Restringirán viajes, remesas y acogerán demandas contra empresas que operen en instalaciones nacionalizadas. “La Revolución prevalecerá firme”. El rechazo de UE y Canadá.

Agencias.18/04/2019. A partir del 2 de mayo entrará en vigencia el título tercero de la Ley Helms-Burton, un capítulo que fue suspendido por todos los Gobiernos estadounidenses desde 1996. Esto significa que los tribunales de Estados Unidos podrán recibir demandas contra empresas extranjeras que operen en instalaciones expropiadas en Cuba después de la revolución.

Con dicha medida cualquier ciudadano estadounidense, incluidos los cubanos nacionalizados, podrá denunciar a las compañías que usen las antiguas propiedades norteamericanas. “Estamos haciendo que el Gobierno cubano rinda cuentas por confiscar bienes estadunidenses. Estamos ayudando a aquellos que fueron robados por el régimen a que sean compensados por sus propiedades”, señaló el secretario de Estado de la Casa Blanca, Mike Pompeo.

Sin embargo, el endurecimiento del embargo a la isla tiene relación con la intensificación de la presión hacia Venezuela y a otros Estados socialistas. En ese marco Pompeo acusó a los cubanos de mantener el Gobierno de Nicolás Maduro. “El régimen cubano ha exportado durante años sus tácticas de intimidación, extorsión y violencia, en apoyo del régimen de Maduro. La inteligencia militar y los servicios de seguridad de Cuba son los que mantienen a Maduro en el poder. El producto que más exporta Cuba hoy en día no son los puros o el ron, sino la opresión. Las negociaciones con el régimen han fracasado”, señaló.

Acto seguido el asesor de Seguridad Nacional del Gobierno de Donald Trump, John Bolton, anunció en Miami nuevas limitaciones para los viajes por razones no familiares a la isla y a los envíos de dinero a Cuba, los cuales no podrán superar los mil dólares cada tres meses. Asimismo informó sobre nuevas sanciones económicas para Venezuela y Nicaragua.

Bolton tildó a estas tres naciones como la “troika de la tiranía” y apuntó que “Estados Unidos espera ver caer cada esquina de este sórdido triángulo: en La Habana, en Caracas y en Managua”.

Además, el funcionario afirmó que estas medidas eran una advertencia para las potencias extrajeras que ayudan a esta administraciones, especialmente a Venezuela, como Rusia.

“Hoy en día, proclamamos con orgullo para que todos lo oigan: la Doctrina Monroe está viva y bien”, aseveró Bolton, refiriéndose a la política estadounidense de oposición al colonialismo europeo en el hemisferio occidental a partir de 1823, basada en el lema ‘América para los americanos’, y con la que el país del norte se atribuyó el derecho de tutelar a las otras naciones de la región en función de sus intereses geopolíticos.

El Departamento del Tesoro también suspenderá la autorización emitida por Barack Obama para que compañías y bancos cubanos realizaran transacciones en terceros países que indirectamente se llevaban a cabo a través del sistema bancario estadounidense.

Y se anunció que sumarán cinco entidades cubanas a la lista de empresas sancionadas por Washington de manera unilateral y cuya cifra ahora asciende a 211.

“La Revolución Cubana prevalecerá firme”

Ante el endurecimiento del bloqueo norteamericano el Gobierno de Cuba dijo que tiene la firme determinación de enfrentar la escalada agresiva de los Estados Unidos. Mediante un comunicado el Gobierno Revolucionario expresó que “rechazamos en los términos más enérgicos la decisión de permitir en lo adelante que se tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos, y la de endurecer los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas”.

Además, el Ejecutivo agregó que “repudiamos la decisión de volver a limitar las remesas que residentes cubanos en los Estados Unidos envían a sus familiares y allegados, de restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales”.

Respecto a las acusaciones que lanzaron las autoridades de Washington en contra de los cubanos. El Gobierno afirmó que rechaza enérgicamente “las referencias a que en Cuba se hayan producido ataques contra diplomáticos estadounidenses. Pretenden justificar sus acciones, como ya es costumbre, con la mentira y el chantaje” y añadió que se “acusa a Cuba de ser responsable de la solidez y firmeza que han demostrado el gobierno bolivariano y chavista, el pueblo de ese país y la unión cívico-militar que defiende la soberanía de su nación. Miente descaradamente al alegar que Cuba mantiene en Venezuela a miles de efectivos militares y de seguridad, influyendo y determinando lo que ocurre en ese país hermano”.

“Tiene el cinismo de culpar a Cuba por la situación económica y social que enfrenta Venezuela tras años de brutales sanciones económicas, concebidas y aplicadas por Estados Unidos y varios aliados, justamente para asfixiarla económicamente y generar sufrimiento en la población. Washington llega al extremo de presionar a gobiernos de terceros países para que intenten persuadir a Cuba de que retire este supuesto e inverosímil respaldo militar y de seguridad, e incluso para que deje de prestar apoyo y solidaridad a Venezuela. El actual gobierno de los Estados Unidos es reconocido, en su propio país e internacionalmente, por la inescrupulosa tendencia a utilizar la mentira como recurso doméstico y de política exterior. Es un hábito que concuerda con viejas prácticas del imperialismo”, agregó la declaración.

En ese marco, el texto indicó que “el Gobierno de Cuba hace un llamado a todos los miembros de la comunidad internacional y a los ciudadanos estadounidenses para detener la escalada irracional y la política de hostilidad y agresión del gobierno de Donald Trump. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas con toda razón año tras año, reclaman de manera casi unánime el fin de esta guerra económica. Los pueblos y los gobiernos de nuestra región han de hacer prevalecer, en beneficio de todos, los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz”.

El rechazo de la UE y Canadá

Diferentes socios comerciales de Cuba se pronunciaron en contra de la activación del Título III de la Ley Helms-Burton.

En un comunicado conjunto, la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini; la comisaria de Comercio, Cecilia Malmstrom; y la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, criticaron la decisión de la Casa Blanca y amenazaron con acudir a los mecanismos legales y legítimos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En el escrito se advirtió al país del norte que la activación de la norma desencadenará “un ciclo autodestructor de reclamaciones” y recalcó que “la UE se verá obligada a recurrir a todos los instrumentos a su disposición, incluida la cooperación con otros socios internacionales, para proteger sus intereses”.

Y avisaron que “si una cadena de hoteles estadounidense reclama compensación a una cadena europea ante tribunales de Estados Unidos, la europea podría reclamar la misma compensación a la estadounidense ante un tribunal europeo”.

Si esa situación se detona se permitiría confiscar bienes de empresas estadounidenses en territorio de la UE para compensar a los perjuicios que sufran las empresas europeas. “Y hay que apuntar que la inmensa mayoría de los 50 mayores denunciantes, que suman el 70% del total del valor de las reclamaciones certificadas, tienen activos en la UE”, aseveró el comunicado conjunto.

Asimismo, España hizo una declaración de principios, en voz de su presidente Pedro Sánchez. “Expresamos un tajante rechazo a esta decisión de la administración estadounidense”, sostuvo el mandatario.