Chiqui Aguayo, la Belenaza y Vicho Visiani, Stefan Kramer, Natalia Cuevas son continuadores de una larga tradición del humor como espectáculo en Chile.

José Luis Córdova

Periodista

05/02/019. Chiqui Aguayo, la Belenaza y el novel Vicho Visiani -Stefan Kramer, Natalia Cuevas y otros- son meros continuadores de una larga tradición del humor como espectáculo en Chile. El stand up comedy tampoco es nuevo en nuestro país.

Hace más de 8 décadas en radios y revistas (“Caras” y “Caretas”, “Topaze” y otras) se dedicaban a este género personajes como Semillita, Narigueta, a quienes siguieron Luis Rojas Gallardo y después su hijo “Monicaco”, Luis Rojas Miller, que animaban fiestas de empresas y entidades públicas. Así como el humor satírico-político de Manolo González y la ingenuidad de Romilio Romo y los dúos musicales Los Caporales, Los Perlas (verlos en la película “Ayúdeme usted, compadre” de Germán Becker), “Míster Pencil” y Arturo Martínez “El Hombre Pájaro”, que imitaba increíblemente los sonidos de la mayoría de las aves de nuestra fauna.

Posteriormente vinieron animadores en radios de programas como “La Familia Chilena” con libretos de Gustavo Campaña y más tarde “Radiotanda”, donde hizo sus primeras armas Ana González, “La Desideria” y el locutor Sergio Silva; “Hogar dulce hogar”, de Eduardo de Calixto con Iris del Valle (“La Pelá”) y “Residencial La Pichanga”, con César Enrique Rossel.

Continuaron ganando terreno en teatros de revistas de otrora como Bim Bam Bum, Humoresque, Burlesque y Picaresque; así como en la Boite Royal, La Posada Tarapacá, El Pollo Dorado, el Melvillies, La Isleña, El Rosedal y El Club de la Medianoche: Rogelio Retes, su hijo Eugenio (en el filme “El circo Chamorro”), Chicho Azúa, Gilberto Guzmán, Gabriel Araya, Alejandro Lira, Guillermo Bruce, Ernesto “El Tufo” Ruiz, Eduardo Thompson, Pepe Tapia, Helvecia Viera, Paty Cofré, Daniel Vilches (“El académico de la lengua”).

En radio y TV debutan Jorge Romero, “Firulete”, Carlos Helo, Bigote Arrocet y Coco Legrand y en televisión, en la década de los 60 y 70, “La manivela” con Andrés Rillón y el “Padre Pío”; en plena dictadura “Jappening con já” de Jorge Pedreros y Gladys del Río y finalmente “De chincol a jote”, que todavía transmite la nostálgica señal 13C.

Durante la eterna y nunca bien ponderada transición a la democracia se hicieron populares gracias a la televisión Dino Gordillo, Hermógenes con Hache, Álvaro Salas, hasta Checho Hirane, además de Lucho Navarro, Jorge “Chino” Navarrete, Ricardo Meruane, Renata Bravo, Ernesto Belloni y los dúos “Melón y Melame” y “Dinamita Show”. Algunos “fachos”, otros demócratas, indiferentes y también artistas progresistas y cuestionadores de nuestra realidad como Felo, Daniel Muñoz (“El Malo”), Juan Carlos “Palta” Meléndez y Daniel Alcaíno (“Yerko Puchento”)

En este sucinto resumen de nombres es probable olvidar a algunos pero también determinar el paso de un humor blanco, ingenuo de los comienzos, al “destape” con groserías incluidas, ofensas a los gays, las suegras, los ebrios, pelaos y guatones y otros personajes de nuestra cotidianeidad, que hoy parece centrarse en la lucha feminista de Natalia Valdebenito, Alyson Mandel y Jani Dueñas. En medio de ellas, luce con luces propias el fenómeno de Bombo Fica como expresión del descontento y la esperanza de verdaderos “tiempos mejores”.