Difícilmente alguien recordará algún programa nocturno, salvo los shows tipo “Martes 13” por los artistas extranjeros invitados y punto.

José Luis Córdova

Periodista

15/04/2019. Ahora resulta que los manoseados formatos de matinales de la televisión abierta han invadido los programas de conversación habituales de la noche. Estos programas se han repletado de “panelistas” para abordar los mismos tópicos que cansaron a la teleaudiencia por las mañanas.

Curiosa decisión de productoras y responsables de contenidos de las estaciones de televisión abierta. La verdad es que, no habiendo cómo elegir una buena película porque la mayoría de las que se exhiben a diario son archirrepetidas, sobre todo policiales y de acción, nos vemos arrastrados a ver y escuchar programas de dudosa calidad y a “famosillos” confesando secretos faranduleros de todo tipo.

En los comienzos de la televisión, luego del convincente llamado a los peques a irse a la camita, los espacios siguientes eran de conversación, amables, de películas o teleteatros de factura nacional o internacional. La cultura siempre ha sido un tópico un tanto tabú, salvo espacios que alguna vez condujeron Antonio Skarmeta, Nemesio Antúñez, Augusto Góngora, Patricio Bañados, Fernando Villagrán, Cristian Warnken y Claudio di Girolamo. La teleaudiencia siempre reclamó -en todos estos casos- el horario de emisión de estos programas, demasiado tarde por las noches.

Pareciera ser que hay quienes llegaron a la conclusión que esas alturas de la jornada televisiva bien valdría la pena volver a las tesis que hicieron tan populares a los matinales: conversaciones banales, casos sociales, sexo, farándula, etc, etc.

En las últimas temporadas arrasaron en esos horarios las telenovelas turcas o chilenas (“Perdona nuestros pecados”, por ejemplo) y en Chilevisión, el espacio de concursos “Pasapalabras”, que se agotaron a sí mismos, según los últimos ratings.

Por ello, TVN se arriesgó y convocó a la mismísima Katherine Salosny para animar el espacio de conversación “No culpes a la noche” donde han desfilado políticos, cantantes, humoristas, actores y actrices, así como “chicos reality”, participantes en “Rojo” y otros famosillos de la farándula local o trasandina.

Para competir, CHV ideó el programa”La noche es nuestra”, con la “eterna promesa” de un Jean Philippe Cretton, la deslenguada modelo Pamela Díaz, y un impoluto Felipe Viel. Todos ellos arrastran a sus invitados a una chacota hasta ahora sin límites.

Algo muy parecido presenta”Sigamos de largo” de Canal 13, con la animación de la última conquista de la estación, la ex actriz y conductora de programas de farándula, Francisca García Huidobro.

Todos con un formato similar, un panel con gente sentada en círculo y que se ponen de pie ante cualquier llamado a la farsa, el ridículo y las “pruebas” más insólitas.

Ninguno de ellos ha logrado el peak de sintonía que, en su época de oro lograran un “Buenos días a todos” de TVN con figuras hoy recordadas como Felipe Camiroaga, Mauricio Correa, Juan Carlos “el “Tata” Díaz y el recientemente fallecido Gustavo Cariaga. Bien vale un homenaje a ellos que supieron llevar a este programa matinal al sitio histórico que todavía conserva. Difícilmente alguien recordará algún programa nocturno, salvo los shows tipo “Martes 13” por los artistas extranjeros invitados y punto.