El mínimo de espacio es para quienes respaldan al gobierno. La información es sesgada, políticamente interesada, no objetiva.

Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

07/02/2019. No ha sido en estos días recientes, sino desde hace 20 años que Venezuela ocupa las primeras páginas de periódicos, de canales de televisión, y de otros medios de comunicación del mundo.

Particularmente la ofensiva mediática ha ocurrido en estos meses últimos, más específicamente luego que el Presidente Nicolás Maduro asumiera el nuevo período de gobierno, el día 10 de enero pasado.

De 100 espacios en esos medios, sólo dos o tres refieren a lo que realmente sucede en la patria de El Libertador Simón Bolívar. El mínimo de espacio es para quienes respaldan al gobierno. La información es sesgada, políticamente interesada, no objetiva. Todo es unilateral, así los ciudadanos de otras latitudes reciben un solo mensaje.

Queda muy claro que quienes ejercen el poder de los medios de prensa a nivel mundial, y también en Chile, difunden ese muy parcial y único  mensaje. Las televisoras transmiten en cadena…

En Venezuela es obvio que existen contradicciones sociales, de clases. El tema es que desde el Presidente Hugo Chávez, hace 20 años, esas condiciones comenzaron a tener una mutación, comenzó un cambio de mano, un cambio político. En 19 años ha habido 25 elecciones, el gobierno ha ganado 23, inclusive con observadores internacionales. En el período los conceptos y principios de independencia, de soberanía se instalaron en la comunidad nacional con especial sentido y relevancia.

El Presidente Chávez fue objeto de un golpe de Estado en 2002, que lo alejó del gobierno dos días. Es objetivo que los sectores de la derecha política y de la oligarquía de ese país han resistido las políticas de la Revolución Bolivariana.Sedición, sabotaje, golpe de Estado, “guarimbas” y otras operaciones han sido sus conductas hasta hoy.

En todo lo que sucede en ese país, con avances y dificultades que el propio actual gobierno reconoce, dificultades no exentas del concurso directo de los sectores opositores ha estado y está la abierta injerencia del gobierno de los Estados Unidos. El mundo lo sabe. El imperio está donde hay riquezas materiales estratégicas, y Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, también abundan el oro, el agua. El imperio induce, ataca, conspira ya sin pudor. Hace que se “autoproclamen” presidentes y otros representantes que nadie ha elegido, fija plazos, determina sanciones económicas, y proclama amenazas.

Todo pueblo y gobierno que recibe esas presiones e injerencias foráneas tiene legítimo derecho a asumir su defensa. Mandatarios, gobiernos, y organismos internacionales señalan que el tema, que los problemas de Venezuela deben, sobre la base del diálogo, enfrentarlos y resolverlos los venezolanos. Es lo justo.