Habló de varias y masivas movilizaciones. Dijo que el PC será contribuyente a éxito de manifestaciones del mundo social y sindical.

Hugo Guzmán. Periodista. 07/02/2019. -De improviso pareciera marcada la agenda nacional por Venezuela. Pero hay temas nacionales. ¿En su opinión, qué temas están cruzando la agenda?

-Se acerca el primer año cronológico del Gobierno de Sebastián Piñera. Y se confirma que es el Gobierno de las promesas incumplidas. Es el Gobierno que, con demagogia, comprometió cuestiones de importancia para la gente, como más empleos, mejores sueldos, menos delincuencia, nada de lo cual ha ocurrido. Hoy lo que hace es ratificarse como el Gobierno de los empresarios, de los grupos privilegiados desde el punto de vista de la concentración económica, y además, en el contexto de la situación de Venezuela, como el Gobierno que se urge, se apura, para mostrar ser el primero en la obsecuencia detrás de las políticas de (Donald) Trump. Sin embargo, la vida es más fuerte, la realidad es más dura. En nuestro país, los movimientos sociales pidieron la palabra y van a exponerla durante marzo. Como Partido Comunista le damos un altísimo valor a esas voces, porque son convocatorias del movimiento social y las componen una transversalidad política. La fuerza de su alcance está dada por la certeza de la denuncia y la reivindicación. Nadie va a inventar algo, hay problemas que cruzan al pueblo y por eso hay respuesta de masividad. Además de la denuncia, estas convocatorias constituyen propuestas. Y como propuestas interpelan al mundo político, particularmente de la oposición, para tener posición respecto de varios temas. Y al mismo tiempo, le salen al camino al Gobierno de las promesas incumplidas y de los tiempos peores, porque la gente no ve mejoras, por ejemplo, en su calidad de vida o sus derechos sociales y ciudadanos.

-Pensando en movilizaciones en marzo o en reivindicaciones, ¿cuáles serían esos temas?

-Hay una gran convocatoria por los derechos de la mujer y el movimiento feminista. Hay una convocatoria de la Central Unitaria de Trabajadores el 7 de marzo, con expresión de marcha y posición pública de la CUT respecto a derechos de las mujeres y de las trabajadoras, esperando la gran huelga feminista del 8 de marzo, que tiene una tremenda transversalidad y que ha sido una contribución muy grande a la lucha por la democratización en el país. Está el tema de los derechos del agua, la crisis del agua y los caminos de solución, algo que está muy presente en la contingencia. El 22 de marzo está la gran marcha mundial por la defensa del derecho al agua. Esto va a tomar forma y masividad muy grande en todas las capitales de las regiones que sufren las consecuencias de esta crisis del agua y del tratamiento que da el Estado. Queremos aportar un ángulo, en esa gran convocatoria, que vaya en la dirección de exigir la nacionalización del agua. Tenemos que seguir con la denuncia ante el Gobierno porque quiere reponer, profundizar y fortalecer el sistema de la AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), como industria privada que maneje las pensiones con especulación y haciendo millonarios a unos grupos a costa del ahorro de trabajadores y trabajadoras. Por eso va tomar mucha fuerza, porque estará presente en la agenda legislativa, la convocatoria para el 31 de marzo que está haciendo el Movimiento No+AFP. Estamos compartiendo el estremecimiento que significa que se haya confirmado por el Poder Judicial el asesinato de Eduardo Frei Montalva. Es decir, el Estado de Chile asesinó a un Presidente de la República y a la fecha habían logrado encubrirse personas que pueden tener buena presentación ante amigos o familiares, al ser médicos. Nos hemos solidarizado con los trámites que lleva adelante la familia de Frei Montalva, y lo hacemos propio en el marco de lo que será un nuevo homenaje a nuestros compañeros que fueron degollados y asesinados por la dictadura, Manuel Guerrero, José Manuel Parada y Santiago Nattino. Para eso esperamos darle mucha fuerza a la convocatoria el sábado 30 de marzo, con una actividad en el lugar donde fueron asesinados y arrojados, ahí en Quilicura. La causa de los derechos humanos, el derecho al agua, los derechos de las mujeres, lo que anuncia el movimiento estudiantil frente al alza de los pasajes y frente a los derechos de los secundarios y universitarios, van indicando una opinión del movimiento social. También marzo será la gran preparación frente a la convocatoria de la CUT para un nuevo Paro Nacional activo el 11 de abril. Lo que ocurra el 11 de abril se construye durante marzo. El Partido Comunista y las Juventudes Comunistas, con una posición desde la humildad, pero jugando nuestro rol, queremos ser contribuyentes en eso, en el éxito de ese Paro Nacional.

