La Fiscalía Nacional Económica comprobó que hay falta de competencia en el mercado. Los libros para alumnos de colegios privados cuestan hasta 14 veces más.

Equipo ES. 20/04/2019. No dijeron que hay colusión, pero sí “falta de competencia”. En octubre de 2018 la Fiscalía Nacional Económica (FNE) comenzó un minucioso estudio al mercado de los textos escolares tanto en el ámbito privado como en el público. Dichos resultados se hicieron públicos a principios del mes de abril y arrojaron que hay supra ganancias para las editoriales y abismantes sobreprecios.

“Existen espacios tanto en el mercado estatal como privado de textos escolares que no se encuentran funcionando correctamente desde el punto de vista de la competencia, lo que estaría provocando que las condiciones comerciales a las que pueden acceder tanto el Estado como los consumidores no sean las óptimas, lo que sería atribuible a una baja intensidad de competencia en el mercado de textos escolares”, apuntó el informe.

Un libro licitado por el Ministerio de Educación tiene un valor promedio de 2 mil 400 pesos, ese mismo texto en el sector privado tiene un costo de 33 mil 200 pesos, es decir, es 14 veces más caro.

El estudio reveló que el Ministerio de Educación realiza un proceso de licitación “exitoso” para adquirir textos escolares a bajo precio, los que son, de acuerdo a dos informes de expertas, sustancialmente similares a los que se comercializan en el sector privado a un precio al menos 10 veces superior.

Cabe recordar que en febrero pasado, el Servicio Nacional del Consumidor dio a conocer un estudio en el que afirmó que los libros escolares representan alrededor de 70% del gasto de la lista de útiles, unos 160 mil pesos al año.

Entre 2015 y 2017 se vendieron anualmente 16 millones de unidades en promedio en el país, es decir, unos 59 mil 400 millones de pesos. La mayor cantidad de esos libros fue destinada al sector público, sin embargo, la mayor carga económica quedó en los particulares que pagaron 36 mil millones.

El Fiscal Nacional Económico, Ricardo Riesco, dijo que “nos encontramos con un segmento con menos competencia de la esperada y con precios muy diferentes entre el mercado público y el privado”.

Es por ello que el organismo elevó una cantidad de “recomendaciones” con las cuales las familias podrían ahorrarse por niño unos 87 mil pesos. En ese marco la FNE determinó como esencial abrir el mercado de las licitaciones a nuevas editoriales, ya que actualmente las compras se concentran en un 90% en Santillana del Pacifico (Grupo Prisa) y Ediciones SM.

Para el sector privado, en tanto, se sugiere crear un sistema de información y rendición de cuentas, que incluya una página web donde se agrupe toda la oferta editorial disponible. Entre otras medidas que apuntan a la responsabilidad de los establecimientos de informar, asimismo, de incentivar la utilización de textos usados.

“Hay una situación muy abusiva”

El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, calificó el informe de la FNE como un “avance”, pero a la vez lo tildó de “insuficiente”. “Es un avance, en el sentido que se reconoce que hay un mercado distorsionado y que, en definitiva, tiende a ser duopólico y que tiene precios desmesuradamente altos para lo que las familias tienen que invertir en textos escolares. Este es un verdadero negociado”, señaló.

Y añadió que “el Estado debe jugar un rol más activo en el tema de los textos escolares, asegurándose que su valor privado, el que no es comprado por el Ministerio, tenga un precio tope que no puede ser 40 veces más del que compra el Estado”.

El líder del magisterio además, explicó que las instituciones fiscalizadoras deben “asegurar la prohibición derechamente de que los colegios que reciban textos escolares gratuitos pidan otros adicionales a los que entrega el Ministerio, o al menos debe estar regulado, tiene que haber una justificación bastante clara”.

“Cuando una familia tiene que gastar 200 mil pesos por hijo en textos escolares, claramente hay una situación muy abusiva y por lo tanto esto debe seguirse regulando”, destacó Aguilar.

Las millonarias licitaciones

El Ministerio de Educación adquiere los textos escolares a través de tres mecanismos: el trato directo, las licitaciones públicas y las grandes compras.

De acuerdo a un informe de la Contraloría General de la República en 2016, el estamento compró vía tratos directos el 31,8% de los libros -$9.550.414.972-, donde el 67% se fue a Santillana del Pacífico, el 14,7% Galileo Libros LTDA y un 10,8% a Ediciones Cal y Canto.

Como licitación pública se adquirió el 26,2% de los textos -7.897.541.743- , donde el 69,4% se pagó a Ediciones SM, el 17,9% a Ediciones Cal y Canto y un 12,7% a Santillana del Pacífico.

A través de grandes compras se consiguió el 20,1% -6.045.777.553, donde MCGraw-Hill y Ediciones SM se llevaron el 65,1% de los pagos.