Baja en el crecimiento, aumento en el desempleo, menos dinero para Salud y Cultura, alza en combustible y transporte, congelamiento en salarios.

Equipo ES. 06/11/018. Aumento constante del valor del combustible, crecimiento del índice de desempleo nacional, bajo crecimiento económico, alza del precio del Transantiago, un Presupuesto Fiscal para 2019 que contempla recortes en el sector de la Salud, Cultura y regiones y una confianza empresarial que no logra consolidarse, son algunos de los flancos que se abrieron en los siete meses de Gobierno de Sebastián Piñera, un escenario que hace caer todas las banderas que enarboló el magnate en su campaña presidencial y que deja al debe el principal eslogan del mandatario de “tiempos mejores” para Chile.

El crecimiento de la economía y su estabilidad parecía ser una certeza para la nueva administración de derecha, ya que antes de llegar a La Moneda lanzó duras críticas a las autoridades salientes y prometió sacar al país de lo que se consideraba una recesión en que estaba sumergido el país. Cabe recordar que Piñera asumió con una economía en alza, ya que en enero de 2018 el Imacec (Indicador Mensual de Actividad Económica) fue de un 3,9 por ciento, en febrero de un 4,0 por ciento y en marzo de un 4,6. En contraste, la última entrega del Banco Central posicionó el crecimiento de la economía en un 2,9 por ciento en el último trimestre, con un Imacec en septiembre de un 2,3 por ciento, es decir, la cifra más baja desde junio del 2017.

Estas cifras ponen en riesgo la expectativa de crecimiento del Ejecutivo para el próximo año situada entre un 4 y un 4,5 por ciento. Para el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, la baja tiene que ver con la gran cantidad de feriados que hubo en el mes de septiembre. “Dos días hábiles menos en este mes, respecto del año anterior, pero no solo eso, sino que también el lunes 17 de septiembre fue feriado, y ese día feriado significa que la semana tenga sólo dos días hábiles. Todos lo pasamos bien ese 18, tuvimos la oportunidad de compartir con la familia, amigos, pero esto también tiene un efecto. En ese sentido, nos invita a reflexionar, esto tienen un efecto en la producción y crecimiento de la economía”, señaló.

Y agregó que “esperamos que sea el Imacec más bajo del 2018, en octubre será mejor, nosotros mantenemos nuestra proyección que va a estar dentro del rango que planteaba el Banco Central”.

Como sea, está terminando 2018 y la bandera del crecimiento sostenible que planteó Piñera y las autoridades de su administración, se están cayendo. Para varios analistas, dar como argumento los feriados, no es suficiente; al tiempo que se recuerda que durante la administración de Michelle Bachelet se habló de que la baja económica mundial y en los valores de materias primas como el cobre incidían en un discreto crecimiento, y ante eso la derecha, y el propio Piñera, decían que eran excusas falsas; ahora enfrentan la continuidad de esas situaciones y las aceptan.

Pero este no es el único revés en el plano económico que ha tenido durante este año el Gobierno de Chile Vamos, ya en julio las agencia calificadoras de riesgo Moody’s y Fitch Ratings confirmó que el deterioro fiscal comenzó entre 2010 y 2012 con la primera administración de Sebastián Piñera.

Las alzas y el desempleo

Hace un par de meses los combustibles vienen registrando semanalmente aumentos consecutivos en sus precios. En varias comunas se puede encontrar el litro de bencina sobre los mil pesos y aunque en la última semana la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) confirmó la baja en los precios de las gasolinas de 93 y 97 octanos, el kerosene, la gasolina de 95 y el diésel siguen en aumento. Producto de este fenómeno varias organizaciones de transportes, como los taxistas, exigieron medidas a las autoridades para revertir el escenario junto con lo cual llamaron a caminar hacia un Paro Nacional de transportes.

El alza en las bencinas está repercutiendo en los transportistas y sobre todo en la clase media, la cual para este Gobierno es prioritaria, pero somete a situaciones que causan mucho malestar. Por lo demás, esto ha llevado a la subida de precios en frutas, verduras y otros productos en varias zonas del país.

