Jean Pierre Halter, el sociólogo que apunta a la brecha educacional como germen para el avance de Gobiernos de ultraderecha.

Equipo ES. 20/04/2019. Jean Pierre Halter es un sociólogo francés y un investigador especializado en las políticas locales de la juventud. Actualmente es director de la Asociación de Métodos y Ciencias Humanas e investigador del Instituto Nacional de la Juventud y la Educación Popular (INJEP).

En marzo el profesional galo visitó Chile y brindó algunas conferencias en la Escuela de Sociología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, donde abordó una de sus tesis que señala que la expansión de la ultraderecha en Francia tuvo como base la población con menor educación. Situación que según explicó se repite a nivel global.

En ese marco, afirmó que no hay tantas diferencias entre la juventud francesa rural y la chilena. Señaló que en ambas se aprecia un déficit participativo en la cuestión pública, una atomización del interés de los jóvenes en la participación de la organización del territorio (producto de un desencanto con las instituciones) y una tendencia al fortalecimiento de la educación no formal y el autoempleo en zonas populares.

Asimismo, sostuvo que a nivel mundial los jóvenes buscan mejoras en empleo, en el sistema educativo, de vivienda y un mayor reconocimiento civil. Halter, también, recalcó que dicha población presenta un rasgo muy fuerte que está en pleno auge como es el exigir mayor responsabilidad a las dirigencias políticas y el alza del sentimiento antimigrante.

El sociólogo afirmó que en sus investigaciones pudo observar que territorios que históricamente fueron zonas de reconocida raigambre comunista o socialista, se han reconvertido a la elección de autoridades de extrema derecha. En ese sentido, aseguró que algunas de las características anteriores como la falta de preparación técnica o educativa, fueron claves para que permearan las ideas nacionalistas.

Jean Pierre Halter, además, comentó algunas similitudes que hay, en términos de criminalización, entre la juventud chilena y la europea. En esa línea abordó la disminución de edad para los controles policiales que planteó el Gobierno chileno.  

“Si bien hay adolescentes que delinquen, en su calidad de ciudadanos por formarse aún, mi responsabilidad como Estado no es buscar formas de controlar, castigar o encerrarlos, sino ver la mejor forma de ocuparse de ellos desde la prevención”, apuntó.

Y añadió que “existe toda una cultura que puede crearse con adolescentes disconformes antes de que estallen en actos de delincuencia o sean tratados como otros que son mayores”.

Usted comentó que las ultraderechas en Europa tienen en común una falta de preparación ¿Cómo se podría contrarrestar ese auge en América?

Con la educación y no solamente cuando vas al colegio sino que toda la vida. Es decir, ahora el problema es que las personas creen más en las fakenews que en los hechos. Y hay todo un trabajo de pedagogía para reducir la influencia de la falta de educación y sentido crítico. Para mí es un trabajo muy importante, tener una relación directa con las personas y no pasar solamente el tiempo en internet y sus fakenews.

En Chile se armó un debate en torno a bajar la edad de fiscalización policial para los menores desde 14 años ¿Ve vulneraciones con esa medida?

Realmente creo que hay derechos de los niños que no pueden ser vulnerados, los adultos son los adultos y hay una ley para los adultos. También hay una ley para los que son menores, es decir, no hay cuatro o cinco clases de edad: hay mayores y hay menores. Hay delincuentes que son menores y tengo que ocuparme de ellos, hay una cultura que podemos crear con ellos, pero que no se puede hacer si son tratados como los otros que son mayores. Hay acciones especiales educativas que son muy importantes para que no se vayan a la cárcel cuando sean mayores.

¿Cuáles prácticas?

No lo sé, hay algunas acciones hay centros especializados para jóvenes. Mi esposa trabaja sobre este tema de los jóvenes que son peligrosos, pero que están también en situación vulnerable. Hay toda una educación cultural y de acompañamiento que es muy importante.

Fotos: Universidad Academia de Humanismo Cristiano