El alcalde Manuel Marcarian abordó los trabajos de empresas como Pelambres, del Grupo Luksic, con impacto negativo en regiones y cumplimiento a medias de compromisos con la población. 

Jean Pierre Espinoza. Periodista. Los Vilos. 09/04/2019. El concepto de desarrollo contiene la promesa de una mejor calidad de vida, de acceso a mejores servicios y oportunidades para la gente. El país consolidó un modelo de desarrollo que privilegió actividades ligadas a la extracción de materias primas (Cobre, industria forestal) por compañías transnacionales o grupos económicos chilenos. Esto va de la mano de conflictos socioambientales que se han manifestado con fuerza (Patagonia, Castilla, Dominga, Caimanes). El último caso de Quinteros-Puchuncavi habla de las tristemente “Zonas de Sacrificio”.

-Pelambres lleva 20 años en Los Vilos. ¿Cuál es su balance de la relación entre la minera y la Comuna?

-La minera ha intervenido durante muchos años nuestra Comuna, primero instalando su muelle de embarque de concentrado de cobre y luego el tranque de relaves más grande de Sudamérica en una localidad que se dividió hasta el día de hoy. Pelambres es parte del Grupo Luksic, compañía exitosa, que transa en la Bolsa de Londres, avaluada en más de 13 mil millones de dólares. La pregunta fundamental aquí es ¿qué deja Pelambres aldesarrollo de la Comuna? Estamos ad portas de la instalación de una planta desaladora en nuestras costas. Anteriormente luchamos para la no instalación de un muelle de embarque y también para la no expansión del tranque de relaves de Caimanes. Hemos tenido que exigir que la minera invierta en nuestra Comuna proyectos que beneficien a toda la comunidad. Eso no ha ocurrido. Pelambres mantiene un discurso de buenos vecinos que quieren instaurar entre nosotros, pero no se hace realidad. Hay una empresa que vino a intervenir un territorio pero que hasta hoy no deja nada para la comunidad.

-Fue anunciada hace un tiempo la inversión de 1.300 millones de dólares para la nueva infraestructura complementaria de MLP (INCO). Esta contempla instalar en la Comuna de Los Vilos una planta desalinizadora. ¿Qué opina de este proyecto y de los posibles impactos que puede provocar en la Comuna?

-Estamos acostumbrados a que las autoridades regionales y nacionales decidan por sobre los intereses reales de los territorios donde intervienen proyectos de la envergadura de Pelambres. La planta desaladora que se instalará en nuestra Comuna no escapa de aquello. Por la falta de agua en el valle alto de nuestra provincia, principalmente en la Comuna de Salamanca, se llegó a un acuerdo de desalar agua cuando fuera necesario para el funcionamiento de la minera. Este acuerdo se tomó sin la opinión local. Si me dijeran que este proyecto va a beneficiar a nuestra Comuna entregando agua en las localidades donde hoy distribuimos el líquido a través de camiones aljibes, estaría de acuerdo; si me dijeran que la planta desaladora no producirá ningún tipo de contaminación en nuestra Comuna, estaría de acuerdo. Pero sabemos que eso no es así, sabemos que potencialmente existirá un impacto de la planta desaladora en el sector donde se instale, con la descarga al mar de la salmueras concentradas. Aunque ellos digan que no se producirá ningún tipo de alteración, sabemos que es altamente probable que eso ocurra.

-¿Hay algún riesgo de que Los Vilos se convierta en una zona de sacrificio?

-Por supuesto, y eso no lo quiere nadie. No queremos que Los Vilos sea zona de sacrificio. Es la gran incertidumbre que hemos tenido con el puerto y con Caimanes y ahora con la planta desaladora. Esto también ocurre con la aparición de proyectos como la termoeléctrica en nuestra Comuna. Se dio una lucha hace años atrás cuando yo era concejal, para que estas plantas no fueran a carbón. A los municipios les faltan atribuciones para poder opinar con mayor efectividad sobre la aprobación de esos proyectos. En algún momento también se estuvo estudiando la instalación de parques eólicos que son mucho más amigables con el medio ambiente. Ojalá que Los Vilos no sea una zona de sacrificio. Tenemos que unirnos como comunidad para poder fiscalizar cada uno de los proyectos que vengan y proyectos como la planta desaladora tienen que ser fiscalizados no solamente por nosotros como autoridades, sino por todos los ciudadanos. Por primera vez en este municipio hay una oficina de medio ambiente que se formó cuando asumí como alcalde, con la preocupación de responder a todas las dudas y consultas debido a todas las intervenciones que hacían las grandes empresas y para evitar que nuestra Comuna se transforme en una zona de sacrificio.

-¿Qué medidas toma el municipio para enfrentar una mayor conflictividad social y ambiental en la Comuna?

-Estamos realizando un trabajo constante de diálogo social con la comunidad, hemos aumentado el rol fiscalizador nuestro para poder apoyarnos en profesionales como los de la oficina de medio ambiente. También, en el caso de la instalación de la planta desaladora, contratamos consultoras para que nos ayudaran en el análisis que teníamos que hacer a los sistemas pertinentes. Estamos diseñando un proyecto de monitoreo ambiental para sustentar una línea base de información que nos permita establecer los indicadores que estará impactando la minera. Sin embargo, también estamos estudiando todas las acciones que existan, tanto legales como administrativas, para asegurar la calidad de vida de la ciudadanía de Los Vilos en relación a estos proyectos extractivos.

-¿Hay movimientos sociales ambientales en la comuna?

-Han aparecido coordinaciones ciudadanas, principalmente el “Despierta Los Vilos” que surge por el retraso de Pelambres en dar curso a proyectos de mitigación y compensación social que se había comprometido hace varios años mediante el “Somos Los Vilos”; el programa provincial impulsado por Pelambres. En el “Somos Los Vilos”, las distintas organizaciones sociales de la Comuna acordaron con la minera 17 proyectos en materias diversas como recuperación de la playa y borde costero, construcción de plazas, equipamiento médico, modelos de promoción de turismo y trabajo con mano de obra local, que hasta el día de hoy en su mayoría no han avanzado sustancialmente. Lo anterior es parte de la complejidad que explica el surgimiento de movimientos como “Despierta Los Vilos” que no solamente exige que se respete el medio ambiente, sino que se discuta un marco coherente de proyectos y mitigaciones que aporten real y efectivamente al desarrollo de Los Vilos. Como alcalde respaldo absolutamente estas demandas y nos mantenemos en estado de alerta permanente al respecto.