¿Hasta cuándo se mantendrá los odiosos privilegios de los que han gozado siempre los peores genocidas de la historia de Chile, bajo todos los gobiernos, de todos los colores políticos, de estos últimos 20 años ?

Eduardo Contreras

Abogado

07/05/2019. El periódico golpista El Mercurio informaba el pasado 27 de abril de cómo Gendarmería procedió  a poner fin a los escandalosos beneficios de los que gozaban desde hacía mucho tiempo los allí condenados y encerrados. Todos eran autores de delitos comunes,  y por supuesto ese trato ilegal y excepcional sólo fue posible con la tolerancia, más bien la complicidad, de quienes tenían la obligación de respetar y hacer respetar la ley.

Se trataba de celdas vestidas con azulejos, con equipos de música, frigobares, piso flotante, televisores, cocinas, donde sus ocupantes tenían almacenada carnes de distinto tipo, celulares, armas, drogas, en fin, lujos y privacidad a los que un operativo de 180 efectivos uniformados puso término ese día según la citada nota de prensa.

El escándalo que allí se vivía habría terminado…..al menos por ahora. Por cierto, el actual ministro de Justicia de Piñera, don Hernan Larraín,dirigía y respaldaba la maniobra con entusiasmo ; es más presentó una querella en contra de los ocupantes de estas celdas VIP por los “inaceptables beneficios” y por el narcotráfico.

Curiosidades de la vida : como registraron los medios de prensa, al llegar a la Fiscalía con su escrito de querella el ministro se tropezó y casi rueda por el suelo.

No ha sido el único tropezón de Larraín.

Y es entonces cuando surge la contradicción. Porque claro es positivo que se ponga fin a privilegios ilegales, indebidos, en favor de delincuentes comunes. Pero ¿porquéentonces no se pone fin a los más escandalosos privilegios de que siguen gozando hoy . y desde años – esos criminales mil veces más peligrosos como son los que hoy habitan Punta Peuco y Colina 1 ?

¿Hasta cuándo se mantendrá los odiosos privilegios de los que han gozado siempre los peores genocidas de la historia de Chile, bajo todos los gobiernos, de todos los colores políticos, de estos últimos 20 años ? Esta turbia complicidad del sistema político chileno violenta toda norma jurídica y frustra la heroica lucha de los familiares de las víctimas de la dictadura derechista que derrocó al legítimo gobierno del Presidente Allende.

¡Pero si hasta fiestas de matrimonio a todo trapo han celebrado estos “ prisioneros”, como fue el caso nada menos que del general Manuel Contreras, jefe de la DINA !

Pero hay todavía más: el actual ministro de Justicia, el señor Larraín, fue amigo personal de un criminal de talla internacional como fuera el ex militar nazi Paul Schaeffer a quien defendió como defendió además al siniestro campo de concentración y tortura que fuera la irónicamente llamada Colonia “Dignidad”.

Ya en su momento, Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), en conversación con la prensa, aseguró que Larraín  “guardó silencio y es uno de los cómplices que guardaron la impunidad frente a los crímenes que ocurrieron al interior de Colonia Dignidad, ya queél no debía haber ignorado lo que pasaba ahí porque hay evidencia suficiente de los delitos cometidos”.

Porque sobran antecedentes en tal sentido. Por ejemplo, el año 1994, Hernán Larraín, en un programa de Informe Especial de TVN formuló duras críticas al operativo donde se buscaba la detención del alemán al que defendió ardorosamente.

Consta que entonces dijo que ese operativo se efectuó :“con centenares de efectivos de investigaciones, con decenas de automóviles, con metralletas, con violencia innecesaria… Eso, obviamente, forma parte de un montaje, de una campaña.. El país tiene problemas de seguridad en muchas partes, pero no. Aquí, operativos desde Santiago, desde la séptima, octava región, prefecturas de investigaciones. Una cosa realmente inédita se destina arteramente en contra de esto. ¿Alguien me quiere decir que porque hay una denuncia de un menor en contra de un abuso de una persona determinada?”.

El hoy ministro no podía ignorar que no sólo se trataba de los brutales delitos sexuales contra menores que cometía su amigo nazi. Era mucho más que sólo casos de pedofilia, como la historia se encargó de confirmar. Lo cierto es que la siniestra Colonia Dignidad es uno de los peores centros de la muerte de la dictadura de la derecha chilena, con sabidas conexiones hacia la Argentina y sus vuelos de la muerte.

Fue precisamente en Argentina en donde muchos años después habría de ser capturado el despreciable Paul Schaeffer por la Brigada de DDHH de la PDI.

Y fue en 1996 cuando siendo senador, Hernán Larraín reclamó nuevamente por un operativo para detener a Paul Schaeffer, actuaciones validadasen 1997 por la Corte Suprema de Justicia.

Fue también entonces cuando dirigentes de la derecha pinochetista pidieron que fuera declarada inconstitucional  la disoluciónde Colonia Dignidad que se había decretado.

Pero el Tribunal Constitucional de la época no dio lugar a esa petición de la derecha. Si esto ocurriera en nuestros días, quizás si ese Tribunal resolvería del mismo modo.

Dados los hechos concretos anteriormente expuestos, los cuales son todos comprobables absolutamente, reiteramos que si bien era procedente poner fin a los beneficios indebidos de los reclusos de Colina 2, sigue pendiente el cierre de Colina 1 y Punta Peuco y el fin de los abusivos privilegios de que disfrutan los siniestros criminales que perpetraron los delitos de lesa humanidad que enlutan para siempre la historia chilena.

¿Qué sucede? ¿ Porqué no se atreven a cerrar esos centros de lujo?¿ A quién le temen los gobernantes? ¿A las FFAA, a Carabineros y a la PDI como instituciones?¿Será que no se han enterado de la descomposición de esas organizaciones ?

Si no se cierran también esos penales continuará la burla a tantos años de lucha en defensa del respeto a los derechos humanos que han llevado adelante los familiares de los miles de detenidos desaparecidos, ejecutados, torturados, prisioneros sin  cargo alguno.  Basta ya de tanta criminal complicidad.