El 19 de abril tendrá siempre gran trascendencia en la historia. Significó defender la soberanía del país, el suelo sagrado de la patria, defender sus intereses y su proceso socialista.

Raúl Antonio Capote. Granma. Cubadebate. El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, durante un discurso febril, que coincidió con el aniversario 58 del desembarco en la bahía de Cochinos, prometió a los derrotados veteranos «cocineros» y «pinches de cocina» acabar con la «troika del mal».

En el hotel Biltmore, de Coral Gables, Bolton recibió tres hurras durante su discurso: la primera, al confirmar el endurecimiento de sanciones económicas contra La Habana; la segunda, al prometer la limitación de los viajes, que volverán a ser solo familiares; la tercera, al revelar que las remesas a la Isla se limitarán por persona a mil dólares por trimestre.

Se pudo apreciar en el acto, a un Bolton sonrosado y sonriente, diríamos que hasta feliz, incapaz de vencer cierta inseguridad, tratando de controlar un ligero temblor en la voz, quizá debido a su extrema emoción. Era el primus inter pares en su ambiente, desquitándose de aquella terrible vergüenza del pasado, cuando fue atrapado mintiendo descaradamente sobre supuestas armas biológicas en poder del Gobierno cubano.

Los participantes, felices también, arropados por el jefe yanqui, se ajustaban de vez en vez sus «pampers», imprescindibles desde aquellos días de Playa Girón, para poder alzar los brazos y gritar sin peligro, con un tono un poco más firme que aquella vez, cuando con un hilo de voz clamaban: ¡Nos rendimos, yo vine de cocinero!

«Déjenme ser claro: la administración de Trump nunca, nunca los abandonará», recalcó un Bolton
inspirado. «Necesitaremos su ayuda en los próximos días. Todos debemos rechazar las fuerzas del comunismo y el socialismo en este hemisferio, y en este país».

Dicen que se equivocaron al cantar el Himno Nacional cubano al inicio del acto, no es de extrañar con semejante asistencia, y que alguna que otra garganta se rajó y desafinó –eran muchas emociones juntas en un día memorable–.

Cómo olvidar tamaña jornada, cómo olvidar –esos «heroicos combatientes» con los que cuenta el actual Gobierno de los EE. UU. para enfrentar al «comunismo y al socialismo»– el 17 de abril y los días que le precedieron, las arenas de Girón, los milicianos, el pánico de la huida; cómo olvidar que de la noche a la mañana los «aguerridos» soldados de la Brigada 2506 se transformaron en «cocineros», «pinches de cocina» y «sacristanes», cómo olvidar que los cambiaron por compotas, no debe ser fácil llevar a cuestas la deshonra eterna del mercenario.

Dicen que el gobierno yanqui les prometió concluir lo que comenzaron en bahía de Cochinos. Es muy posible, los que desconocen la historia están condenados a repetirla, porque cualquier aventura de los EE. UU. y sus lacayos terminará de nuevo para ellos en otra costosa derrota.

Fidel: El 19 de abril el imperialismo yanqui sufrió su primera gran derrota en AL

El 19 de abril tendrá siempre gran trascendencia en la historia de nuestra nación. Para el pueblo cubano y su naciente Revolución significó defender la soberanía del país, el suelo sagrado de la patria, defender sus intereses, sus ideales y su proceso socialista. Significó truncar los planes del Pentágono, de la Agencia Central de Inteligencia; en fin, del gobierno de los Estados Unidos.

Cubadebate y el sitio Fidel Soldado de las Ideas comparten con sus lectores frases de Fidel Castro sobre la victoria del 19 de abril, que constituyó la primera gran derrota del Imperialismo yanqui en América Latina, como expresara el Comandante en Jefe el 19 de abril de 1965 en el acto de conmemoración de la victoria de Playa Girón:

“La importancia histórica del 19 de abril se sale de los marcos de nuestro propio país, porque ese día, ciertamente que el imperialismo yanqui recibió su primera gran derrota en América”.

De igual manera, Fidel ratificó el alcance de la victoria del pueblo cubano en el aniversario 25 de la victoria de Playa Girón, el 19 de abril de 1986:

“La importancia de Girón no está en la magnitud de la batalla, de los combatientes, de los hechos heroicos que allí tuvieron lugar; ¡la gran trascendencia histórica de Girón no es lo que ocurrió, sino lo que no ocurrió gracias a Girón!”.

En el discurso pronunciado en el acto central en conmemoración del décimo aniversario de la victoria de Playa Girón, el 19 de abril de 1971 Fidel dijo:

“Los combates de Girón constituyeron un episodio, cuyo relieve histórico ni nosotros mismos comprendíamos en aquellos instantes en toda su magnitud. Nuestros combatientes sencillamente fueron a enfrentarse al enemigo, llenos de ardor, y cumplieron su deber. No fueron allí a escribir una página en la historia. Y, sin embargo, ajenos a ese propósito, escribieron realmente una página en la historia”.