Unas 600 mil personas se manifestaron en todo el país para rechazar las constantes alzas, los bajos sueldos, las prácticas antisindicales y las políticas del Gobierno.

Equipo ES. 08/11/018. Unas 600 mil personas a lo largo de todo Chile acudieron al llamado de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) a un Paro Nacional Activo, en rechazo a las políticas laborales y económicas del actual Gobierno de derecha, así como al proyecto previsional, en repudio a las alzas en bencina, transporte y alimentos, rechazo a los anuncios en el ámbito de salud, las propuestas tributarias y la persecución a los funcionarios públicos, sobre todo afectados por despidos a lo largo del país.

También la convocatoria a movilizarse fue por el aumento del desempleo, la baja de presupuesto en ámbitos sociales y las intenciones de la administración de Sebastián Piñera de debilitar los sindicatos y la negociación colectiva.

A esta convocatoria se sumó el Movimiento No+AFP, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la Federación de Colegios Profesionales, agrupaciones de derechos humanos, todos los partidos políticos de la oposición, entre otras agrupaciones y ciudadanos.

La masiva marcha en Santiago (100 mil personas) recorrió desde Plaza Italia hasta la plaza Los Héroes, por Alameda. Se realizaron más de 49 marchas en todo Chile, destacando la masividad de las manifestaciones en Valparaíso con 7 mil personas, Concepción con 6 mil, Puerto Montt, Iquique y Coronel con 3 mil, Lota con 2 mil manifestantes y Arauco con 3 mil 500. En tanto, en las otras ciudades del país destacó Antofagasta con más de mil trabajadores que paralizaron; Calama con unas 600 personas, Quillota y Angol con 500, Arica con 250 manifestantes; en Diego de Almagro se sumaron al Paro Nacional 200 trabajadores y en Chañaral 250, según los datos recogidos por las provinciales de la multisindical.

La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, señaló que “además de la gran cantidad de personas que se han manifestado en todo Chile, nos alegra ver que esta jornada de movilización ha convocado a distintos sectores y movimientos sociales, y a prácticamente toda la oposición, en rechazo a las políticas de un Gobierno antisindical y privatizador que ha aumentado la cesantía y mantenido los bajos salarios”.

“Esto es una convocatoria que tiene que ver con la falta de diálogo del Gobierno, con la incapacidad de construir acuerdo con los actores respecto de los grandes temas que hoy están en la agenda”, agregó.

Además, la dirigenta en el discurso que puso fin a la marcha, saludó a todas las organizaciones sociales que se sumaron a la movilización, también a los partidos políticos del mundo progresista y de izquierda que respaldaron en su totalidad la movilización.

Asimismo, Figueroa sostuvo que después del Paro Nacional la tarea es “seguir construyendo más unidad, unidad en la acción y unidad en la propuesta, unidad en la lucha y unidad en el diálogo, para forzar al Gobierno a entenderse con los actores representativos y no en mesas cosméticas que solo deben decir aprobar las propuestas que ellos entregan”, apuntó.

Y añadió que “este es el primer Paro Nacional Activo, vendrán muchos más en el futuro hasta llegar a la Huelga General si es necesario para ser escuchados por las autoridades. Que no se equivoque el Gobierno, porque si no fuera por nosotros (trabajadores) este país no estaría creciendo, así que no nos llamen a trabajar y guárdense sus palabras inmundas y escúchenos movilizándonos en las calles”.

En representación del movimiento No+AFP, Carolina Espinoza indicó que “nos enfrentamos a un Gobierno que lleva adelante una arremetida contra los derechos sociales y que para frenarla, el camino es la movilización social”. Por ello destacó la unidad expresada en la marcha y al mismo tiempo criticó duramente los anuncios del Presidente Sebastián Piñera sobre pensiones, acusando la intención de fortalecer el negocio de las AFP.

Para finalizar esta jornada de Paro Nacional, que comenzó desde muy temprano con piquetes de trabajadores, pequeñas marchas en distintos puntos de ciudades de todo el país y realización de ollas comunes, a partir de las 19 horas comenzarían cacerolazos en las principales plazas del país en favor del aumento de los salarios y en rechazo al desempleo, al Estatuto Laboral para Jóvenes y al actual sistema previsional.

Esta es una de las más grandes movilizaciones que debió enfrentar el Gobierno de derecha en este año, y una de las que alcanzó más transversalidad de sectores sociales, sindicales y políticos sumados.

En contraste, el Gobierno quiso omitir la existencia del Paro y llamó la atención que la mayoría de medios de comunicación no reportó prácticamente nota alguna de la movilización, ni el día anterior, ni el día de la salida a la calles de 600 mil trabajadores y ciudadanos, en una línea editorial de censura a esta actividad, pese a su alcance y convocatoria.