Otra alza que se experimentó en el mes de octubre fue la del pasaje del Transantiago que subió 20 pesos, quedando en 680 pesos en los buses y con un variación de 650 a 780 pesos con la suma del pasaje del Metro, para quienes utilizan ambos medios. La razón del aumento, según las autoridades, respondió a la tarifa técnica del sistema, que corresponde a los costos de insumos para la operación del sistema, que superó el límite establecido por la ley de 525 pesos, llegando a 526,4. La ministra del Transporte, Gloria Hutt, además, dijo que “el alza tuvo relación con el precio del combustible, la mano de obra y el precio del dólar y en los tres casos se han producido variaciones hacia arriba”.

También se ha hecho ver el encarecimiento del agua, siendo Chile uno de los países en que se sobra más caro por el líquido vital, a lo que se agregan alza casi invisible en servicios de telefonía, electricidad, transporte en regiones, matrículas y colegiaturas en escuelas y universidades, peajes, etc.

Esto, en medio de un tácito congelamiento de salarios que no crecen más del 1%, afectando el poder adquisitivo y el presupuesto familiar de manera muy negativa.

En el marco de las constantes alzas, la consejera nacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Sandra Cifuentes, encargada de la Secretaría de Defensa del Consumidor de la multisindical, señaló que “los trabajadores somos consumidores y consumidoras también, por lo tanto, todo estos temas afectan directamente a nuestros bolsillos”

Asimismo, la dirigenta apuntó que “con este Gobierno de Piñera, hemos visto que se ha afectado el bolsillo de los trabajadores porque los salarios no suben,  pero vemos que sí sube el desempleo y  el costo de lo que consumimos por ejemplo, la bencina; subió también el pasaje de la locomoción colectiva que miles de chilenos usa, sobre todo los de escasos recursos, pero los sueldo no suben; siete ciudades con el agua más cara de América Latina, entre esas zonas del norte del país, donde el desempleo es alto, estamos viendo despidos  y la gente está pasando graves problemas económicos; alzas de precios de alimentos básicos; el Tag (que permite el cobro del uso de las carreteras concesionadas) es caro y tenemos partes en que la gente no puede evitarlos, donde no hay ninguna caletera, mucha gente viene a trabajar a Santiago desde localidades cercanas; los medicamentos son caros pero se están atacando las farmacias populares, donde el adulto mayor por lo menos puede conseguir allí medicamentos más baratos”.

Alza en cesantía

La tasa de desempleo marcó una cifra histórica en el trimestre julio-septiembre 2018 con un 7,1% a nivel nacional. En tanto, la tasa de desocupación femenina fue 7,4 por ciento, mientras que la tasa de desocupación de los hombres se situó en 6,8%, según los antecedentes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). En Antofagasta, Tarapacá y Atacama la cesantía superó el 8%.

Para el Gobierno la situación se debe a la ola migratoria. “El tema de la inmigración es un tema que no puede descartarse. Si hace algunos años teníamos 400 mil inmigrantes en Chile, hoy día -según estadísticas del Ministerio del Interior-, esta cifra llega a 1.100.000 inmigrantes. Ellos necesitan trabajar y producen presión sobre el mercado del trabajo”, indicó el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab.

Sin embargo, el diputado del Partido Socialista, Gastón Saavedra, presidente de la Comisión del Trabajo de la Cámara Baja, expresó que “este tiempo que lleva de Gobierno ha incumplido una promesa que él (Piñera) hizo de generar 500 mil empleos de buena calidad y con sueldos dignos, eso no ha llegado hasta ahora, por tanto, los tiempos mejores cada día están más lejos”.

En tanto, el economista Juan Bravo, en declaraciones a radio Cooperativa, explicó que “todos los estudios que hay hasta ahora dicen que no hay ningún impacto de la inmigración” y agregó que “muchos inmigrantes llegan a hacer trabajos que los chilenos no quieren hacer y, por lo tanto, simplemente están llenando nichos que no serían ocupados”.

El secretario general de la CUT, Nolberto Díaz, respecto al actual marco para el mundo del trabajo manifestó que “lo que ha pasado en Chile (en estos meses) es que se han cerrado industrias y se han perdido empleos y el Gobierno ha sido incapaz de poder promocionar la creación de más industrias y generar empleos de calidad, decentes y con leyes sociales. Por tanto estamos en una situación de alarma”.

