Los botones de muestra de omisiones y bajas coberturas. Una opinión pública sometida a un formato y contenido de prensa tradicional y conservadora.

Hugo Guzmán

Periodista

22/02/20191.- La opinión pública chilena tiene, por vía de los medios de prensa tradicionales y de línea editorial conservadora, amplia información respecto a la oposición venezolana, la operación de “ayuda humanitaria”, las declaraciones del Gobierno chileno y lo que dicen analistas que están por el derrocamiento del Gobierno venezolano. Sin embargo, esos medios, que abogan por la libertad de prensa y el acceso “objetivo” y equilibrado de la información, omiten datos y antecedentes claves para comprender la situación venezolana y su impacto regional e internacional. Si alguien se guía por lo que aparece en la mayoría de diarios, noticieros televisivos y radiales de los medios tradicionales y que pertenecen a consorcios privados, estará desinformado respecto a la situación venezolana. (Ello incluye al canal público, Televisión Nacional).

2.- Es paradójico, porque la opinión pública venezolana tiene mayor alcance informativo plural, lo que incluye, por cierto, el duro debate mediático interno. Ejemplo de muestra, la existencia de diarios que editorialmente respaldan el proceso bolivariano y rechazan la intervención extranjera, como Últimas Noticias o Correo del Orinoco, y los que están en contra del Gobierno de Nicolás Maduro y apoyan el plan de ingreso de la “ayuda humanitaria”, como El Universal o El Nacional, entre otros. Una chilena o un chileno estará real y mejor informado de lo que ocurre en Venezuela si lee (vía Internet se puede hacer) la prensa de ese país (que puede mostrar pluralidad) y corre el peligro de quedar desinformado sobre la situación en esa nación si lee la prensa chilena tradicional (que en realidad se limita, en tiraje nacional, a dos o tres medios de alcance, pertenecientes a dos grupos empresariales locales).

3.- Si alguien quiere saber en Chile qué hace y qué piensa la derecha, la oposición venezolana, el Gobierno de Estados Unidos y los analistas conservadores respecto a Venezuela, puede estar satisfecho. Pero no puede aspirar a lo mismo si desea estar bien informado respecto a los argumentos, hechos y antecedentes del Gobierno venezolano, de quienes postulan la no injerencia o cuestionan ciertos episodios.

4.- Son muchos ejemplos, pero hay botones de muestra a partir del archivo y revisión de la prensa nativa. Prácticamente no se ha informado que la “ayuda humanitaria” alcanzaría alrededor de 100 millones de dólares, contrastando con los casi 8 mil millones de dólares que la Casa Blanca le retuvo o bloqueó a Venezuela al no pagarle compra de petróleo. Tampoco se informa que de acuerdo a Naciones Unidas y la Cruz Roja Internacional, una ayuda humanitaria debe cumplir con los siguientes estándares: tener sentido real humanitario, de neutralidad política, imparcialidad e independencia de cualquier factor de fuerza política y beligerante. Se omiten declaraciones como las del ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero quien reveló que desde Estados Unidos se materializa la “Operación Venezuela”, bajo la conducción de altos funcionarios estadounidenses que participaron en la “Operación Irak” que él, como ex mandatario, conoció muy bien. No salió en ningún medio chileno la vital información del viaje de Juan Guaidó a Estados Unidos, Brasil y Colombia, en diciembre del año pasado y a inicios de éste, donde se coordinó el plan para instalarlo como “presidente encargado” y otras acciones contra la administración bolivariana. Nula cobertura a determinantes declaraciones de personeros claves en la ejecución de la política estadounidense: como las del secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, quien sostuvo que “tenemos intereses de seguridad” en Venezuela y que ahí “hay muchos intereses estadunidenses”; o del almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, quien afirmó que “nuestra obligación como militares profesionales es estar listos” para actuar en Venezuela. Poca cobertura a la declaración de Nicolás Maduro de tener disposición a dialogar con la oposición y baja cobertura a que la administración venezolana aceptó la ayuda humanitaria de la Unión Europea. Hay muchos más ejemplos de desinformación sobre el contexto y hechos en torno de Venezuela.

5.- En ese marco, claro, hay opciones. En una situación como la venezolana, pero también respecto a episodios y procesos nacionales, va cobrando mayor importancia y utilidad la existencia de medios alternativos, de línea editorial progresista y popular, y que la ciudadanía puede encontrar principalmente en Portales Web pero también en algunas ediciones impresas. Es parte de la batalla que tiene la población que desea estar bien informada, romper la ignorancia y deshacerse de instalaciones mediáticas fáciles.