Gobierno propuso incorporar a menores de 14 años al control de identidad. Oposición y especialistas en contra. Números respecto al delito adolescente van a la baja.

Equipo ES. 14/03/019. Un nuevo flanco abrió el Gobierno con las modificaciones a la Ley de Control Preventivo de Identidad que incorporaría a los menores de edad desde los 14 años. El anuncio fue hecho por el Presidente Sebastián Piñera y confirmado por el ministro del Interior, Andrés Chadwick, quien señaló que “los únicos que podrán oponerse son aquellos que buscan que no tengamos mayor eficiencia en nuestras acciones policiales”, sin embargo, para sorpresa de varios no fue solo la oposición la que repudió la moción, ya que desde Renovación Nacional (RN) surgieron voces en contra del control adolescente por su poca viabilidad, otras cuestionaron la edad y proponen subir de 14 a los 16 años.

No obstante, fueron los datos respecto a la eficacia que ha tenido la política de control policial y la tasa delictual adolescente los que sembraron la duda. Cabe recordar que el primer año de aplicación de los controles, según datos de Carabineros, arrojó solo un 5,5% de detenciones por órdenes pendientes. Es decir de un millón 105 mil 560 personas controladas preventivamente, sólo 61 mil 398 resultaron detenidas. En tanto los números respecto al delito juvenil están a la baja, de acuerdo a las estadísticas de la Defensoría de la Niñez en los últimos tres años hubo una disminución de un 31% en la cantidad de infractores menores entre 14 y 17 años.

La defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, contrastó el proyecto del Ejecutivo con dichas cifras y señaló que “la propuesta es aún más incoherente, ya que no se sostiene en la evidencia”. En la misma línea, el senador del Partido por la Democracia, Felipe Harboe, indicó que “la participación de menores ha ido disminuyendo los últimos años, lo que no significa que sea baja, pero ha ido disminuyendo. El problema de la delincuencia juvenil se soluciona con política social y con controles inteligentes y mejoras en los sistemas de prevención”.

Respecto a la eficiencia que hasta el minuto demostró el control preventivo, el director del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile y experto en seguridad ciudadana, Hugo Frühling, en declaraciones a la radio Universidad de Chile, explicó que “no hay ninguna evaluación eterna respecto a lo que ha sucedido con esta aplicación de la ley, no hay manera de asignar la información vía resultados efectivos. La reinstalación de un debate respecto al control de identidad es una pérdida de energía y del rumbo modernizador que había anunciado el Gobierno”.

“Entrar en estado policial es impresentable”

La modificación legal que propone La Moneda entregaría mayores atribuciones a las policías, ya que además de solicitar la cédula de identidad, podrán revisar las mochilas, tomar huellas dactilares e incluso inspeccionar automóviles.

“Buscamos que el control de identidad preventiva permita que los policías hagan un registro de vestimentas y accesorios, como por ejemplo mochilas o bolsos, y que se pueda registrar automóviles. También que se pueda controlar la identidad de mayores de 14 años, porque hay una participación importante de jóvenes en delitos”, afirmó Chadwick.

Frente a las polémicas características de la propuesta la diputada del Partido Comunista y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios de la Cámara, Carmen Hertz, manifestó que “me parece alarmante que se pretenda extender el control de identidad a menores de 14 años. Me parece que estamos derechamente no abordando los temas de una manera racional, sino que estamos entrando derechamente en la conformación de una suerte de estado policial y eso es absolutamente impresentable”.

Y recalcó que “resulta completamente improcedente pretender entregarle mayores facultades a Carabineros de Chile, que por otra parte, hoy tienen protocolos secretos de actuación y que además han incumplido con la obligación que han tenido para elaborar los nuevos protocolos junto al Instituto Nacional de Derechos Humanos, cuestión que no hicieron”.

En ese marco, el presidente de las Juventudes Comunistas, Camilo Sánchez, expuso que “entregarle más atribuciones a una institución que necesita primero reformarse y cambiar de doctrina es profundizar el problema. El Gobierno está poniendo la carreta delante de los bueyes porque le interesa su popularidad más allá de que la carreta avance o no” y agregó que “esto se prestará para más discriminación y arbitrariedades, sobre todo contra los y las jóvenes más pobres. Hacen falta más oportunidades y menos oportunismos”.

Asimismo, el presidente ejecutivo de Espacio Público y experto en derecho penal, Mauricio Duce, expresó que “para que la policía pueda revisar bolsos tiene que haber un indicio de que la persona ha participado o podría estar participar en un delito o tiene información de ello. La policía no puede controlar a quien quiera, sino que tiene que haber alguna sospecha para poder intervenir”.