“Estamos en el peor de los mundos y tenderá a parecerse a situación en América Latina, donde gobiernan los poderosos para los súper ricos perjudicando a la clase media y a los trabajadores”, añadió.

De acuerdo a varios análisis, entre despidos en el sector público, en medios de comunicación, en empresas y cierre de fábricas, se situaba en alrededor de 5 mil los trabajadores y empleados que perdieron sus fuentes de empleo estos meses.

Por lo demás, esto está alejando la promesa piñerista de que en su Gobierno se generará un millón de empleos.

“Los tiempos mejores”

Desde el inicio de su administración Sebastián Piñera tuvo que lidiar con las altas expectativas económicas que promovió durante su campaña presidencial y aunque en marzo la percepción de la ciudadanía respecto al camino económico que enrumbaba el país estaba en un 71 por ciento de aprobación, ya en agosto bajó a un 48 por ciento, de acuerdo a la encueta Cadem.

Desde ese momento el tema económico se fijó como prioridad para el Ejecutivo luego de la presión de los partidos políticos que lo respaldan. “Para Evópoli la economía es una prioridad, pues ahí radica una parte importante del proyecto a largo plazo de Chile Vamos. Por eso hemos señalado la necesidad en tener una agenda económica ofensiva”, expresó el presidente de Evópoli, Hernán Larraín Matte.

En ese marco, el Gobierno intensificó su política de austeridad con el fin de aumentar el crecimiento y presentó un Presupuesto Fiscal para 2019 que fue catalogado por la oposición de, a lo menos, “mezquino”, puesto que solo considera un aumento de 3,2 por ciento, la cifra más baja desde 2011.

Dicho erario contiene rebajas en los ítems Salud, Cultura y Regiones. En Salud existen rebajas en los montos destinados a programas de alto impacto social, disminución de personal en servicios, donde se muestran como los más perjudicados la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast) -con ello se afecta directamente a las Farmacias Populares-, el Instituto de Salud Pública (ISP) y el Fondo Nacional de Salud (Fonasa).

El presidente de la Comisión de Salud de la Cámara, el diputado socialista, Juan Luis Castro, aseguró que “nosotros seguimos creyendo en la salud pública que le dé cobertura a la mayoría, que le niegue recursos a la minoría que se ha enriquecido y que termine con los abusos de las Isapres y del modelo neoliberal, que hace tantos años ha dañado a todos el sector que se atiende por Fonasa, particularmente. De manera que nuestro compromiso frente al Presupuesto 2019, que lo votamos en pocos días más, es votarlo correctamente y en forma unitaria todos los sectores de centro y de izquierda, que estamos con la clase trabajadora”.

En el sector de la Cultura, el presupuesto entregaría al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio un 4% más de los recursos, sin embargo, una buena parte de los montos serán destinados para potenciar la nueva institucionalidad, mientras que los fondos que van dirigidos a los centros culturales sufrirán reajustes. También sufrirán algunas bajas los aportes para la Corporación Cultural de Santiago y las Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Chile en un 0,5 por ciento.

“Hay un recorte promedio de un 30 por ciento a instituciones claves, como el Museo de Arte Precolombino, Balmaceda 1215, el Teatro Regional del BioBío, el Museo Violeta Parra, Matucana 100 y la Fundación Teatro a Mil”, sostuvo el presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, Marcelo Díaz y añadió que “si recortas el 30 por ciento, se pone en riesgo buena parte de lo que tenían proyectado para el próximo año”.

Cristóbal Gumucio, director de Matucana 100, explicó que “rebajar un tercio del presupuesto impactaría a los contenidos que producimos y nuestra oferta cultural. A cualquier institución a la que se le plantea un recorte así, la hace retroceder años en su desarrollo”.

Frente a este cuadro, el presidente del Partido Comunista, diputado Guillermo Teillier, aseveró que el actual Ejecutivo “tiene deudas con las condiciones de trabajo, con el atropello a los derechos de los trabajadores y por las alzas, por ello consideremos que este Gobierno ha cometido un fraude”.

En la misma línea, la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, subrayó que “tenemos que hacernos cargo de este fraude al cual se sometió a la ciudadanía, porque ellos (Gobierno) prometieron empleo, sin embargo, eso no ha ocurrido y debemos hacernos cargos para que la gente no se siga desilusionando de la política y entienda que estos son procesos colectivos”.