Este es el gobierno del oportunismo, donde manda la inmediatez de la encuesta.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

17/12/018. En la década de los sesenta del pasado siglo, cuando el canadiense Marshall McLuhan acuñó el término “aldea global”, refiriéndose principalmente a la simultaneidad que habían logrado las comunicaciones en el mundo producto de las nuevas tecnologías, no necesariamente estaba considerando los crecientes flujos de capital, mercaderías, bienes e informaciones que significaría el actual proceso denominado de globalización. Pero en esta “aldea global” a la vez se hizo más evidente un fenómeno que es secular, naturalizado a través de la historia, cual es el flujo de personas con la intención de tener otro espacio de residencia: es lo conocido como migración. Se estima en poco menos de 300 millones las personas que están migrando hoy, casi el 90% de ellas de desplaza reguladamente y en total conforman cerca del 4% de la población mundial.

Con el objetivo de regular las migraciones, 164 de los 193 países que integran Naciones Unidas firmaron el Pacto Migratorio de Marrakech (Marruecos), el cual genera un modelo de responsabilidad compartida para abordar esta situación en sus múltiples dimensiones a través de 23 objetivos. Chile había participado de todo el proceso de elaboración de esta normativa, sin embargo, terminó en el grupo minoritario, encabezado por EEUU, que se opone a reglamentar aspectos básicos de las migraciones, tema sin duda que importa asumir como sistema de naciones, porque allí está radicado. Pero más allá de la descripción del hecho, que en sí muestra una aberrante inconsistencia en las políticas que como Estado debiésemos tener, hay que intentar explicarse las lógicas que prevalecen en el gobierno y le llevan a adoptar este tipo de conductas. Sin pretender ser conclusivo se puede señalar:

  1. Este es el gobierno del oportunismo, donde manda la inmediatez de la encuesta. Para recubrir mediáticamente el asesinato de Catrillanca y las carencias institucionales y gubernamentales que de él se desprenden, el gobierno echa mano a un recurso populista, de corto plazo, que tira por la borda criterios de política internacional obligatorios de considerar para un país como el nuestro( aunque en verdad ya lo había hecho al nombrar el ministro de relaciones Exteriores que tenemos)
  2. Al interior de este gobierno que representa al empresariado y por tanto de la derecha, se da una lucha fuerte entre 2 estrategias: quienes creen que el camino de la derecha en Chile es seguir apuntando a ganar espacios en el centro (recordar que se definían como de centro derecha) y quienes inspirados por Trump y levitando con Bolsonaro, levantan posiciones integristas de extrema derecha, alguna de ellas protofascista. El gobierno de Piñera en su indefinición puede oscilar entre ambas posiciones, pero lo peligroso en esto es que el eje político lo están pretendiendo correr hacia la derecha, ayudados por la genuflecta conducta del PR y personeros de la DC.
  3. El desgaste e incompetencia del actual gobierno no logra traducirse en un costo efectivo para ellos. El gobierno sigue manteniendo la iniciativa política, en parte importante porque no se ha logrado estructurar una postura de oposición que tenga congruencia y consistencia. Seguimos atrapados en la telaraña de los gestos mediáticos cuyas luces encandilan y generalmente desgastan al asumir el quehacer político como gestión de personas tras la búsqueda de “brillo y esplendor”. Frente a eso los comunistas, cualquiera sea el espacio desde el cual actuemos, debemos actuar desde la noción de lo político como expresión de la lucha de clases.
  4. El gobierno buscará cooptar al movimiento social y cuando no lo logre lo reprimirá. Los logros obtenidos en algunas elecciones de federaciones estudiantiles debieran buscar revertir la infertilidad de propuestas e intrascendencia a la cual llevaron al movimiento estudiantil las direcciones mayoritarias de los últimos años. Los imprescindibles avances en este terreno no serán fáciles. En la ANEF, elevando nuestra votación en términos absolutos en cerca de un 50% en relación a la elección del 2016, no logramos retener la presidencia frente a una lista que representa el eje clásico de alianzas post dictadura y con la ausencia formal de una lista de derecha (que sí está en la Adn. Pública) pero que sin duda se expresó en las listas no comunista de esta elección gremial. La unidad y capacidad movilizadora del movimiento social no inhibe, al revés obliga, a disponerse a enfrentar una lucha ideológica profunda para erradicar el apoliticismo, el acomodo, el oportunismo, el ritual administrativista que invade a sectores del movimiento social

La realización de la ya tradicional Fiesta de los Abrazos el 12 y 13 de Enero de 2019, será nuevamente un espacio más desde el cual el movimiento popular levante banderas de unidad para construir el futuro.