Es sabido que los cuerpos normativos que sancionan la violencia en nuestro país son insuficientes para resguardar la vida de las mujeres.

Equipo Coordinadora 19 de diciembre. 28/01/019. El 19 de diciembre de 2005, Javiera Neira Oportus, de 6 años de edad, fue asesinada brutalmente por su padre biológico, Alfredo Cabrera Opazo, quien actualmente se encuentra cumpliendo una condena de cadena perpetua calificada en la Cárcel de Colina.

Como herederas de ese dolor, de la muerte y las luchas feministas, nace la Coordinadora 19 de Diciembre, organización que viene a retomar las acciones que se dieron en la época desde distintos espacios sociales, las que se manifestaron de manera permanente tanto en los tribunales como la calle, en un gran gesto de unidad, contribuyendo entre todas a denunciar la violencia, los femicidios y lograr la mayor condena para el femicida. Al día de hoy todavía es posible reconocer los alcances de esas luchas.

El principal objetivo de la coordinadora es instaurar el 19 de diciembre como Día Nacional contra el Femicidio. Lo anterior significa:

  • Reconocer el femicidio como un crimen de odio contra las mujeres, que se ejerce en el espacio privado y público.
  • Dignificar la vida y memoria de las mujeres víctimas de femicidio y sus familias.
  • Presionar cambios legislativos y culturales en prevención y sanción de la violencia contra las mujeres.

Desde nuestra posición político-feminista, consideramos que la violencia en contra de las mujeres es la expresión más evidente de un sistema estructural que ordena las relaciones sociales desde la subordinación y devaluación de lo femenino frente a lo masculino, razón por la cual nos parece que toda propuesta política y legislativa con pretensiones de ser seria y efectiva, debe tener como horizonte la creación de un marco jurídico integral. En razón de aquello, la Coordinadora interpela al Estado de Chile, respecto del cumplimiento de las obligaciones internacionales suscritas voluntariamente mediante la adopción de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW) y la Convención Belén do Pará, ratificadas en 1989 y 1998, respectivamente.

Es sabido que los cuerpos normativos que sancionan la violencia en nuestro país son insuficientes para resguardar la vida de las mujeres. Realidad que confirma el Comité de CEDAW en las observaciones que plantea al Estado chileno en marzo del 2018, al manifestar su preocupación por elevadas tasas de violencia contra las mujeres en los ámbitos público y privado, la falta de avances en el proyecto de ley sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia ingresada al Parlamento el 2016, el número creciente de femicidios y el limitado alcance de la ley que lo sanciona. Las observaciones enfatizan la falta de voluntad demostrada para la ratificación del Protocolo Facultativo, lo que facilitaría el pleno goce de los derechos garantizados en la Convención. Dicha ratificación se encuentra en trámite legislativo desde el 2001.

Ley Integral sobre violencia contra las mujeres

De lo anterior y de nuestra propia práctica feminista nos parece preocupante el carácter reactivo que circunda las propuestas legislativas sobre violencia.

Si bien los proyectos de ley Sofía, ley Antonia, ley Trinidad, ley Gabriela constituyen avances en materia legislativa debido al inagotable esfuerzo de sus familias, cada una de ellas víctima de una tragedia indescriptible que evidencian particularidades graves, pensamos que cada una de estas leyes deben ser parte de una sola norma, que tensione los marcos fundantes de la sociedad patriarcal, cuestionando desde los ejes valóricos hasta los penales, lo que nos permitiría sostener la esperanza de que las nuevas generaciones habrán librado una de las peores opresiones de las mujeres, vivir con miedo en su propia casa.

Como Coordinadora 19 de diciembre EXIGIMOS una ley que se haga cargo de principio a fin de la violencia sufrida cotidianamente por las mujeres en esta sociedad de fuerte raigambre machista, y para ello, comprendemos que se debe avanzar hacia una Ley Integral, que  modifique los patrones socializadores mediante la eliminación de la educación estereotipada para niñas y niños; que sancione a los medios de comunicación que mediante el uso de la violencia simbólica, o del uso de imágenes que denigran o menoscaban a las mujeres o las estigmatizan en cuanto al cumplimiento de roles; que entregue una adecuada formación a quienes intervienen en el ámbito judicial, principales agentes revictimizantes; que se implementen medidas cautelares eficaces que protejan la vida de las mujeres y de sus hijas e hijos al momento de denunciar evitando que la denuncia sea una motivación más para que el femicida termine con la vida de la mujer, y que de no ser efectiva la protección el Estado asuma la responsabilidad. Esta, es una dimensión poco explorada sobre el impacto de la violencia patriarcal en los casos de femicidios frustrados.

La Coordinadora 19 de diciembre seguirá trabajando para sumar personas y organizaciones a nuestra lucha. Denunciaremos los tratos denigrantes a las mujeres que viven violencia, a las instituciones mandatadas para prevenir, proteger, investigar y sancionar, cuyas negligencias redundan en la violación de los derechos humanos de las mujeres.

Perseveraremos en nuestra tarea de memoria y dignificación de sus vidas, demostrando que fueron mujeres en resistencia contra la violencia patriarcal, que denunciaron, que golpearon las puertas de la institucionalidad y de la sociedad, y que no fueron oídas.

#conjavieraenlamemoria

#19diciembredíacontraelfemicidio