Los ciudadanos el mundo deben entender lo que está sucediendo en Venezuela, pueblo que hace 20 años decidió un camino de independencia y soberanía. 

Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

22/02/2019. Referida a Venezuela es muy válida la pregunta ¿ En qué país del mundo existirá el cargo de ‘ presidente encargado ‘ ?
¿ Estará en algún artículo constitucional de país que se conozca el tal cargo, porque a un sujeto que un día caminaba por una calle de Caracas se le ocurrió autodesignarse ‘ presidente ‘, sin que nadie lo conociera, y que menos ciudadano alguno haya sufragado por él ? Por de pronto en la Constitución de Venezuela ese cargo no existe.
Quien semejante actitud tuviera o tenga, sería, y en este caso es, un usurpador. El tal personaje en consecuencia, debe ser enjuiciado e ir a prisión, por su grave delito.
Sucede lo señalado con Juan Guaidó, el autodesignado. La explicación única que existe es que el mentado sujeto está siendo dirigido desde la Casa Blanca en Washington. Los hilos de la marioneta se manipulan desde ese centro del imperio. El ‘autodesignado’ cada día, y cada hora está informando al amo ‘ cómo va la cosa ‘ …,’ cómo marcha el plan ‘…, y cuánto falta para que los poderes económicos, y las mafias del norte se adueñen  del país de El Libertador Simón Bolívar, con todas las inmensas reservas petroleras, de oro, de gas y de agua que existen en su fértil territorio.
Los ciudadanos el mundo deben entender lo que está sucediendo en Venezuela, pueblo que hace 20 años decidió un camino de independencia y soberanía. El actual gobierno ha ganado prácticamente todas las 25 elecciones realizadas en 19 años. Históricamente las oligarquías del mundo, y en particular de América Latina nunca han aceptado cambios ni transformación alguna que vaya en la dirección del sendero señalado. Es la cuestión de fondo que está planteada en esta hora en Venezuela. Existe una confrontación de intereses, una contienda de clases, una lucha por el poder. Las amenazas y la intervención injerencista del imperio no cesan:  vía ‘ ayuda humanitaria’, vía golpe de Estado o intervención militar directa. Todo abiertamente declarado desde el gobierno de Estados Unidos. Súmese a ello toda la campaña internacional de prensa contra el proceso de la Revolución Bolivariana, también orquestada desde el imperio.
El Presidente Nicolás Maduro ha propuesto caminos de diálogo, de deliberación con la llamada oposición, porque el o los conflictos de la sociedad venezolana los deben resolver los ciudadanos de ese país, sin injerencia de otros. Es lo justo y democrático.