Más de 150 países aprobaron el Pacto Mundial para una migración ordenada, segura y regular” de Naciones Unidas. En Chile siguen los coletazos por restarse.   

Agencias. 10/12/018. La conferencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó el “Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular” en la ciudad marroquí de Marrakech con la participación de delegaciones de más de 150 Estados.

La iniciativa que busca generar mecanismo de cooperación en la esfera de migración en todos sus aspectos entre los Estados de origen y de destino de los migrantes no es jurídicamente vinculante, pero abre la posibilidad de una colaboración global en esta área, debe ser ratificada en una reunión de la Asamblea General de la ONU el 19 de diciembre.

El secretario general de la ONU, António Guterres, señaló que “el acuerdo ayudará a facilitar el acceso de los migrantes legales a los países que necesitan mano de obra, al mismo tiempo, determinar las formas legales de migración permitirá luchar más eficazmente contra los flujos de migrantes ilegales”.

Y recalcó que el documento fue elaborado “con el entendimiento de que ningún Estado es capaz de resolver de manera independiente los problemas de migración”.

En tanto, la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, reiteró que el documento es un instrumento flexible que se adapta a las legislaciones de los Estados. “Es un momento histórico porque damos un rostro humano a la emigración”, afirmó y añadió que “los Estados por más poderosos que sean, no pueden afrontar el reto migratorio solos”.

“La soberanía de los Estados no se verá de ningún modo disminuida. La migración plantea problemas globales y requiere soluciones globales”, recalcó Espinosa.

Países como Bélgica, Bulgaria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Australia, Israel, Italia y Suiza decidieron no participar en la conferencia. Estados Unidos con Donald Trump a la cabeza se retiró de la discusión del pacto a fines de 2017.

De acuerdo a datos de la ONU, el número total de las personas desplazadas en todo el mundo llegó a 68 millones, entre las cuales 25 millones son refugiados, 3 millones son los solicitantes del estatuto de refugiado y 40 son los desplazados internos.

Los coletazos en Chile

Luego que el Gobierno de Sebastián Piñera decidiera no formar parte de este acuerdo mundial por considerar que “la migración no es un derecho humano” desde diferentes organizaciones sociales, políticas y desde el propio Congreso se desató una ola de críticas, principalmente, desde el Senado, instancia que aprobó el texto e incluso habría determinado la delegación que viajaría a la conferencia.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Ricardo Lagos Weber, anunció que citarán al canciller, Roberto Ampuero, porque no se les comunicó de la decisión oficial y se enteraron por El Mercurio.

“Desde el Senado le he pedido al canciller (Roberto Ampuero) que asista a la Comisión de Relaciones Exteriores a explicar las dudas, complejidades, inquietudes que pueda tener el Gobierno sobre este pacto”, apuntó Lagos.

Y agregó que “debemos abordar este tema de la migración, son varios los países que han presentado sus reparos, pero no podemos rechazar sin justificación este pacto. Es un tema que debemos conversar y me gustaría que el Gobierno explique esta decisión, que ya sería segundo acuerdo de carácter multilateral que no firma, como fue el Tratado de Escazú”.

Asimismo, la senadora Ximena Ordenes, quien formaba parte de la delegación, afirmó que “el Gobierno puede tener una posición legítima en el tema, pero esto fue un error de tiempos. Nunca se manifestó algún tipo de reparo, observación o cambio. Estábamos adportas de lo que está ocurriendo en Marrakech y se toma esta decisión con muy poca anticipación. Esto deja muy mal parado a Chile en el contexto internacional”.

Durante esta jornada el ministro Ampuero ratificó la postura del Ejecutivo. Subrayó que “cualquier persona es libre de salir de su país, tienen el derecho a hacerlo, los migrantes, claro que sí, tienen derechos. Pero cada país tiene el derecho, y es soberano también, de fijar sus propias reglas de migración. Cada país es soberano para fijar sus propias reglas de migración”.

“Este pacto choca con las normas de Chile para tener una migración, ordenada regular y responsable. Hay una contradicción con nuestra política migratoria. Si bien no es un acuerdo vinculante jurídicamente, Chile no va adherir a nada que pueda ser utilizado en su contra en cortes internacionales y que atente contra la soberanía del Estado de Chile”, manifestó.

La directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Consuelo Contreras, expresó que “es propio del ser humano migrar. La migración va a ocurrir igual y la idea es poder prepararse para recibir a los migrantes. Me parece lamentable que no hayamos asistido a la firma de este pacto, un pacto al que podríamos haberle hecho observaciones”.

“Pareciera ser que no queremos recibir más migrantes y que nos queremos restar de los debates internacional, lo cual me parece muy grave. Es lamentable que nos restemos”, sostuvo Contreras.

En la misma línea, las organizaciones migrantes y promigrantes, a través de un comunicado, apuntaron que “el Gobierno de Chile decide revelar sus verdaderos enfoques en Derechos Humanos y en migración particularmente, contradiciendo los compromisos internacionales anteriores, sumándose así al grupo minoritario de quienes tienen las posiciones más retrógradas en la materia”.

Y concluyeron que “es muy grave cuestionar los derechos humanos porque eso tiene efectos concretos en los cuerpos y vidas de seres humanos, particularmente de quienes no tienen la libertad de comprar los derechos en el mercado que las elites crearon y defienden sacrificando la justicia y dignidad humanas”.