Este 1 de mayo se cumple el primer aniversario de su partida.

Nelly Carrasco G. 30/04/2019. Como un buen hombre, generoso, de buen humor, atento y amigo de todos se recuerda a Max Berrú Carrión. Se cumple un año de su partida éste 1 de mayo y sus amigos, familiares y compañeros de ruta lo recuerdan.

Berrú no solo fue socio fundador de Inti Illimani con los que pasó los mejores 30 años de su vida como lo reconoció en una entrevista, no solo soporto el exilio como un chileno más sino, es quien introdujo el cancionero latinoamericano a nuestro país.

Llego a Chile en 1962 siguiendo a su ídolo del futbol Pelé, que era parte de la selección brasilera que jugaría el mundial con sede en Chile. “Viajé una semana en barco, porque no tenía plata para el avión. Era hincha de Brasil, había visto a Pelé en Suecia 58. Me fui solo con mi guitarrita, cantaba en la cubierta con los pasajeros y me enamoré de Valparaíso cuando llegué y vi las casas de los cerros, era una coreografía, un espectáculo”, afirmó en una entrevista con La Hora hace unos años.

Se fue quedando, armando amigos, juntando sueños hasta que decide ingresar a estudiar a la Universidad Técnica del Estado, allí su amistad con JorgeCoulon, su cercanía con la música lo enganchan definitivamente a nuestro país.

Se incorpora a la campaña de Salvador Allende, trabaja, estudia y canta.

Recordaba con orgullo que su carnet de militante le fue entregado por Víctor Jara con quien entrabó una profunda amistad y a quién soñó por mucho tiempo: “Víctor me visitaba, conversábamos por horas, eso por mucho tiempo hasta que la psicóloga me dijo que debía admitir que Víctor ya no estaba”.

Hombre de futbol y de estadio, hincha de la U de Chile, fue jugador profesional en su natal Ecuador.

Oficialmente se aparta de Inti Illimani en 1997 pero mantiene su hermandad con los integrantes de la agrupación. En alguna entrevista recordó así una anécdota de su salida que refleja el enorme cariño y respeto que el público chileno le tenía: “A días de haberme retirado del Inti-Illimani, me encontraba en una gasolinera. El vendedor, mientras me entregaba el vuelto, me dijo respetuosamente: ‘Perdone, compañero Max, pero usted no le pidió permiso al pueblo para retirarse del Inti-Illimani’. Frente a eso, me bajé del auto, lo abracé y le pedí perdón con lágrimas de emoción”.

Grabó dos placas como solista junto a los Insobornables, banda que creo junto a sus hijos Tokori, Cristóbal y otros músicos, su enfermedad lo sorprendió nuevamente metido en un estudio de grabación, se preparaba un nuevo disco.

Los homenajes tras su partida fueron muchos, en Pichincha la Universidad Central de Ecuador rindió un homenaje artístico cultural; en Ibarra, el Auditorio Monseñor Leónidas Praño hizo lo suyo y en Chile, hace menos de 30 días la Escuela República del Ecuador de la Comuna del Monte, cambió su nombre a Escuela Municipal Max Berrú Carrión, una decisión tomada por el Consejo Municipal. También el equipo de sus amores le rindió un hermoso homenaje en el Estadio Nacional a pocos días de su partida.

El Ex Presidente Rafael Correa publicó una carta expresando su pesar:”La historia de la lucha por la Segunda Independencia de América Latina tuvo en el Chile 1970 su icono en Salvador Allende, en la violenta ternura de Neruda, en el sacrificio de su pueblo, en los partidos de izquierda y en emblemas artísticos como Víctor Jara, los Parra, Quilapayún e Inti Illimani, del cual, nuestro querido compatriota y amigo, Max Berrú Carrión, fue fundador.

Max residió en nuestro entrañable Chile por más de cuarenta años, además del forzoso exilio en Italia durante la sangrienta dictadura de Pinochet. Con su guitarra, su voz y su solidaridad, nos acompañó en cada encuentro que tuvimos con los migrantes ecuatorianos en esta patria amiga, así como en todo el proceso de nuestra Revolución Ciudadana. Fue, como canta Silvio, de aquellos que tuvo la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio.

Compañero: aunque tú ya eres parte de la historia de la Patria Grande, con tu ejemplo y canciones, todos juntos seguiremos haciendo esa historia, y cumpliendo con nuestro deber.

¡Hasta la victoria siempre!

Es que Max Berrú dejó una impronta importante y una herencia de afectos y compromisos; nos enteramos durante su despedida el 2018 que su restorán “la Mitad del Mundo” (restorán que le clausuró Labbé cuando era alcalde), le permitió dar trabajo a muchos artistas pagándoles su salario pese a la clausura, así lo reconoció Palta Meléndez quien lo despidió en Michoacán de los Guindos disfrazado de Salvador Allende.

El 4 de mayo en Quilpué se desarrollará un concierto homenaje que encabezan sus hijos.Fueron 10 años de trabajo en conjunto, los últimos 10 años musicales de Max el hombre bueno que llegó de Cariamanga para saltar al infinito.