaso de recursos al sector privado por medio de la “externalización de funciones” que incluye la atención primaria, debilitandoaún más la red pública de salud, fomentando la fragmentación y el individualismo, negando entonces la salud como derecho universal, que debería tender a ser equitativo y en esa dimensión solidario.

Esta orientación del actual gobierno de gobernar en beneficio de minorías privilegiadas, conducta que en las encuestas aparece connotada como una de las características de esta administración, vuelve a expresarse con fuerza en el plano legislativo en el proyecto de reforma laboral presentado esta semana, calificado por la CUT como “el peor proyecto que podría hacerse…..que continúa en la línea de políticas laborales de precarización para los trabajadores/as”.

Todas estas iniciativas legislativas antipopulares son acompañadas desde el gobierno por una batería comunicacional, que más que informar juega a vender SU idea, las más de las veces recurriendo al engaño. Es lo que se ha denominado “letra chica” de las propuestas del gobierno, haciendo el símil con una transacción comercial. Frente a estas situaciones es fundamental el rol que debe jugar la organización social en la construcción de redes de información popular. Siendo insustituible el rol de los partidos políticos de oposición en la generación de opiniones y propuestas para contraponerlas a las propuestas de la derecha, es también necesario que las organizaciones sociales asuman un rol más propositivo y que generen capacidades para difundir sus demandas. El movimiento sindical ha sido señero en este sentido y este 1° de mayo, a través de la CUT, hizo una maciza presentación de su plataforma. El movimiento de “usuarios de la salud”, que recientemente realizó un congreso nacional en Valparaíso, aporta también con una visión desde lo popular frente a las iniciativas del empresariado gobernante.

Cuando las organizaciones del movimiento social pierden esta capacidad de generar propuestas que sean asumidas y compartidas por sus asociados, pierden su representatividad y en consecuencia, quienes deberían participar en ellas ya no lo hacen. La actual anomia del movimiento estudiantil, particularmente de la FECH, a partir de la incapacidad de sus últimas direcciones de marcar un camino, obliga a los espacios en los cuales es posible recuperar el sentido básico de una federación estudiantil, a una elaboración mayor; pensando la universidad no sólo como la institución a la cual concurro para obtener un grado académico cursando estudios gratuitamente, sino como la institución obligada a pensar en el desarrollo de nuestra patria, lo cual traducido a necesidades habla por ejemplo de ciencias y tecnologías innovadoras para recursos como el litio o el cobre.

Nuestras felicitaciones a las juventudes comunistas que en esta brega por dotar de sentido a las organizaciones estudiantiles, acaban de obtener una victoria en la U. de Concepción, la cual se une a una decena de otras federaciones con dirección comunista. Un movimiento estudiantil consciente sin duda tiene una palabra sobre los grandes problemas del país; para un movimiento social consciente no es superfluo ciertos hechos puntuales que muestran el porqué debemos desplazar a la derecha del gobierno: en la gira presidencial a China, nuestro principal comprador de cobre, la delegación oficial chilena la integra el señor Luksic, empresario privado que sin duda puede hacerlo, pero no estaban los ejecutivos de CODELCO, empresa que entrega la mayor cantidad de divisas para el Estado.