Saquear, apropiarse de lo ajeno es propio de corruptos, también hacer uso de las influencias para determinados fines o favores, negocios fraudulentos, estafas y mucho más…

Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

07/11/018. Se dice que una de las causas del reciente triunfo del candidato de la extrema derecha brasileña, el señor Bolsonaro, fue la corrupción habida en ese país. Esa palabra – o palabrota – como expresión de una realidad mundial lamentablemente se ha hecho ya recurrente en el léxico social ‘ urbi et orbi ‘. Allá…, y también aquí…no es sólo una expresión verbal, sino una catastrófica realidad.

Generalmente la corrupción se asocia, porque así es, con el latrocinio que a diario hacen quienes detentan algún nivel de poder, sea grande o pequeño…Saquear, apropiarse de lo ajeno es propio de corruptos, también hacer uso de las influencias para determinados fines o favores, negocios fraudulentos, estafas y mucho más…La mencionada ‘ palabrota ‘ es de amplio espectro.

Pero hay más…,los contextos son más abarcadores, la corrupción extiende sus tentáculos, sus ramas…Tratándose de Brasil el concepto es más amplio. Recientemente el medio alemán Deutsche Welle ( 28 / 8 / 2018 ), ha publicado referido a Brasil, un dato impresionante por su magnitud económica, social y ética, en rigor dice : ” Los seis brasileños más ricos poseen la misma fortuna que 100 millones de brasileños pobres. Y estos últimos casi siempre son de piel oscura, descendientes de los esclavos que fueron llevados a ese país por la fuerza desde África hace 350 años “.

Entonces…corrupción, corruptos, corruptela, ladrones, explotadores, saqueadores, estafadores y bandidos …allá…y también aquí, cumplen con aquello del amplio espectro de la señalada palabrota.