Mega y Canal 13 mostraron desenfadadamente en estos días su peor cara de manipulación, montajes y mentiras en sus transmisiones “periodísticas“.

José Luis Córdova

Periodista

16/03/2019. Mega y Canal 13 mostraron desenfadadamente en estos días su peor cara de manipulación, montajes y mentiras en sus transmisiones “periodísticas“. Desde siempre el gremio denuncia constantemente estas irregularidades que a menudo se hacen abusando del profesionalismo de algunos colegas, asi como de productores y editorers que no lo son tanto.

La cuestión ética para impedir el mal uso de materiales de archivos para graficar -por ejemplo- una supuesta violencia durante una marcha no hace ruborizar a los ejecutivos de los canales, como tam poco la exposición injustificada de la imagen de la ex presidenta Bachelet en una información sobre el apagón en Caracas con evidente intención de vincularla a la situación venezolana.

Se dice que el editor Juan Pablo Lanata habría sido “desvinculado“ del Mega por este acto reñido con la ética aunque otros dicen que su retiro se llevó a cabo de mutuo acuerdo. En todo caso el Canal de Bethia y Falabella deberá responder ante el CNTV por cerca de mil denuncias al respecto. En todo caso, la práctica no era nueva: durante manifestaciones de estudiantes en la USACH usualmente se exhibían imágenes de archico en los jardines del establecimiento con carabineros y jóvenes en duros enfrentamientos de años anteriores.

Lo del Canal de Luksic es más sofisticado. La actual Comisionada de DDHH de la ONU envió una misión a Venezuela preparatorio de una futura visita y la estada de los funcionarios coincidió con el sabotaje contra el gobioerno y el pueblo bolivariano. ¿Qué tenía que ver Bachelet con esta acción criminal de la oposición? Absolutamente nada.

La revelación por parte del New York Times de imágenes del verdedero autor de la quema de camiones con “ayuda humanitaria“ en territorio colombiano también echó por tierra afirmaciones interesadas en atribuir a las milicias bolivarianas del ataque, lo que ha quedado absolutamente desmentido.

Asi mismo se ha conocido que la fotoreportera chilena Nicole Kramm, atropellada por una tanqueta militar con desertores desde Venezuela no ha sido atendida como se merece una ciudadana chilena en el exterior y menos en la conflictiva situación en que se encontraba en el momento del ataque. Si el presidente Piñera no consideró “conveniente“ visitar a la herida hoy envía funcionarios del Consulado a conocer su verdadera condición física, que sigue de cuidado. Esto no es noticia en nuestro país.

Declaraciones, seminarios y debates sobre las “fake news“ -que en realidad no son noticias-  proliferan día a día pero no se ve una disposición real a normar su circulación por redes sociales contribuyendo a la desinformación. Habría que pasar de las buenas intenciones a la acción concreta para terminar con los abusos, las falsedades y la manipulación de hechos con propósitos anti éticos. Aunque se sabe que los colegios profesionales -todavía registrados como asociaciones gremiales- no tienen la tuición ética sobre sus pares, lo que dificulta la regulación y control.

Por ahora, ¡Ojo con las mentiras por la tele!