Hace ochos días se están desplegando masivas protestas que exigen la renuncia del Presidente. Los detonantes: crisis económica-política y un escándalo de corrupción.

Agencias. Puerto Príncipe. 15/02/2019. Hace ochos días (7 de febrero) Haití está conmocionado con una ola de masivas protestas que se desató desde la oposición del Gobierno del Presidente Jovenel Moise. Esas manifestaciones ya dejaron un saldo de ocho personas fallecidas, según informes no oficiales, sin embargo, desde sectores de la oposición apuntaron que la cifra llegaría a las 50 víctimas.

La crisis política y económica que vive Haití se arrastra hace varios años y tiene como principal causal la corrupción. En ese marco hace algunos días se develó un complejo caso donde aparecen varios dirigentes políticos involucrados, incluido el mandatarios Moise, es por ello que la principal exigencia de los manifestantes es la renuncia inmediata del presidente y de su equipo de Gobierno.

Según un informe del Tribunal Superior de Cuentas, de noviembre de 2018, más de dos mil millones de dólares destinados al área social, fueron malversados por unos 15 exfuncionarios gubernamentales de Haití.

También, dentro de las demandas los ciudadanos urgen por medidas para enfrentar los principales problemas que afectan al país, por ejemplo, para palear el deterioro de los servicios públicos.

Además, los manifestantes exigen la disminución del costo del nivel de vida. “Los haitianos viven en el día a día. Estoy recibiendo mucha presión de mis electores que me piden y me advierten de que se les está acabando el agua, que se les está acabando la comida. Están entrando en pánico. Puede que no estemos muy lejos de algún tipo de crisis humanitaria. Esto es real. Esto es serio”, dijo el diputado por la comuna de Petion Ville, Jerry Tardieu.

Crisis económica

En julio de 2018, los haitianos salieron a las calles para protestar contra el aumentodel precio de los combustibles. Una medida que surgió de un acuerdo que hizo en el mes de febrero de ese año el Ejecutivo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La situación provocó la renuncia del entonces primer ministro Jack Guy Lafontant. En agosto el presidente Jovenel Moise designó al notario y excandidato presidencial Jean-Henry Céant como reemplazo.

Haití sigue siendo el país más pobre de América. Según datos de Cepal, su economía solo creció 1.4 por ciento en 2018, una de las más bajas de la región.

Desde la llegada al poder de Jovenel Moise, el país caribeño tiene un déficit presupuestario que supera los 86 millones de dólares. También sufre una inflación de más del 15 por ciento y la pérdida del valor de su moneda nacional frente al dólar, en más del 20 por ciento.

Según Moise, el país recibe más de 3 mil millones de dólares, mientras importa mil millones de dólares.

A todo esto se suma la constante inestabilidad política y las catástrofes humanitarias como el terremoto de 2010, que destruyó gran parte de la infraestructura del país.

Llamado al diálogo

Durante las intensas manifestaciones las autoridades solo observaron y no entregaron respuestas, hasta este jueves cuando el jefe de Estado rompió el silencio y llamó al diálogo.

Jovenel Moïse, dijo que encargó al primer ministro, Jean Henry Céant, buscar una ruta para “soluciones pacíficas”, y agregó que se mantendrá firme trabajando por alcanzar la paz. También pidió a la policía detener a todos los que “están involucrados en el tráfico de drogas y quieren crear terror”. Y afirmó que no va a “dejar el país en manos de bandidos que quieren utilizar el país para sus intereses personales”.

En la misma línea, la Comunidad del Caribe (CARICOM) manifestó su preocupación por la situación e hizo un llamado a la calma y al cese de la violencia. Instó a entablar un diálogo constructivo y respetar la Constitución, el estado de derecho y los procesos democráticos para que los problemas puedan resolverse en un ambiente pacífico y permitir el retorno a un estado de normalidad.

En tanto el Gobierno de Estados Unidos retiró su personal diplomático no esencial del país.