-Pese a esa agenda o esos temas, igual todo parece marcado por Venezuela, ¿cómo se paran los comunistas ante ese escenario?

-La situación en Venezuela incide en nuestra política nacional. ¿Qué queremos pronunciar? No si (Nicolás) Maduro es muy parecido a (Salvador) Allende o no; no si Chile se parece a Venezuela. Porque son países con historias, culturas y situaciones políticas y sociales distintas y porque son procesos distintos. Sin embargo, tienen en común la aplicación de un plan siniestro, criminal, injerencista, de desestabilización de sus procesos, de parte del Gobierno de Estados Unidos. Esto hace evidente la profundidad democrática y de soberanía que tiene la lucha antiimperialista. Como en Chile, Estados Unidos, por la vía de la injerencia, la intervención y la presión, busca tener acceso a derrocar un Gobierno, controlar las riquezas naturales de un país, y dictar sus normas. Si alguien dice que Estados Unidos es un país neutro de lo que pasa en Venezuela o que no quiere intervenir, o estamos todos locos o en verdad no se entiende nada. Y el Gobierno de Chile está apoyando esa postura. Eso nosotros lo rechazamos. Nosotros rechazamos la intervención y queremos que se respete la soberanía de Venezuela, eso es lo que decimos los comunistas, eso es lo central. Nosotros queremos que haya una convocatoria de anchura mayor para formar un movimiento por la paz, por la solución política a los conflictos, por la no intervención, por el derecho a la soberanía de Venezuela para que decida su futuro, por la autodeterminación. Todos valores y conceptos que establece las Naciones Unidas y las leyes internacionales. Eso lo debemos defender en nuestro país.

-¿Cómo se paran los comunistas ante todas esas movilizaciones de marzo? Porque son convocatorias muy transversales, muy diversas.

-Nosotros pensamos, y esperamos que todos los partidos de la oposición hagan lo mismo, que ante un desafío que pone en el centro de la lucha los derechos del pueblo chileno, y que entrega la oportunidad de incorporarse ante convocatorias tan transversales y amplias del mundo, no puede quedar una solo energía, incluso nuestra tarea e influencia partidaria, que no se incorpore activamente a contribuir, desde la propio, al éxito de esas convocatorias y transformar, al final de cuentas, todas esas acciones como una gran tribuna, como el gran Parlamento del pueblo que habló, cuestionó, fiscalizó, criticó y propuso. Y que esas propuestas sean asumidas desde el punto de vista político como una plataforma integral, incluyendo los temas que señalé antes, y evitar la contra reforma neoliberal en lo tributario y lo laboral, y también seguir luchando por una nueva Constitución, vía constituyente. De ahí deben salir las tareas de los partidos políticos y los desafíos del año. Hoy se construye el resultado de mañana. Yo creo que hay una gran oportunidad, con la máxima anchura, con la disposición de amplitud, de coordinación, respetuosa pero activa.

-¿Cómo están viendo enfrentar la primera semana de marzo con la elección de las mesas directivas del Congreso? No habría acuerdo en la oposición.

-Tenemos la convicción de que hay todas las condiciones, mediante la voluntad política, con responsabilidad de cada partido, para consumar y elegir nuevas mesas en las Cámaras que representen a la oposición. Lo digo porque lo que se planteó de parte del Frente Amplio, haciendo un cuestionamiento a lo que son repudiables conductas de parlamentarios radicales y democratacristianos votando con la derecha, es que pongamos a lo menos un mínimo común que implique que la ciudadanía comprenda para qué queremos conducir el Congreso. Ese mínimo común, donde está el tema tributario, previsional, de educación, de trabajo, es la continuidad de debates instalados durante el Gobierno de Michelle Bachelet. No creo que sea lógico que se pretenda llegar a conducir las Cámaras para abrir o cerrar debates, para colocar límites de tiempos. Nosotros somos partidarios de que haya un mínimo común que explique por qué la oposición quiere conducir las mesas del Congreso.