No hubo gratas noticias en La Moneda. Rondan malas cifras en empleo y percepción de las familias y empresarios. Miles de despidos y desaprobación ciudadana.

H. Guzmán. P. Ryan. Periodistas. Se sabe que Sebastián Piñera y varios integrantes de su equipo cercano, son algo esclavos de las encuestas y lo que sale en las redes sociales, y miden mucho de sus acciones en función de estar bien posicionados ahí, independiente de cuestiones de fondo de la gestión gubernamental.

Así que las últimas semanas en los pasillos de La Moneda no fueron gratas las noticias de sondeos, incluidos los que hablan de la percepción de la economía, de los consumidores e inclusive de los empresarios. Como ese dato del Ministerio Público de que entre enero y septiembre aumentaron en 18.6% los delitos económicos.

Este miércoles se conoció el estudio de Agenda Ciudadana Criteria, que midió las cosas hasta noviembre de este año. Piñera bajó 17 puntos en aprobación; tuvo un 37%, contra un 51% de desaprobación. El Gobierno se quedó con un 31% de aprobación y 60% de rechazo.

Ante la pregunta de si han subido los sueldos, solo un 12% marcó positivo; y sobre si está creciendo la economía, solo el 25% asintió. El 10% dijo que la economía anda bien y un escuálido 14% marcó que su economía personal está buena.

También a inicio de diciembre, en CADEM, un 39% indicó que Piñera cumple sus promesas y un 54% marcó que no.

ADIMARK mostró un 44% de aprobación y un 49% de desaprobación.

Algo que dolió en los círculos piñeristas, es que la gente no lo ve diferente en resultados de gestión a lo que fue Michelle Bachelet; el lema de los “tiempos mejores” se derrumba. En CADEM, ante la pregunta de si el país está mejor o igual en comparación al Gobierno anterior, 58% respondió que igual y 23% que mejor.

Desempleo, desconfianza, malos sueldos y malas cifras

A finales de este año, se comenzaron a derrumbar otras cosas. Las señales venían de meses anteriores. Se ratificó que el desempleo subió a más del 7%, y en el caso de las mujeres y varias regiones superó el 8%. Cuatro mil despedidos en el sector público y otro tanto en el sector privado, sobre todo por el cierre de empresas y locales (casos Iansa, Albano, Farmacias Ahumada, Maersk, Canal 13 y Televisión Nacional, entre otros), con un efecto social tremendo. Se armó un polémica porque algunos ministros dijeron que sí, que había miles de despidos, pero se abrían otras fuentes de trabajo. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) habló de un crecimiento de empleos de 1,3%, pero en Banco Central situó la cifra entre 2,4 y 3,3 por ciento.

En materia de salarios, lúgubre el panorama. El INE situó el aumento de ingreso en 1,1%, real y 4,5% nominal. En términos concretos, los sueldos han subido un 0.1% este año. Organismos independientes y sindicales indicaron que los sueldos subieron en promedio un 1%. La desaceleración de consumo en los hogares chilenos llegó a un 3,8%, otro índice que señala problemas en la economía de las familias del país.

El presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), Bernardo Larraín, admitió que “no hay duda que hay más crecimiento…(pero) está generando menos empleo y menos mejoras en remuneraciones”.

A comienzos de diciembre se conoció el Índice de Percepción de la Economías de los Consumidores (IPEC), preparado por GFK-ADIMARK, que mostró un descenso de 1,8 puntos en noviembre, llegando solo a 44,9 puntos, bajo los 50 puntos de equilibrio. Este nivel de mala percepción se ha mantenido durante los meses de Piñera. Entre los elementos que se mencionaron respecto al mal resultado, están el mercado laboral debilitado, un descenso de la actividad de la economía y un casi nulo repunte de salarios.

Max Purcell, gerente general de GFK-ADIMARK, dijo que “hay un desacople relevante entre el análisis económico que hacen las autoridades y la percepción del grueso de la población, que se ha visto afectada por la sensación de un mercado laboral que no mejora”. No hay empleo, no hay buenos sueldos, se compra y se confía menos.

El Índice de Incertidumbre Económica (IEC) marcó en octubre 113 puntos, una baja del 24%, siendo una de las más destacadas caídas en esta etapa. Así también se reportó que las utilidades de las empresas cayeron en 8,14% durante el tercer trimestre de 2018.

En este cuadro, el IMACEC de 4,2% es otra cifra por debajo de las expectativas, mientras en Banco Central situó en 4 puntos el crecimiento de la economía. Esto el Gobierno lo toma como un éxito, con crecimiento de más del 1% o alrededor del 2% en la administración de Michelle Bachelet, pero desde la oposición y economistas indican que ella navegó con la baja del precio del cobre, factores inestables regionales e internacionales y baja de inversión privada por decisión del empresariado ante las reformas sociales.

Una información importante la mostró el Índice Mensual de Confianza Empresarial (IMCE) que señaló que esta fue de 54.7% en septiembre, 53.5% en octubre y cayó a 49% en noviembre.