La moción presentada en el año 2011 por diputados del PC buscaba no sólo enaltecer la terminal con el nombre del Nobel chileno, sino que a modo de homenaje de una figura de la literatura hispanoamericana.

Igor Mora. Periodista. 08/11/018. A más de 45 años de la muerte del premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda, su figura sigue estando en el centro de debates y conversaciones. Lejos de tertulias literarias, esta vez el nombre del vate nacional ha sido tema central a raíz del proyecto legislativo promovido por los diputados del Partido Comunista en el año 2011, junto a parlamentarios de diversas bancadas, que propone el cambio de nombre del embarque internacional a “Pablo Neruda”.

El texto sostiene que la obra y contribución de Pablo Neruda a nuestro patrimonio cultural, “exige que Chile la reconozca mediante este justo homenaje que significa darle el nombre de Pablo Neruda a nuestro Aeropuerto Internacional. Esta es la forma que los pueblos tienen de homenajear a sus grandes figuras”.

La terminal internacional es la puerta de entrada a Chile, por lo que ponerle el nombre de uno de los poetas más reconocidos internacionalmente, lo haría un embajador del país ante el mundo y de esa forma, relevar y perpetuar su trascendental obra.

Así lo planteaban los diputados Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez durante la presentación de la iniciativa, que se mantuvo sin movimiento alguno por cerca de 7 años.

Finalmente, este lunes 5 de noviembre y tras varias sesiones de discusión, la Comisión de Cultura despachó el proyecto a la Sala de la Cámara de Diputados para continuar con el trámite legislativo. En general fue aprobada por 5 votos a favor y dos en contra, y en forma particular se aprobó una indicación por 6 votos a favor y 2 en contra. Dicha indicación dejaba establecido en forma clara que el la terminal nacional del aeropuerto seguiría bajo el nombre de “Comodoro Arturo Merino Benítez”.

La indicación recoge de esta manera lo propuesto en la propia comisión, a modo de evitar que se olvide al pionero de la Fuerza Aérea chilena, el Comodoro Arturo Merino Benítez, tal como lo sostuvieron los diputados que votaron favorablemente la indicación -Florcita Alarcón (PH), Nino Baltolu (UDI), Marcelo Díaz (PS), Amaro Labra (PC), Carolina Marzán (PPD) y Marisela Santibáñez (PRO). Quienes votaron en contra de la propuesta fueron los diputados de Renovación Nacional, Andrés Celis y Hugo Rey.

20 poemas y una oposición desesperada

La aprobación del proyecto ha generado gran polémica en las denominadas “redes sociales”. Más allá de la discusión legislativa, una serie de argumentos se han realizado para evitar el cambio de nombre.

Como primer argumento, desde el oficialismo y medios de comunicación instalaron una idea que fue desestimada desde un comienzo por la comisión de Cultura: el supuesto reemplazo de nombre de “Comodoro Arturo Merino Benítez” por “Pablo Neruda”. Pese a lo explícito de la mencionada indicación, prácticamente todos los medios y portales enfatizaron en los problemas que generaría el “cambio del nombre” y la afrenta contra la memoria del pionero de la Fuerza Aérea Nacional.

El diputado integrante de la comisión de Cultura, Amaro Labra, sostuvo al respecto que “hay que aclarar la desinformación que ha habido respecto a este tema. Arturo Merino Benítez fue fundador de Línea Aérea Nacional y el proyecto aprobado por la comisión de Cultura mantiene su nombre en el terminal nacional. Es el terminal internacional el que el proyecto denomina Pablo Neruda”.

A la falsa pugna se agregó otro intento por parte del oficialismo. Una vez despachada la iniciativa desde Cultura, y a modo de evitar su discusión en la Sala, parlamentarios de Chile Vamos propusieron que el proyecto debía pasar previamente por otras comisiones. Así lo plantearon en la comisión de Defensa el día martes 6 de noviembre, pese a que la citación de la sesión versaba sobre otros temas.

El diputado Teillier, autor de la moción e integrante de la Comisión de Defensa, junto con clarificar que el proyecto no contemplaba sacar el nombre de Merino Benítez, sostuvo que no había problema alguno en seguir debatiendo el proyecto en las instancias que fueran necesarias. “No es un cambio de un nombre por otro. Por el contrario, el aeropuerto compartiría ambos nombres de aprobarse la iniciativa”, señaló ante la comisión.

De todas formas, según lo establecido en los números 2°, 4°, 5° y 7° del artículo 302 del Reglamento de la Corporación, la Comisión dejó constancia que no existen normas con carácter de quórum especial, ni tampoco “ninguna de sus disposiciones es de la competencia de la Comisión de Hacienda”, con lo que se podría desestimar el envío del proyecto a otra comisión.

Las deudas con Neruda

Si bien se puede adelantar que la propuesta podría tener nuevas trabas, la interrogante que queda es la razón de tan apasionado cuestionamiento y tergiversaciones sobre el proyecto y la propia figura de Neruda.

Las respuestas más lógicas tienen que ver con la propia estampa del poeta: el premio Nobel fue uno de los históricos militantes del Partido Comunista de Chile.

Cabe destacar que la presentación del proyecto en el 2011 coincidió también con los antecedentes que surgieron sobre la real causa de la muerte del poeta.

De hecho, ese mismo 2011 el Partido Comunista inició una querella judicial para investigar posible asesinato de Neruda, causa de la que también son querellantes familiares del vate y el Estado de Chile.

“Han surgido dudas a raíz de declaraciones de un chofer de él que dice que se le puso una inyección y que a raíz de ella se habría deteriorado su salud rápidamente. Pablo Neruda no estaba moribundo, sino que estaba en buenas condiciones de salud en ese momento”, declaró el diputado Guillermo Teillier en mayo del 2011, cuando fue presentada la querella.

En ese marco un equipo internacional de peritos descubrió que Neruda no falleció de cáncer -como dice su acta de defunción- y que su cuerpo contiene una sustancia (clostridium botulímico), la más posible causante de su muerte.

Desde la fecha que se realizan pericias para lograr dilucidar si esta toxina fue suministrada por terceros o la contrajo luego de fallecido es necesario otro análisis, con el que podrían dar un informe final para el caso. En octubre de este año, el diputado Teillier denunció que a pesar de estos avances, el Estado de Chile aún mantiene una deuda de 35 mil dólares (23 millones de pesos) con los laboratorios extranjeros, compromiso adquirido por Chile en el gobierno anterior. El diputado informó en la Cámara de Diputados sobre esta situación y pidió oficiar al Ministerio del Interior y a su Dirección de Derechos Humanos para conocer el estado actual del pago de la deuda, para finalmente descubrir si la muerte de Neruda se trata de un crimen de lesa humanidad.

En este marco, nombrar como Pablo Neruda al terminal internacional del Aeropuerto, compartiendo con Comodoro Arturo Merino Benítez, es un gesto de justeza ante la deuda del Estado de Chile con el poeta que tanto prestigio ha entregado a la literatura nacional.