Para 80 funcionarios de TVN el inicio de noviembre significó recibir el consabido sobre azul  mediante el cual deberán abandonar sus puestos en áreas vitales de la estación como son Prensa y Operaciones.

José Luis Córdova

Periodista

A pesar del rechazo generalizado a las “desvinculaciones” anunciadas por TVN y Mega, ambas estaciones siguen adelante con sus supuestos planes para “estabilizar” sus agobiantes situaciones financieras. Aunque los sindicatos y trabajadores insisten en responsabilizar a sendas administraciones por los malos resultados económicos, los ejecutivos del canal “público” y de Bethia-Falabella no han asumido esta realidad ni menos han tomado medidas para corregir las anomalías.

El Gobierno ha anunciado, además, que el Presupuesto de la nación no incluye la capitalización aprobada en el Parlamento y sólo está dispuesto a entregar menos del 50% de lo prometido durante la tramitación del proyecto durante el gobierno anterior. El Gobierno de Piñera sólo está dispuesto a entregar 22,3 millones de dólares de los 47 millones aprobados en el Congreso.

El Colegio de Periodistas emitió una declaración rechazando las desvinculaciones y arguyendo atropellos laborales en el caso de varios colegas. Para 80 funcionarios de TVN el inicio de noviembre significó recibir el consabido sobre azul mediante el cual deberán abandonar sus puestos en áreas vitales de la estación como son Prensa y Operaciones.

Muy suelto de cuerpo el controvertido director ejecutivo de la emisora, Jaime de Aguirre había anunciado que se reduciría la planta de 1.083 trabajadores en un 10%. El sindicato se apresuró a denunciar: “Es penoso que los trabajadores paguen los costos de malas administraciones. Estamos con ellos”.

En el Mega, los despidos afectan exclusivamente al departamento de prensa, donde 19 funcionarios no volverán al canal. En este caso, la dirección ejecutiva se lava las manos, señalando que no se trata de una reducción de costos, sino de una supuesta “reestructuración” que debe realizar el colega Cristóbal Valenzuela.

Vale la pena considerar las afirmaciones contenidas en una declaración conjunta de los sindicatos 1, 2 y 3 de TVN: “Hoy los trabajadores están sufriendo las consecuencias de la ineptitud de los gerentes que, además, han sido responsables por suscribir contratos millonarios con figuras de la televisión <, lo que ha generado groseras distorsiones salariales en una industria que se convirtió en fiel y triste reflejo de la asimetría que impera en la sociedad chilena, en materia de remuneraciones. También debemos indicar que en esta crisis hay una clara responsabilidad del Estado que en su calidad de dueño de TVN ha dilatado en forma inexplicable la entrega de los recursos aprobados por una Ley de la República”.

Académicos de la facultad de Derecho de la Universidad de Chile recuerdan que el ministerio de Hacienda está encargado de asegurar que la situación financiera de TVN sea sostenible en el tiempo, porque tiene una responsabilidad política doble: evitar que aumente la deuda fiscal indirecta y asegurarse de que la televisión pública siga teniendo esa condición. Las desvinculaciones son inútiles en estos casos. TVN no debe incrementar sus niveles de endeudamiento ni despedir trabajadores.