Fue un conciertazo lleno de emociones tan necesarias en este tiempo que vivimos por estos pagos.

Kaloian Santos Cabrera. Cubadebate. 26/10/018. “Quédate toda la noche, quédate toda la vida”, gritó alguien entre un mar de almas que se dieron cita en el mítico Luna Park para escuchar a Silvio Rodríguez y sus compañeros de música.

Un conciertazo lleno de emociones tan necesarias en este tiempo que vivimos por estos pagos.

La lista de temas, con los primeros dedicados a la lucha de las mujeres, la voz impecable del trovador, la virtuosidad de los integrantes de la banda, en el medio, el gesto gigante de Silvio de invitar al joven Nahuel Penissi, que hizo delirar al público con su guitarra y su canto.

O cuando Silvio cantó esa que dice: “…Eva deja de ser costilla”. Y volaron como palomas los pañuelos verdes, las lágrimas, vitores y aplausos.

Y así podría estar relatándoles páginas y páginas de emociones y detalles. Pero mejor las fotos.